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Relatos generacionales de la fiebre del caucho en Colombia

El séptimo tomo de la Biblioteca Vorágine, titulado Una tribu cosmopolita. Memoria de la Gente de Centro, publicado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Biblioteca Nacional, relata a través del sufrimiento generacional de los pueblos indígenas explotados durante la fiebre del caucho, narrativas de violencia, pero más importante, de reconciliación. La colección se lanzó en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2024.

Por: Sofia Londoño Galeano
Comunicadora social y periodista
Estudiante de Lic. en Lenguas Extranjeras, Univalle

Biblioteca Vorágine. Foto: RCN Radio.
Biblioteca Vorágine.
Foto: RCN Radio.

A propósito de la conmemoración de los cien años de La vorágine de José Eustasio Rivera, Una tribu cosmopolita. Memoria de la Gente de Centro, editado y compilado por Marcela Quiroga y María Angélica Pumarejo, es el séptimo libro de la Biblioteca Vorágine, publicado por el Ministerio de Culturas con la Biblioteca Nacional. Este tomo se dedica a hacer una recopilación de historias e imágenes de experiencias que pasaron de generación en generación sobre la explotación cauchera entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

El ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa, introduce lo que serán los testimonios de cuatro pueblos indígenas (bora, uitoto, muinane y ocaina) que buscan endulzar la palabra para reescribir la historia de generaciones futuras sin olvidar el pasado lleno de sufrimiento, violencia y esclavitud. Invita, también, a la construcción de narrativas incluyentes en el sentido de que estas tengan presentes las omisiones históricas que se han hecho con relación al exterminio de la población indígena en el Amazonas y Putumayo, a causa de la producción extractivista del caucho en la región. Así mismo, resalta que Colombia debe reconocer las deudas históricas para buscar la transformación social, espiritual y cultural con estos pueblos.

Y es que endulzar la palabra se refiere precisamente al esfuerzo inconmensurable que han hecho las comunidades indígenas, a través de los mayores, para expresarse acerca de estos hechos sin que se asome el dolor generacional. Se habla de endulzar porque los episodios de crueles torturas y violaciones a los derechos no les permitían a los pueblos referirse a estos sucesos hasta que empezaron a aplicar este proceso. Es así como el endulzamiento constituye un ejercicio de sanación esencial y de transmisión para las siguientes generaciones por medio del diálogo y del reconocimiento histórico de hechos que afectaron el desarrollo de estos pueblos para siempre. Sin embargo, lo valioso de la palabra dulce es la posibilidad de encontrarla liberadora y restauradora de equilibrio, ya que este se perdió a causa de la explotación del caucho y la barbarie.

Es importante que, dentro de esta Biblioteca Vorágine, se hayan tenido en cuenta las voces de las generaciones que heredaron la carga de la esclavitud y que hoy buscan, gracias al endulzamiento de la palabra, un futuro resiliente como contribuyentes de una sociedad basada en la sabiduría ancestral.

Miembros de estos cuatro pueblos cuentan durante este tomo, la creación del universo hasta el momento cuando llega el hombre blanco a explotar el caucho. Aprovechándose de los pueblos, el hombre blanco empezó a introducirse en las tierras indígenas vendiendo espejos y otros artefactos a un precio elevadísimo para obtener pagos en caucho. También relatan cómo empezaron a armar sus operaciones bajo la presión del castigo y de una cuota diaria de trabajo que, de no cumplirse, significaba la muerte. Es aterrador leer sobre el trabajo forzado en condiciones de esclavitud, inclusive para las madres gestantes, los adultos mayores y los niños. Fue así como los pueblos no descansaban, teniendo que cultivar la yuca y la coca ―plantas sagradas― a la luz de la luna. No había reposo para las comunidades, solo explotación continua de ellos y de su territorio. Más adelante, cuando el caucho comenzó a escasear, debido a la constante extracción, las condiciones para los pueblos indígenas empeoraron. Quienes no cumplían la cuota eran azotados hasta la muerte o quemados.

Esta compilación hace un llamado a la memoria colectiva a través de la conciliación y reconciliación con los pueblos indígenas víctimas de la barbarie a causa de la fiebre del caucho. Es importante que, dentro de esta Biblioteca Vorágine, se hayan tenido en cuenta las voces de las generaciones que heredaron la carga de la esclavitud y que hoy buscan, gracias al endulzamiento de la palabra, un futuro resiliente como contribuyentes de una sociedad basada en la sabiduría ancestral. Quizás, si desde las ciudades escucháramos más a los pueblos y su sabia cosmovisión acerca del equilibrio entre naturaleza y hombre, seríamos capaces de construir sociedades que se basaran en la producción sostenible y equitativa. Es por esto que se habla de cosmópolis en el título de este tomo, ya que es necesario que el hombre blanco, el indígena, el mestizo y la flora y fauna, convivan sin dañarse entre ellos.

Foto: catalogoenlinea.bibliotecanacional.gov.co
Foto: catalogoenlinea.bibliotecanacional.gov.co

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