Evento

El relato de una crisis humanitaria global

En la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle, entre el 18 de julio y el 31 de agosto de 2024, se exhibirá la exposición Forzados a huir: historias en plastilina sobre desplazamiento y migración en América Latina, del artista colombiano Édgar Álvarez. Esta muestra se compone de maquetas en plastilina, fotografías y un cortometraje que dan cuenta de una crisis humanitaria tan dolorosa, como actual.

Por: Jessica Hurtado Carvajal
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Biblioteca Mario Carvajal, Universidad del Valle. Foto: Julio César Pino Agudelo.
Biblioteca Mario Carvajal, Universidad del Valle.
Foto: Julio César Pino Agudelo.

La exposición Forzados a huir: historias en plastilina sobre desplazamiento y migración en América Latina es fruto de una investigación concienzuda y tiene la intención de visibilizar la magnitud de un problema que, a menudo, preferimos ignorar. La muestra pública se realiza en el marco del 20 de junio, designado como el Día Mundial del Refugiado y el Desplazado (DMR), gracias a una alianza entre la agencia de la ONU para los refugiados ACNUR, la Universidad del Valle y el artista Édgar Álvarez.

En ella se exploran los fenómenos migratorios como condición inherente a todas las culturas y periodos de la historia humana, que responden a las necesidades de seguridad o de mejorar las condiciones básicas para la vida. En este sentido, esta experiencia puede ser individual o colectiva. Ahora bien, el hecho de que la historia delser humano esté marcada por los movimientos, no quiere decir que sea un proceso fácil, sobre todo si se tienen en cuenta las restricciones que imponen las realidades políticas y económicas de los países en la actualidad.

Es precisamente de este tema del que habla Édgar Álvarez a través de su obra. Este autor conoció de cerca las historias de los migrantes que llegaban a Estados Unidos persiguiendo un sueño. Luego, al volver a Colombia, se puso en contacto con los venezolanos que caminaban cientos de kilómetros en busca de un lugar mejor. Todo ello lo hizo consciente de la necesidad de mostrar el verdadero rostro de la tragedia. Y nada mejor que hacerlo por medio del material que conoce mejor: la plastilina.

Fotos: Julio César Pino Agudelo.
Fotos: Julio César Pino Agudelo.

Esta sustancia moldeable con la que juegan los niños adquiere en sus manos todas las posibilidades del arte. Es por ello por lo que fundó el proyecto pedagógico ¿Se lo explico con plastilina?, en el queaborda temas de los que pocos se atreven a hablar, como el asesinato de líderes sociales, los derechos humanos o la migración. En este camino, ha trabajado con organizaciones como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Amnistía Internacional.

Los fenómenos migratorios son un flagelo causado por múltiples aspectos: conflictos internos, problemas económicos, inseguridad, guerras o falta de oportunidades. Pero, como es sabido, en la misma medida en que las personas se mueven de un lugar a otro, los países construyen fronteras para defender su soberanía

Mediante la exposición hace un recuento de las tres principales rutas de migración presentes en Latinoamérica. En un primer momento, muestra la situación de más de siete millones de venezolanos que se han visto obligados a dejar trabajos, propiedades y familias, así como a recorrer las carreteras, debido a la situación política y a la falta de oportunidades para una vida digna en su país.

Posteriormente, recorre el Tapón del Darién, acompañando a las personas que se exponen a los peligros e incertidumbres de la selva. Los datos sobre las nacionalidades de dichos migrantes revelan mucho de la desigualdad creciente en las distintas sociedades, ya que entre ellos se encuentran procedentes de países vecinos como Ecuador o Haití, hasta otros de regiones tan remotas como Somalia, China, Bangladesh o La India.

Por último, se presentan las obras sobre la migración centroamericana, en las que son protagonistas los largos recorridos para atravesar el desierto, los ríos tumultuosos, los trenes de la muerte y las mafias que se aprovechan del eslabón más débil de la cadena: el migrante. Esta es, quizá, la ruta más antigua para migrar hacia los Estados Unidos. Es conocida como “el hueco”, y no es un secreto para nadie que su éxito se debe a la corrupción de las fuerzas militares en ambos lados de la frontera.

El artista Édgar Álvarez en la inauguración de la exposición. Foto: Universidad del Valle.
El artista Édgar Álvarez en la inauguración de la exposición.
Foto: Universidad del Valle.

Los fenómenos migratorios son un flagelo causado por múltiples aspectos: conflictos internos, problemas económicos, inseguridad, guerras o falta de oportunidades. Pero, como es sabido, en la misma medida en que las personas se mueven de un lugar a otro, los países construyen fronteras para defender su soberanía. Algunas son físicas, como los muros que impiden el paso, y otras son simbólicas, como los requisitos exigidos por los gobiernos. Estos puntos limítrofes son, a menudo, utilizados como bastión político por aquellos que detentan el poder. De ahí que el cierre de las fronteras implique más una acción estratégica, que humanitaria.

Para empeorar la situación, cada vez más, los medios de comunicación y las redes sociales influyen en nuestra percepción cuando nos venden el miedo al otro, originado, principalmente, por lo desconocido y la falta de control sobre el futuro. Este miedo se convierte en un acto irracional, amplificado por los riesgos reales o imaginarios que se exacerban a través de la individualización presente en la actualidad.

Por el contrario, lo que vemos al visitar esta exposición es el arte usado como un medio para expresar el inconformismo con una realidad injusta que viven millones de personas, pero también para dar a conocer los pequeños actos de solidaridad y empatía ocurridos en los caminos: grandes grupos que transitan juntos para enfrentar la inseguridad; padres que lo arriesgan todo por sus hijos; refugios abiertos para cualquiera que lo necesite o familias que no dejan a nadie atrás, ni siquiera a las mascotas.

Maqueta que representa la temida “Loma de la Muerte” o “Loma de las Banderas”, uno de los mayores desafíos para las personas refugiadas y migrantes que cruzan la selva del Darién. Foto: Julio César Pino Agudelo.
Maqueta que representa la temida “Loma de la Muerte” o “Loma de las Banderas”, uno de los mayores desafíos para las personas refugiadas y migrantes que cruzan la selva del Darién.
Foto: Julio César Pino Agudelo.

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