Salsa al Parque, celebración de ciudadanía cultural en Colombia
Desde el año 2011, Salsa al Parque comunica la historia de la diáspora y el mestizaje sonoro del barrio latino, la compila y la mantiene viva en sus 49 audiciones en el Parque de los Estudiantes protegidos por Jovita Feijoo. La Palabra dialogó con Alexander Zuluaga, uno de los líderes de la Fundación Cultural Nuestra Cosa Latina, que agencia, autogestiona y moviliza la reivindicación salsera de nuestra memoria popular caleña.
Por: El Zudaca
Nómada Urbano

Voz en Off
Soy licenciado en Ciencias sociales de la Universidad del Valle y docente de profesión. Tengo estudios de posgrados en educación popular y desarrollo comunitario. He sido líder, activista social y estudiantil en su momento, estando ligado a procesos sociales y comunitarios. Cuando vivía en el Poblado II, tuve una oportunidad laboral en una ONG, y allí era coordinador de una Casa juvenil donde se promovía la cultura y la recreación. En 1.997 conformamos un grupo que se llamó Soneros de barrio, y empezamos a realizar audiciones en el polideportivo del poblado II, luego en comuneros II, y en muchos otros barrios.
La salsa es la música que más posibilita el encuentro, y el intercambio intercultural en Cali, por el arraigo, por la historia y por la tradición, entonces nos fuimos por esa línea y empezamos a ocupar plazas, calles, parques; y hoy en día realizamos uno de los eventos más importantes para el disfrute salsero y sin ánimo de lucro: Salsa al parque.
Una propuesta cultural que pretende reunir a los diversos y múltiples actores del movimiento, y surge como una necesidad de recuperar el espacio público para el disfrute, y como un espacio para revivir, retomar y sintetizar el proceso que han sido las audiciones en la ciudad.
Telaraña/ Malungaje/ Cofradía / Verbena/ Pueblo
En La Fundación Cultural Nuestra Cosa Latina, hay personas con diferentes trayectorias: comunicadores sociales, periodistas, dj´s, coleccionistas, realizadores audiovisuales y directores de programas especializados. En Salsa al parque los coleccionistas juegan un papel muy importante puesto que realizamos audiciones temáticas, sin embargo cualquiera que le guste la salsa se siente convocado y puede participar incluso programando en las audiciones. Aquí se propone integrar a todos los actores, y a los principales darles un papel protagónico, como los coleccionistas, y los bailarines, pero en la versión de baile social, es decir bailadores, no como show, sino bailar al son que le toquen, de acuerdo a la temáticas, y también a los músicos, es decir que se pueda cerrar en vivo con una orquesta.
En Salsa al Parque hay públicos muy heterogéneos, así como hay gente que solo va a esperar la canción para bailar, también hay mucha gente que va a escuchar y a poner cuidado, anotando, y acercándose al salsómano para que le muestre la carátula del disco, es decir hemos logrado que el interés por la música no comercial de la salsa, no sea únicamente de los coleccionistas, sino de un público más amplio.
La Secretaría de Cultura, tiene un proceso grande que se llama Plazas y Parques, y que cuenta con un recurso ya establecido en una ficha presupuestal y es alto, estamos hablando como de mil millones. De ese dinero a nosotros nos dan una parte, que son los 27 millones, que nos correspondió este año, y es resultado de la interlocución, el debate, y en las tensiones que hemos tenido, porque hay que decirlo así, eso ha sido braveado.
Hoy en día hay una buena relación, porque se ha demostrado que el evento tiene pertinencia y significado para la ciudad, pero si existiera voluntad política, habría por donde generar mayores recursos para el evento, como nosotros lo queremos hacer, siempre con música en vivo, y con bailadores. Este dinero aún no ha sido desembolsado en su totalidad, porque los procesos burocráticos, institucionales y gubernamentales son lentos. Creemos que falta mayor comprensión y generosidad, y compromiso de la institucionalidad pública, para garantizar los recursos suficientes para que esto se haga con las condiciones que hoy requiere un evento de estos.

Plano de Conjunto
Antes de su viaje a otra latitud sonora, la musicóloga Lise Waxer disfrutó con desmesura las melodías del trópico salsero y publicó un libro sobre su periplo existencial por Cali: La ciudad de la memoria musical. Aquí habitan eternamente las voces y sonidos, de todos esos cantores de salsa, en miles de discos en acetato, o vinilo, en sus diferentes formatos: 78, 45, 33 RPM o 4×4 que circulan en audiciones públicas y privadas, donde los melómanos pueden escucharla, pero también comprarla, para seguirla compartiendo en las calles sonoras de la resistencia cultural, donde sus danzantes follan con el viento a través de canciones. Hace un par de meses, Sayco y Acinpro quiso frenar el aleteo del pueblo, con ayuda de los orcos, y un funcionario de la Secretaría de Gobierno, alegando el no pago de los derechos de autor en Salsa al Parque. La melodía se detuvo algunas horas y algunos días en ese espiral urbano, donde se cruzan diversas resistencias y subjetividades, para luego seguir con más afinque, conspirando Nuestra Cosa Latina, desde la economía solidaria y creativa del barrio mulato afromestizo. Ecuaaajeeeeyyyyy !!!
Bonus track
“En las audiciones ondean las banderas de la mejor salsa, fundada en los toques de la clave, la riqueza polirrítmica, los solos instrumentales, los pregones repentinos, los arreglos desafiantes, la voz de los soneros, las dianas del guaguancó, las descargas y las improvisaciones que se traducen en baile y energía. Una bandera puesta en lo más alto de cada audición salsera —y su baile— que dejó huella en nuestro cuerpo y en el cuerpo de la ciudad. Esas son las marcas que hicieron de la buena salsa una música revolucionaria para el mundo. Esos son sus ingredientes fundamentales, el sabor y la sazón que la han hecho universal. Las audiciones son el lugar donde ella se despliega a plenitud. Y sobre todo al aire libre, cuando habitamos la ciudad y donde construimos con música la ciudad que nos habita interiormente. ¡Salsa y placer hasta vencer!” Alejandro Ulloa



