Crónica

La laguna de Sonso. Mundo desangrado

La laguna de Sonso es un pequeño y frágil santuario donde animales y plantas autóctonas se encuentran a salvo…o eso creíamos. A finales del año pasado sufrió el desgarro de una gran porción de su territorio ¿Es la primera vez que pasa? ¿Quiénes son los responsables? ¿Habrá consecuencias para sus actos?

Por: Jorge Sánchez Fernández
Estudiante de Lic. en Literatura

Reserva Natural Laguna de Sonso (1991) - Foto: https://bibliotecadigital. icesi.edu.co
Reserva Natural Laguna de Sonso (1991) – Foto: https://bibliotecadigital. icesi.edu.co

«Cómo cada época escoge mal sus objetos de adulación y recompensa. Y cómo el mismo precio inexorable ha de pagarse aún por la misma compra».

Walt Whitman

En 1978 los señores Humberto Granados, director por entonces del Museo de Historia Natural de la U. del Cauca, y Libardo Ramírez Cuervo, jefe del proyecto de la Laguna de Sonso, publicaron un estudio —que a la vez es memoria y testamento— donde presentan una recopilación de las diferentes especies que habitan en este humedal, así como sus características hidrográficas y geográficas. Granados y Ramírez nos recalcan que la laguna es habitada por múltiples especies y que ese libro, perdido ahora en los estantes de la Universidad del Valle, es un llamado a la comunidad y a los estamentos para que, unificados, luchen en pro de salvaguardar el humedal.

La Laguna de Sonso es un santuario en el cual los animales y la flora autóctona pueden tener un lugar donde subsistir. A su alrededor viven hacendados y trabajadores. Los primeros cultivan caña y crían ganado; los segundos se dedican a la pesca y al trabajo en las haciendas. Durante un tiempo han convivido en relativa calma, pero hace unos meses la Laguna de Sonso salió a la palestra debido a que uno de sus vecinos decidió deforestar una gran porción del humedal, en los terrenos conocidos como Rancho Grande y La Miel.

Los centros de control salieron, luego de un tiempo, a denunciar este hecho. Las personas del común se indignaron, como lo hacen siempre. Un funcionario fue destituido y la CVC se comprometió a resolver el daño. Las obras de mitigación comenzaron con ayuda del Ejército y de la CVC; según estos, las labores durarán dos meses. Ya se han abierto investigaciones a los responsables, de los cuales hasta ahora no se conoce ni el nombre.

Bañistas en la Laguna de Sonso - Foto: http://bugahostel.com
Bañistas en la Laguna de Sonso – Foto: http://bugahostel.com

El daño a la Laguna de Sonso es grave y sus consecuencias se están viendo y se verán con más fuerza en un futuro próximo. Sin embargo, este hecho, por muy triste que parezca, no es poco común en la región. Quien no conoce su historia está condenado a repetirla: esto es exactamente lo que nos ocurre a cada momento. Nosotros, los que ahora levantamos nuestra voz de protesta, no sabemos que en Sonso y en la región en general ocurren desde hace muchos años apropiaciones ilegales de terrenos pertenecientes a humedales, deforestación y contaminación.

Pocos saben que en 1955 uno de los vecinos construyó un dique que evita la entrada del río Cauca al humedal en época de invierno. Este hecho propició que la vegetación invadiera la laguna, impidiendo el paso a los pescadores. Para 1967 más de la mitad de la laguna estaba invadida por vegetación acuática. El dique se construyó con el único fin de evitar las inundaciones en los cultivos de caña.

Por ese entonces la Secretaría de Agricultura del Valle y el ministerio del ramo, quienes eran encargados del cuidado de la laguna, fueron acusados de negligencia. La administración pasó a manos de la CVC, que tampoco se ha caracterizado por sus logros en recuperación y cuidado del humedal; aquellos que opinen lo contrario, recuerden la causa primera de este texto.

Otro de los grandes problemas que afectó a Sonso fue la construcción de la carretera vía Buga-Madroñal-Buenaventura. Esta vía, que une el norte del Valle y el Eje Cafetero con el puerto de Buenaventura, tapó cinco de los caños que mantenían circulando el agua del río a la laguna, ocasionando el crecimiento exorbitante de plantas acuáticas e impidiendo la correcta reproducción de los peces. Claro, la construcción de esta vía ayudó a los cultivadores de caña, cuyo negocio redituó un enorme crecimiento a un bajo costo; lo que no nos dijeron fue el precio de este acto.

Taponamiento Laguna de Sonso - Foto: http://imagendelosvallecaucanos.com
Taponamiento Laguna de Sonso – Foto: http://imagendelosvallecaucanos.com

Ante la ineficiencia de los entes de control, los particulares se han visto en el trabajo de defensa y concientización del deterioro progresivo de la Laguna de Sonso. Particulares que han entendido la región donde viven como algo suyo y no simplemente un terreno más sin valor que no deben cuidar. Esto no ha sido una lucha corta: más de treinta años combatiendo los intereses de empresas privadas e incluso de empresas cuyo trabajo es proteger el ambiente. Los entes reguladores necesitan comprometerse a cuidar los intereses del medio ambiente y dejar de concentrarse en cuidar los beneficios propios y de terceros. Es imperativo penalizar a los responsables e impedir que actos como los acontecidos en la Laguna de Sonso ocurran de nuevo.

Cuidar un humedal debería ser una obligación de todos, ciudadanos y empresas, y no una lucha contracorriente que con el paso del tiempo parece perdida. Sonso debe ser una enorme cicatriz que nos recuerde la insensatez y la desidia que tenemos para con nuestros recursos naturales. En uno de los apartados del libro, Granados y Ramírez preguntan: «¿Por qué debemos conservar la Laguna de Sonso?». Hoy más que nunca debemos cuestionar nuestros actos y entender que Sonso es uno de los pocos refugios donde los animales encuentran un medio de condiciones ecológicas favorables para su desarrollo; así podremos conservar algo de nuestro espíritu, así dejaremos de desangrar al mundo.

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