Batman vs Superman. El origen de la justicia
Por: Jorge Sánchez Fernández
Estudiante de Lic. en Literatura
Director: Zack Snyder
Guion: Chris Terrio – David S. Goyer
Año: 2016
Música: Hans Zimmer – Junkie XL
Fotografía: Larry Fong
Montaje: David Brenner

Es innegable que el género de los superhéroes pasa por su mejor momento. Marvel/Disney y DC/Warner intentan exprimir su propiedad ahora que el interés por estos personajes es grande. Es por eso que este año ambas compañías tienen varios estrenos. Por el lado de Marvel está Civil War, que ya se habrá estrenado cuando aparezca esta reseña, X-Men: Apocalipsis, Deadpool y Doctor Extraño. Por su lado, DC nos brindará, además de Batman v Superman, El escuadrón suicida. Si tenemos en cuenta que para el 2017 se tienen presupuestadas seis cintas protagonizadas por superhéroes, parece que estos personajes llegaron para quedarse.
Marvel le lleva una gran ventaja a DC en cuanto a la creación de un universo cinematográfico se refiere. Es por eso que DC se ha puesto en la tarea de crear su propio universo en el menor tiempo posible y con el menor número de películas.
El hombre de acero (2013) fue el inicio. Terminada la alabada trilogía del caballero oscuro, dirigida por Christopher Nolan, DC se quedó sin nada, mientras su competencia ya estaba bien encaminada. Viendo esto, contrataron a Zack Snyder y en el 2013 se estrenó El hombre de acero, protagonizada por Henry Cavill como el nuevo Superman. La película recibió críticas mixtas; muchas de ellas se referían a su excesivo tono oscuro, heredado de la trilogía antes mencionada, y sobre todo quejas sobre el no ser fiel al espíritu de los personajes.
Aunque no fue un fracaso en taquilla, El hombre de acero dejó a muchos, entre los que me cuento, con una sensación de oportunidad perdida. Muchos esperábamos que con Batman v Superman, DC por fin tomara las riendas y nos brindara un entretenimiento digno. La realidad ha sido muy diferente.
Uno de los puntos más cuestionables de Batman v Superman es su guion. Chris Terrio y David S. Goyer no logran construir una historia orgánica, donde todos sus elementos estén en función de la historia. En cambio, vemos un montón de situaciones que a la larga no aportan nada a la trama y están allí como meros pretextos para que todo continúe: la investigación de Lois Lane
En la película nos encontramos con Batman, un vigilante sin escrupulos y violento, interpretado por Ben Affleck, que tras los acontecimientos de El hombre de acero se encuentra alarmado por Superman. Él no sabe si el poder ilimitado que este tiene se pueda volver en contra de la humanidad y por esto decide confrontarlo. Por su lado Superman, quien se nota hastiado por una humanidad que del mismo modo lo ama y lo odia, ve en Batman un lado de la justicia con el que no está de acuerdo. La inseguridad de Superman será aprovechada por el joven Lex Luthor, a quien interpreta Jesse Eisenberg, cuyo único fin es destruir a Superman.
Uno de los puntos más cuestionables de Batman v Superman es su guion. Chris Terrio y David S. Goyer no logran construir una historia orgánica, donde todos sus elementos estén en función de la historia. En cambio, vemos un montón de situaciones que a la larga no aportan nada a la trama y están allí como meros pretextos para que todo continúe: la investigación de Lois Lane. Luego nos encontramos con giros argumentales sin sentido, donde los personajes actúan como marionetas de una trama floja y no como seres autóctonos que se desarrollan según avanza el argumento. Superman es el más afectado por esto. Henry Cavill hace un buen trabajo interpretando su rol; sin embargo, el personaje no se desarrolla lo suficiente para generar empatía y a la hora del enfrentamiento final no sufrimos el impacto deseado.
Zack Snyder no logra crear una buena película. Los dos primeros actos se sienten flojos, con transiciones entre escenas algo bruscas: sin localización espacial o argumental. La historia, por pretender ser épica, se queda a medias entre lo interesante y lo mediocre; todo parece un montón de secuencias medianamente congruentes unidas entre sí. Al acercarnos al tercer acto todo se vuelve más claro, paradójico en una película que se desarrolla casi exclusivamente de noche, pero otra vez no sentimos que sea orgánico sino bastante atropellado. La batalla entre Batman y Superman, que se suponía era el centro del film, se convierte en un pequeño altercado con una solución por lo demás ridícula.

Aunque el guion, la dirección y el montaje no estén a la altura, Batman v Superman tiene elementos rescatables. Las actuaciones de Henry Cavill y Ben Affleck cumplen con solvencia, al igual que Gal Gadot como Wonder Woman y Jeremy Irons quien interpreta a Alfred. El Lex Luthor de Jesse Eisenberg y Lois Lane de Amy Adams, por el contrario, no logran convencer, pero esto no es culpa actoral sino de un guion pobre. Las motivaciones de Lex nunca son claras, parece que fuera malo porque sí; el actor intenta suplir estas carencias con una interpretación física, llena de tics y ataques de nervios, pero sin mucho éxito. Lois, por necesidad de la trama, logra siempre estar en el lugar y el momento indicado, aunque carezca de sentido. Los efectos especiales están bien utilizados y el sonido es envolvente, creando acertadamente la sensación de peligro y poder cuando es necesario.
Si en el 2013 veíamos en El hombre de acero una oportunidad perdida, ahora vemos en Batman v Superman una continuación insatisfactoria. DC y Zack Snyder, por querer cobijar mucho, nos brindan una película incongruente y atropellada. Hecha para los más fans del universo DC de los cómics, pero que excluye al resto de la audiencia. Si se hubieran concentrado en Batman y Superman, sin necesidad de terceros, nos hubiéramos encontrado con una historia más lineal, asequible y potente. Sin embargo, este es el Superman y el Batman que DC/Warner nos brinda, este es el tono por el cual se guiarán el resto de sus proyectos. Una oleada de películas basadas en personajes de DC viene en camino; esta compañía necesita pensar muy bien la forma que debe tener su universo ahora que está empezando.



