Reseñas

El puto amo de la anarquía. La conciencia del mundo del arte

Vivo en Cali y es usual que en esta ciudad a uno le den ganas de caminar cuando llegan las cinco de la tarde, el cielo se pone naranja y la brisa del Pacífico Sur refresca las pieles tostadas de tanto aguantar sol. A esa hora se alistan los diversos habitantes de la noche para salir a trasegar las calles, muchos de ellos son seres que transgreden, chocan, enojan y envilecen los patrones moralistas de una urbe que maquilla el infierno blanco de la desigualdad social, con la leyenda de Buzirako el diablo negro que está enterrado en el Cerro de las Tres Cruces, patrono de los palenques y padrino de seres divergentes como Trauma Hugo Caicedo, el poeta punkero que se convirtió en el protagonista del Puto Amo de la Anarquía, un documental colaborativo del Satélite Sursystem, Ver Producciones y Alcalde Plastilina bajo licencia creative commons, que en 43 minutos narra el encuentro entre Hugo y Manu Chao, quien arribó a Cali en el 2012 para elevar su voz cantante contra el conflicto minero en el Pacífico Colombiano, al mejor estilo del arte consiente.

Por: Jenny Alzate
Licenciada en Literatura

Poster Documental El Puto Amo De La Anarquía
Poster Documental El Puto Amo De La Anarquía

El puto amo de la anarquía, Documental
Cali, Colombia
2015, 43 min.

Manu Chao: Profesor nombrado de la Trashumancia

En cada territorio visitado por un artista hay una realidad política y social latente. Las letras de Manuel Thomas Artur Chao han sido inspiración para espíritus libertarios y combativos que de-construyen desde la periferia patrones morales excluyentes. La primera parte del documental muestra la expectativa de una ciudad, Cali, ante la visita de Manu Chao y La Ventura, lo cual genera diálogos en los auditorios y en las aceras sobre las dinámicas de las tribus urbanas que plantean modelos de vida alternativos basados en fenómenos como el trueque, en los que la participación social es un eje dinámico que se expresa a ritmo de rock, punk, ska y otras sonoridades militantes de la indefinible Anarquía.

El Trauma es sólo un representante de esos individuos periféricos. Diatriba a los diarios estatales y a las “fronteras calicalabócicas” trazadas por la envidia, los vientos pendencieros y la desigualdad. En cada esquina donde se asoma su rostro de Panche, su cabello de indio taíano, sus Michael Jordan Negras con las dos medias blancas que usa por pie para proteger los pasos, y sus muñecas tatuadas, siempre habrá alguien que cambie de acera, pues teme a sus arengas contra el sistema, a sus intervenciones en medio de la avenida mientras capotea los carros y a la lluvia de vidrios rotos que a veces lanza contra el pavimento, como poseído por voces desesperantes de muertos impunes. Es, sin duda, uno de los clandestinos cuya maestría es caminar, impulsado por la cátedra musical de Manu Chao, profesor nombrado de la trashumancia en el mundo.

El 30 de marzo de 2012 caminaba por la Colina de San Antonio, volteé una esquina y el tejido de mis pasos me trajo un azar coqueto: Manu Chao estaba comiendo arepa afuera de una casa, conversando con los artistas alternativos de Cali y recibiéndole un trago de chirrincho a Hugo Caicedo. Con esa imagen empieza la segunda parte del documental, que muestra a un artista famoso trascendiendo el acto de firmar autógrafos y tomarse fotos para que sus fans las suban al Facebook, pues conversa con los colectivos de comunicación alternativa de la ciudad sobre la significancia política del nombre Mano Negra que tuvo su primer agrupación, sobre las letras de sus canciones y sobre la lucha social que es también consecuencia de la conciencia artística.

José Manuel Arturo Tomás Chao Ortega “Manu Chao” y Hugo Caicedo “Trauma” - Foto: Alcalde Plastilina
José Manuel Arturo Tomás Chao Ortega “Manu Chao” y Hugo Caicedo “Trauma”
Foto: Alcalde Plastilina

Francia Helena y la verdadera Anarquía

Todo aquel que se dedica a la creación hace parte de un contexto político, social y cultural frente al que toma partido, incluso cuando intenta ignorarlo en la configuración de su obra; el silencio, decía un personaje literario de la comarca Cortazariana, es también una acción.

El hilo conductor de El Puto Amo de la Anarquía se basa en el encuentro entre el Trauma y Manu Chao sin que el poeta pueda al fin entrar al concierto porque la policía lo apresa. Es entonces cuando tras la figura rebelde del Trauma, aparece la Anarquía en todo su esplendor, una mujer llamada Francia Helena Márquez se sube al escenario durante el concierto para proclamar la lucha de su comunidad, La Toma Cauca, contra las multinacionales mineras como Anglo Gold Ashanti.

Cuando ella habla a la pantalla, el espectador podrá darse cuenta que la Anarquía, como movimiento político que se contrapone a los valores estatales, tiene una importante representación en las comunidades campesinas, que se han alzado contra la maquinaria del pensamiento babilónico que mutila bosques y selvas para extraer minerales como el oro, el niquel y el cobalto.

En el mes de marzo de 2015 El Puto Amo de la Anarquía viajó hasta Leticia Amazonas para ser presentado en el marco del concierto del Colectivo Jaguar, integrado por varios artistas entre los que está Manu Chao. En esa ocación cantaron por la defensa y salvaguarda de la Amazonía. Después del concierto y proyección del documental me fui a la selva, impulsada por el deseo de recorrer el camino que las canciones de Manu Chao me habían mostrado, al llegar vi que las comunidades indígenas que sobrevivieron a la barbarie de la cauchería en los años 20´s, rompen con las estructuras culturales occidentales sembrando, hablando su lengua y renovando sus poderes como hijos de la tierra con el uso de poderosas plantas curativas como la Ayahuasca, ahí entendí que El Puto Amo de la Anarquía, habitante de la urbe, es un espíritu de raíces ancestrales que deberá seguir rompiendo a gritos el mar de asfalto, para volver a la montaña y aprender de sus mayores afrodescendientes e indígenas lo que es ser un anarquista en Latinoamérica.

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