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Plataforma Colaborativa del Río Cauca y los desafíos que enfrenta ante la crisis ambiental de la cuenca

El 21 de abril de 2022 se firmó un convenio interinstitucional entre la Universidad del Atlántico y la Universidad del Valle, escenario que abrió el Segundo encuentro de ríos hermanos: Magdalena y Cauca, un proyecto de nación que está sumando capacidades en pro de la recuperación biocultural de los ríos. Dentro de la agenda metodológica, la ingeniera agroindustrial y delegada de la Plataforma Colaborativa del Río Cauca, Beatriz Eugenia Orozco, presentó algunos ejes de trabajo indispensables para la solidez del gran proyecto.

Por: Yenniffer Cuenú
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Río Cauca.
Foto: El Tiempo

El río Cauca es el segundo río más importante del país, una arteria de Colombia, y el primero más importante de la región; rodea al 80% de la ciudad de Cali y pasa por 23 de 42 municipios del Valle del Cauca. Desde el año 1970, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), considerada la autoridad ambiental más importante del país, priorizó su relevancia, y esto ha hecho que, desde cada uno de los planes de acción gubernamental, como señala la ingeniera y delegada de la Plataforma Colaborativa Beatriz Eugenia Orozco, “se asignen recursos importantes en torno a la descontaminación y protección de las crecientes del río Cauca que inundan todo el Valle, lo que permitió crear una barrera protectora contra inundaciones, recientemente restaurada”. Sin embargo, las decisiones del pasado trajeron consecuencias sociales y ambientales significativas. La ingeniera señaló que la infraestructura generó desecamiento de los humedales y una pérdida sustancial de gran parte de la biodiversidad.

La Plataforma Colaborativa Río Cauca se consolidó en el marco estratégico del actual Plan Nacional de Desarrollo y está medida por la sentencia de la Corte Constitucional, que reconoce a los ríos como sujetos de derechos, y obliga a diversos actores gubernamentales a formular planes de acción que contribuyan a la restauración del río.


A raíz de que los problemas se acentúan y las alternativas siguen sin mover “la aguja a la descontaminación del río”, esta iniciativa biocultural pensada como la reconciliación entre ríos hermanos, es un proyecto gestionado por el periódico cultural La Palabra de la Universidad del Valle, que ha permitido vincular actores de los campos gubernamental, investigativo, operacional y académico, tales como el Instituto CINARA, el Observatorio Sismológico y Geofísico (OSSO) de la Universidad del Valle, la Contraloría del Municipio de Cali, la Triple A (empresa de acueducto, alcantarillado y aseo de Barranquilla), e incluso diversas facultades de la Universidad del Atlántico y la Universidad del Valle, entre otros, consolidando uno de los proyectos más importantes para el presente y futuro del país.

Beatriz Eugenia Orozco, Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Gobernación del Valle.
Foto: La Palabra.

Inicios y estrategias de la Plataforma Colaborativa Río Cauca

La Plataforma Colaborativa Río Cauca se consolidó en el marco estratégico del actual Plan Nacional de Desarrollo y está medida por la sentencia de la Corte Constitucional, que reconoce a los ríos como sujetos de derechos, y obliga a diversos actores gubernamentales a formular planes de acción que contribuyan a la restauración del río. “Hemos realizado lineamientos proyectados para 2036. Además, realizamos un análisis de las líneas estratégicas; cada una responde a unas problemáticas y situaciones ambientales particulares ya diagnosticadas”, apunta la ingeniera Beatriz Eugenia Orozco.

“El río Cauca es el río más estudiado del país. Esos diagnósticos permiten plantear de manera rápida las líneas de trabajo. Todo esto para que, como sociedad, como Academia, como entes gubernamentales, como empresarios y como sociedad civil, podamos tener una apuesta seria para gestionar recursos de cooperación para la cuenca. No son suficientes los recursos que ha dispuesto la autoridad ambiental o EMCALI; los recursos de orden nacional e internacional son indispensables. El problema es que los proyectos se quedan rezagados en la distribución del presupuesto nacional. Por ejemplo, en la cuenca del río Bogotá se asignaron 780 mil millones de pesos, y para la cuenca del río Cauca cero pesos. No es culpa del gobierno nacional; es culpa de nosotros como región por la falta de gestión”, afirma la ingeniera.

El río tiene muchas situaciones ambientales y parece que estas inversiones no se ven reflejadas… Creo que estábamos equivocados al trabajar en la ejecución de los proyectos por separado. Ahora hay que volver a revisar dichas situaciones y reconocer (aunque dé pena) que aquí prácticamente matamos al río Cauca.

Proyecciones de la Plataforma Río Cauca

Se trata de un sistema interinstitucional porque articula diferentes sectores públicos y privados (sociedad civil, empresarios, entidades públicas y la Fundación ríos y ciudades, que reúne más de 20 pequeñas organizaciones de cuencas del río) con 149 proyectos de inversión dentro de los planes de desarrollo nacional, departamental, municipal y otras entidades que, como bien apunta Beatriz Eugenia, “puede ser un modelo interesante para el Atlántico”.

La ingeniera Orozco explica que la línea base de la inversión total supera los dos mil billones de pesos, pero “cuando se analiza, ¿dónde está toda esta plata? El río tiene muchas situaciones ambientales y parece que estas inversiones no se ven reflejadas… Creo que estábamos equivocados al trabajar en la ejecución de los proyectos por separado. Ahora hay que volver a revisar dichas situaciones y reconocer (aunque dé pena) que aquí prácticamente matamos al río Cauca. El río viene con unas condiciones de DBO y DQO aceptables, y cuando recibimos las aguas residuales de nuestro recolector sur y luego las descargas a las plantas de tratamiento (PTAR), el río llega a cero oxígenos disueltos. El río muere en Cali. Ahora mismo, las condiciones del río Cauca son pésimas para la vida vegetal, animal y para las personas; muchas de ellas están viviendo de manera irregular en las franjas de protección del río y están tomando agua contaminada, desconociendo el impacto que tienen en la salud humana”. Además, la ingeniera advierte que es necesario trabajar en cuatro componentes, alojados en la Política de Visión Integral del Recurso Hídrico: la oferta, la demanda, la calidad y la gobernanza, y se suman otros como el cambio climático, la educación ambiental y cultural, y los servicios ecosistémicos.

Oferta hídrica y calidad del agua

“Al menos en la cuenca alta no falta agua, aun cuando en algunos tributarios sí hay afectación por oferta, por la gran demanda, pero la situación mayor se da por el deterioro de las cuencas. Por ejemplo, en el río Palo se presenta un lavado de suelo continuo por la acción de la deforestación, de la minería y de los cultivos ilícitos. Todo este conflicto del uso del suelo está generando una degradación y un impacto muy alto en la oferta. Se debe restaurar y llevar a su empleo neto de conservación”, explica Orozco.

Comisión Univalle-UniAtlántico en la Planta de Tratamiento de Puerto Mallarino.
Foto: La Palabra

Gobernanza del agua y cambio climático

Desde la formulación del Plan de Gestión Ambiental Regional (PGAR), se han creado diversos modelos que no han sido llevados a la práctica por falta de coordinación entre diversos actores, y a esto se le suma las inminentes amenazas del cambio climático que deben ser abordadas para la mitigación, compensación y adaptación, lo que implicaría, enfatiza Orozco, “invertir en las obras de infraestructura que no se han hecho, pero que están muy estudiadas. En invierno hay una crisis de inundación y varias zonas de la cuenca del río se afectan desde el Cauca hasta el Valle, como en el municipio de Candelaria, donde hay un gran embalse de regulación en la Salvajina, pero este se queda corto para regular el flujo del agua cuando hay periodos de invierno. En verano pasa lo contrario. Todos clamamos que el embalse no retenga agua y que en invierno sí para prevenir las inundaciones. La alianza entre la Universidad del Valle y la Universidad de Holanda ha sido indispensable para esto; grandes expertos de Holanda han venido por muchos años a estudiar nuestro río. En la CVC y en la Universidad del Valle se encuentran todas las investigaciones sobre modelación hidrológica e hidráulica, información pública que espero les pueda servir para este convenio de trabajo entre los ríos Cauca y Magdalena. Nosotros tenemos todo el interés de contribuir con la restauración de la cuenca y sabemos todos los errores que hemos cometido en el pasado.  Ahora hay que llegar a la formulación del plan, no con ideas ni títulos de proyectos e informaciones vagas o generales; hay que ahondar todos los pasos de la metodología MGA. Así logramos que se asignen recursos de inversión. Por eso aplaudo esta idea tan original por integrar la visión técnica, social, cultural, ambiental de dos cuencas”, concluye la delegada.

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