Orígenes: el reino de la niebla
Hasta el próximo 15 de julio podrá apreciarse, en la Pastelería Alemana del tradicional barrio San Antonio, esta exposición de Andrés Navia Paz. La muestra fotográfica, que referencia la exuberancia natural de Colombia, invita a reflexionar sobre lo importante que es preservar los páramos, la fauna que en ellos habita y el agua que los circunda. Sea esta la oportunidad para maravillarse con paisajes que parecen insondables, con colores diáfanos y con las más variadas expresiones de la vida natural de nuestro país.
Por: Alejandro Alzate
La trayectoria fotográfica de Andrés Navia (Garzón, Huila) permite inferir un interés por los proyectos artísticos y documentales de tipo ambiental. De ello dan cuenta sus participaciones en Santurbán, exposición del año 2019; Telefoto 01, de 2020; Cien fotógrafos colombianos, de2019 y, desde luego, Orígenes, de2024. En todas ellas está presente el objetivo a un tiempo artístico y documental; binomio que hace de la obra de este fotógrafo independiente un testimonio que deleita los sentidos, pero también insta a la comunidad a replantear sus formas de interacción con los ecosistemas y la biodiversidad.
En relación con Orígenes, Navia Paz menciona que “es un trabajo de más de 12 años visitando muchos de los páramos colombianos. Un proyecto de carácter artístico y ambiental que busca llevar a cada espectador a experimentar un viaje sensorial, mostrándole imágenes de nuestra naturaleza”. A propósito de la realización de iniciativas como esta, cabe mencionar que una similar se realizó el año inmediatamente anterior. Bajo el nombre de Páramos, el país de las nieblas, también se dio a conocer la fascinante geografía de la Cordillera Oriental de Colombia. En esa ocasión, el aporte conceptual fue interdisciplinar y convocó tanto a investigadores y ecologistas, como a artistas de diversas disciplinas, incluidos cineastas.
Quizás, uno de los aportes más interesantes de Orígenes radica en el hecho de mostrar la majestuosidad y la singularidad de la flora colombiana. En relación con lo primero, basta ver los valles fértiles, las aguas aún cristalinas y la fauna que campea por los bosques para sentir que la vida brota a borbotones. En lo atinente a lo segundo, es reconfortante saber que “Colombia es, por ejemplo, el país con mayor diversidad de frailejones en la tierra. Aquí habitan más de 90 especies, de las cuales, su gran mayoría (75) no se han registrado en ninguna otra parte del mundo”; lo cual hace de nuestra patria un escenario privilegiado que deslumbra, pero también clama por cuidados que lo hagan autosostenible.







