Lucas Carvajal. La educación: desafío de la Colombia del post-acuerdo. Perspectivas de un joven guerrillero
¿Cómo un joven con algo de impericia y timidez, de ideas muy claras sobre la educación y la historia de Colombia, terminó siendo vocero de las FARC-EP en Cuba? Hoy este joven es el encargado de la formación de la guerrillerada en la Zona Veredal Carlos Patiño, localizada en Buenos Aires, Cauca – vereda La Elvira, donde se encuentran más de 300 guerrilleros/as en tránsito a partido político legal. El periódico La Palabra se adentró para hacerle una entrevista sobre su visión de la educación y otros puntos del post-acuerdo.
Por: Oscar Hembert Moreno L.
Licenciado en Historia, diletante director de cine y fotógrafo

Para llegar a la Zona Veredal Carlos Patiño salí muy temprano de Jamundí (Valle), hacia Timba (Cauca). Una hora después llegué a una pequeña plaza. A las 9 am arribó una chiva destartalada y ruidosa. Una hora de espera y, después de algunos giros por el pequeño pueblo, salió la chiva rodando despidiendo un humazo apestoso, bramando en las curvas y gimiendo en las pendientes como diría Caballero Calderón en Siervo sin Tierra. Todos sus pasajeros eran campesinos. Durante dos horas, por un largo camino de trocha en increíble mal estado, pude sostener una conversación amena con Don Luis, campesino de origen indígena quien ha vivido en esta zona por más de 18 años. Don Luis cultiva coca para sobrevivir. Al igual que él muchos campesinos están a la espera del cumplimiento por parte del Estado de las mejorías con la sustitución de cultivos. Don Luis me manifiesta la dificultad de esta promesa, ya que el café, el plátano y la yuca no generan ni de cerca el margen de ganancias que sí les ha dado la coca.
En el campamento con la debida autorización, saludo a Lucas Carvajal quien será mi guía en la zona. Como historiador Lucas dice: La guerra en Colombia es un problema campesino no resuelto. Si bien esta frase no responde a todo el contexto de una guerra prolongada, sí da cuenta de la existencia de una tensión agraria y territorial que sigue latente y permite la pervivencia de una guerrilla revolucionaria.
¿Quién es Lucas Carvajal? Lucas, “el bacán de los negociadores” como lo llamó un periodista, no es un curtido en la guerra. Se hizo conocido por su primera lectura de un comunicado en La Habana donde los negociadores de las FARC-EP propusieron la creación de “una cuenta especial”, un fondo económico nacional para la construcción de la paz. Este comunicado generó comentarios entre los círculos de la ultraderecha colombiana. El Senador José Obdulio lo llamó de manera irónica como el “futuro ministro de hacienda de las Farc”.
Lucas, lejos de ser un héroe de guerra, es un joven guerrillero del Bloque Alfonso Cano e importante miembro de la delegación de paz de las FARC-EP. Llegó a confesarme con humor su torpeza en la selva. Bañarse a cocadas y lograr cambiarse con la toalla puesta, fueron un desafío para él.

Lucas es licenciado en historia de la Universidad del Valle. Excelente lector, salsero e hincha del América de Cali. Una vez ingresó al Partido Comunista Clandestino Colombiano (PCCC o PC3) tuvo sus primeras experiencias políticas por las cuales corrió todo tipo de riesgos; me empezaron a seguir, hubo choques cuerpo a cuerpo y hasta un intento de captura o de desaparición. Ante estos hechos se presentó ante la dirección de las FARC, comunicó lo sucedido y tomó la decisión de quedarse en la selva, experiencia difícil, sobre todo para alguien netamente urbano. No pude avisarle a mi familia, me dijo con algo de nostalgia en su rostro. La dirección de las FARC lo llevó a Cuba donde participó como miembro activo de la delegación de paz durante 4 años. Lucas llegó a la Zona Veredal en diciembre pasado junto con aproximadamente 300 guerrilleros. Hoy a sus 33 años le tocó los últimos momentos del conflicto, por ello nunca tuvo un perfil militar alto ni es héroe de guerra.
Recientemente leí sobre un posible censo a los guerrilleros y su nivel de escolaridad. Lucas me explicó que tanto el gobierno como las FARC acordaron con la Universidad Nacional un censo socioeconómico y educativo, con perspectivas pedagógicas y laborales de todos los combatientes. Ese censo no se ha empezado a aplicar, debe iniciar prontamente.
Lucas tiene a cargo la formación pedagógica, labores de organización y formación de los guerrilleros de esta zona y también escribe en las páginas oficiales de las FARC-EP. Durante el recorrido en el campamento lo vi impartiendo clases a dos compañeros guerrilleros; usando ejemplos de manera jocosa con temas de actualidad le explicaba a Liliana, joven guerrillera de unos veintitantos años, quien sólo llegó a cursar sexto de bachillerato, y a Arturo de unos treinta quien solo llegó a noveno, sobre cómo se estructura la educación en Colombia y cómo son las pruebas estatales. Ese día tuvieron un simulacro de las Pruebas Saber 11. En septiembre todos los guerrilleros deben presentar estas pruebas, y sí las certifican obtendrán becas ofrecidas en el marco de la reinserción.
Más allá de pelear por las tejas y los ladrillos, como dice Timochenko, necesitamos estar rodeados por las comunidades
Los guerrilleros, antes de este modelo de educación, tenían uno basado en los lineamientos de las FARC-EP ¿Cómo es la educación fariana? La organización había diseñado planes educativos desde una escuela básica para la alfabetización de los combatientes y escuelas superiores para mandos, fundamentalmente político-militares. Se diseñaron también las especialidades que cada guerrillero podía desempeñar dentro del marco de la guerra. La Escuela Nacional de Cuadros Hernando Gonzales Acosta, era la escuela de comandantes de las FARC-EP y, dada las dificultades de los últimos años de conflicto armado, fue difícil mantenerla.
Con una vida en la selva me preguntaba si los guerrilleros tenían tiempo para leer. ¿Que leen los guerrilleros? Lucas me dice: hay una tradición de lectura de tres novelas en las filas de las FARC que son Siervo sin tierra, Viento seco y La rebelión de las ratas. Novelas no muy famosas que en la sensibilidad del guerrillero gustan mucho; hablan de problemas sociales, de campesinos, de historias muy cercanas a las de ellos.
En la Zona Veredal hay una biblioteca pequeña conformada con donaciones de todo tipo, pero hacen falta libros como el Álgebra de Baldor, Historia de Colombia y textos para aprender inglés. Tanja Nijmeijer, también conocida como Alexandra Nariño, es la encargada de enseñar inglés a la guerrillerada.
Uno de los temores más grandes de los guerrilleros de las Zonas Veredales es la pervivencia del paramilitarismo. Las FARC están compuestas por jóvenes con sueños, con ganas de vivir, y desean encontrar alternativas lejos de la lucha armada
Daniel M. Rico, politólogo colombiano, publicó en febrero en La Silla Vacía un artículo titulado: Soldados regulares: Pobreza y analfabetismo, donde describió una problemática en las Fuerzas Militares: la altísima precariedad laboral y educativa del cuerpo de soldados regulares del Ejército Nacional. Rico sostiene que el Ejército es un reflejo de nuestra sociedad por tener un alto número de compatriotas que no saben leer y escribir. Lucas dice, desde la orilla insurgente, que las guerrillas también son un reflejo de Colombia. Las FARC son de bases sociales provenientes de sectores empobrecidos y han padecido igualmente la problemática de la baja escolaridad, uno de los retos que deberá enfrentar la Colombia del post-acuerdo.
Lucas dice: En la Zona Veredal ha habido ciertos retrasos y algunas dificultades por subcontrataciones en las obras. Más allá de pelear por las tejas y los ladrillos, como dice Timochenko, necesitamos estar rodeados por las comunidades. La mano de obra es de las FARC, el gobierno suministra materiales y los ingenieros en la construcción de estas zonas. El espacio donde ahora están es prestado por la comunidad de La Elvira. No desean ser una zona de concentración y aislamiento (propuesta inicial del gobierno), sino ser un escenario de encuentro desde lo pedagógico para la elaboración de paz. Las visitas de varios acompañamientos internacionales como el Congreso Nacional Africano, el Sinn Féin de Irlanda, la FMLN salvadoreño, entregaron sus experiencias en la construcción del Acuerdo para la instalación de una pedagogía para la paz. A esta Zona Veredal han llegado voluntariados por la paz, brigadas médicas y de educación a brindar su apoyo, más allá de sus posturas políticas individuales. Ha habido gente que fue víctima de acciones de las FARC y han ido a llevar solidaridad.

Ya finalizando hablamos de los miedos y perspectivas a futuro. Lucas me explicó que uno de los temores más grandes de los guerrilleros de las Zonas Veredales es la pervivencia del paramilitarismo. Las FARC están compuestas por jóvenes con sueños, con ganas de vivir, y desean encontrar alternativas lejos de la lucha armada. Sin alternativas fuera de la lucha armada muchos de los guerrilleros podrían ceder y continuar con sus vidas ligadas a la violencia, como ya ocurrió con muchos exparamilitares después del fallido proceso de paz de Álvaro Uribe. Otro ejemplo fallido: el acuerdo de paz que puso fin a la guerra en El Salvador, donde un buen número de exguerrilleros quedaron a la deriva entrando junto con exsoldados, sicarios y paramilitares en bandas armadas que tienen hoy contra la pared al Estado salvadoreño.
En Colombia hubo una guerra y la idea es construir un nuevo país hombro a hombro. La humanidad está en crisis y la única manera de salir de ella es mediante la solidaridad. El país debe acoger a los insurgentes de las Farc y darles una oportunidad. Así concluyó Lucas.



