Entrevista

Coloquio Viernes de Letras: rastros y rostros de la nueva crítica literaria colombiana

En el marco del Coloquio Viernes de Letras: las regiones y sus voces, actividad académica llevada a cabo por la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, La Palabra ha dialogado con algunas de las nuevas voces críticas de nuestra ciudad y región. En ese orden de ideas, este primer acercamiento con la profesora e investigadora Rosa Jaisully Durán pone en evidencia no solo el relevo generacional, sino las lecturas literarias de nuestra violencia histórica.

Por: Alejandro Alzate

Rosa Jaisully Durán, profesora de la Escuela de Estudios Literarios de Univalle, en el Coloquio Viernes de Letras: las regiones y sus voces. Foto: Centro Virtual Isaacs.
Rosa Jaisully Durán, profesora de la Escuela de Estudios Literarios de Univalle, en el Coloquio Viernes de Letras: las regiones y sus voces. Foto: Centro Virtual Isaacs.

Alejandro Alzate (AA): En tu ponencia abordaste el río no solo como escenario de desaparición y violencia, sino también como un espacio de memoria, resistencia y dignificación de las víctimas. ¿De qué manera esta perspectiva permite reflexionar sobre las afectaciones sociales y emocionales que deja la desaparición forzada en Colombia?

Rosa Jaisully Durán (RJD): Considero que las novelas que tratan la violencia que ha corrido a lo largo de la historia de Colombia y de sus ríos evidencian, no solo los daños ambientales en diversas regiones y comunidades del país, sino que además nos permiten comprender que existen miles de personas comprometidas con combatir la impunidad y la deshumanización de las víctimas de desaparición forzada, cuyos cuerpos son arrojados a los ríos. Así, encontramos personajes que se enfrentan a la intimidación, al terror para lograr recuperar por lo menos los cuerpos de seres queridos o de personas que vagan por el agua, mientras se desintegra su identidad. Estas novelas enfatizan en la angustia y la incertidumbre que se vive al imaginar que un ser querido desaparecerá por completo en el río sin siquiera poder tener un funeral.

AA: De las obras que abordaste, ¿qué criterios te llamaron la atención? ¿Qué vasos comunicantes observaste entre ellas?

RJD: En mi ponencia me enfoqué en las novelas Que me busquen en el río, En el brazo del río y Ana se baña en el río. Uno de los aspectos que más llamó mi atención y que quise destacar es que ante la inoperancia y revictimización del Estado, los personajes que recuperan cuerpos del río y reconstruyen identidades han establecido diferentes recursos y procesos para encontrar a personas desaparecidas en los afluentes de Colombia. Algunos personajes establecen rituales de duelo colectivo para restaurar la dignidad de los cuerpos encontrados. Otro aspecto destacado es el cuestionamiento sobre la normalidad que se va instalando en las comunidades frente al tránsito de múltiples cadáveres por los ríos Magdalena y Cauca. 

AA: ¿Por qué son importantes espacios de reflexión académica como el Coloquio Viernes de Letras? ¿Qué aportan al desarrollo de la crítica literaria colombiana actual?

RJD: Este ha sido un espacio realmente satisfactorio. Me alegra mucho haber conocido las perspectivas de investigación tan variadas e importantes que surgen desde nuestra Escuela de Estudios Literarios. Y, especialmente, saber que existe un gran interés por seguir renovando la mirada sobre los tópicos, géneros y aproximaciones a nuestra literatura colombiana, así como la visibilización de autoras y autores, que desafortunadamente, han sido poco leídos y estudiados.

En mi ponencia me enfoqué en las novelas Que me busquen en el río, En el brazo del río y Ana se baña en el río. Uno de los aspectos que más llamó mi atención y que quise destacar es que ante la inoperancia y revictimización del Estado, los personajes que recuperan cuerpos del río y reconstruyen identidades han establecido diferentes recursos y procesos para encontrar a personas desaparecidas en los afluentes de Colombia.

AA: Colombia es un país de regiones, tal como lo plantea el investigador Idelber Avelar. En ese orden de ideas, ¿por qué es importante que las culturas regionales se sumen al cuerpo cultural nacional?

RJD: Privarnos de la mirada desde cada una de las regiones nos ofrece una comprensión muy limitada de Colombia, de su literatura, de las preocupaciones y propuestas que nutren la riqueza cultural, social y literaria de nuestro territorio. Por otra parte, contemplar las miradas regionales, tal como se ha hecho en este Coloquio, nos confirma que, efectivamente, somos un país pluriétnico y multicultural que está combatiendo las barreras del centralismo y ampliando las formas de comprender, narrar y pensar nuestras múltiples realidades desde la diversidad de voces, territorios y experiencias que conforman nuestro país y nuestra literatura.

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