Tránsito a la adultez en un bizarro y lejano oeste
Por: Esteban Franco Ríos

En transmisión simultánea, Netflix estrenó el 19 de marzo la adaptación de la séptima parte del manga Jojo´s Bizarre Adventure, creada por el reconocido artista nipón Hirohiko Araki. Como las anteriores seis partes, el estudio David Production ha sido el encargado de adaptar la obra ambientada en 1890 como una versión alternativa del lejano oeste norteamericano, en donde Johnny Joestar, un ex jinete de competición parapléjico, se inscribe a la carrera Steel Ball Run que premia con 50 millones de dólares y atraviesa Estados Unidos de este a oeste, desde San Diego hasta Nueva York. En este primer episodio, Johnny va detrás de su amigo Gyro Zeppeli, del que espera descubrir su técnica de rotación con las esferas, determinado a volver a caminar y a transitar de la juventud a la adultez en un sentido físico y espiritual.
El manga Steel Ball Run fue publicado desde el año 2004 hasta el 2011, es la primera parte de tres anunciadas que conforman el reinicio de la saga original, la cual tuvo seis entregas y finalizó con Stone Ocean. El reinicio ofrece un nuevo universo narrativo con la reaparición de elementos como algunos nombres de personajes, conceptos como las entidades espirituales (stands) que dan poder a unos elegidos, características del héroe en su periplo de transición en el que enfrenta de forma desigual la amenaza de un supervillano, o la moda andrógina, la expresión de otras masculinidades (queer) y el homoerotismo ambiguo. Respecto a las anteriores seis entregas, este reboot que coincide con el cambio demográfico de la serie Jojo´s del shonen (10 a 19 años) hacia el seinen (18 a 40 años), significa otro tipo de contenido que franquea la censura juvenil, por eso muestra una mayor profundidad y complejidad de la existencia en el mundo posible.
El estreno del primer episodio del western Steel Ball Run nos muestra el evidente cambio que logra la imagen en movimiento, aunque el manga destaca por los detalles de la trama y una mayor libertad para mostrar, en el paso de las páginas a la animación se suman las voces en el idioma original, la música, los efectos de sonido, el desarrollo de las técnicas en movimiento, las muletillas de los personajes, la paleta de colores que caracterizan y ambientan el far west. La animación recrea la obra original de manera satisfactoria, a la vez que usa herramientas tecnológicas como el CGI (imágenes creadas por computadora) que dimensionan aspectos como el arranque de una locomotora o el volumen de los caballos en competencia, además, logra representar el estilo de dibujo que ha trabajado Araki desde Stone Ocean, esto es, una corporalidad de los personajes más delicada, delgada, de musculatura marcada y discreta.
En esta primera etapa los competidores recorren 16 de un total de 6000 kilómetros, Gyro Zeppeli domina gran parte del trayecto en el que sorprenden también personajes como Sandman, Pocoloco, Johnny y Diego Brando, quienes demuestran su estrategia y suerte ante la carencia inicial de habilidades sobrenaturales de stand. El episodio muestra una rápida contextualización de la época decimonónica a fines de siglo, de la cruzada contra los nativos, de los sheriff que imponían la ley y cobraban impuestos, de inventos como el automóvil y empresas de expansión industrial, de personajes como los cowboys que además de encargarse del ganado eran cazarrecompensas, bandidos o se batían en duelos con revolver, de gentlemans y de ladys que presumían elegancia y moral al estilo de la sociedad victoriana.
En la serie se presentan elementos de la modernidad decimonónica como la secularización entre iglesia y estado que, para después de 1850, seguía mostrando una sociedad sobre todo cristiana protestante en la vida pública y política. El ansia de dinero, por otro lado, es el asunto en común de la mayoría, incluso para el personaje nativo Sandman que espera transar la paz de los suyos en la moneda de cambio del hombre blanco.
En dicho contexto del lejano oeste se relacionan diversas etnias y clases sociales representadas en personajes como Pocoloco, un afroamericano que “trabaja” en una granja de Georgia aunque es “libre” de esclavitud por decreto, sobre el que recaen estereotipos como el de ser holgazán; en Sandman que, si bien el anime se guarda el contexto, sabemos que compite para comprar una porción de tierra para los nativos americanos; en Dio que es un experto jinete británico de competición, con una ambición desmedida por su contexto de pobreza; en el promotor del evento Steven Steel, de ascendencia inmigrante, que conjura las intenciones ocultas de industriales y demás patrocinadores burgueses.
En la serie se presentan elementos de la modernidad decimonónica como la secularización entre iglesia y estado que, para después de 1850, seguía mostrando una sociedad sobre todo cristiana protestante en la vida pública y política. El ansia de dinero, por otro lado, es el asunto en común de la mayoría, incluso para el personaje nativo Sandman que espera transar la paz de los suyos en la moneda de cambio del hombre blanco. La modernidad norteamericana se expone en gran medida en el proyecto del ferrocarril transcontinental, que desde 1869 permitió la industrialización acelerada desde la costa este a la oeste, resultando en nuevas oportunidades económicas y en la colonización o extinción de muchas poblaciones y culturas. Ese deseo de nación, ese espíritu pionero consumió la tierra de los nativos.

Por otro lado, el episodio de 48 minutos, como acostumbra el estilo de Hirohiko Araki, muestra el uso de múltiples referencias de la cultura pop y de los mass media, involucran anacronismos en el far west, como el nombre de la carrera y de la serie que hace homenaje a la película The cannonball race (1981), road movie de comedia y acción; otros más directos: la mención que Johnny hace a su novia sobre la escritora Dorothy Parker que ya era una artista consagrada, aunque en realidad nació en 1893, y el modelo de la silla de ruedas que usa el protagonista distinto al del siglo XIX que era más rustico, pesado y de otro material.
En la actualidad, Araki a sus 65 años de edad continúa en la realización de la novena entrega de la serie The JOJOLands. La adaptación animada de la séptima parte de su obra ha complacido a la mayoría de los fanáticos. El cambio de la estructura narrativa del anime que es más condensado, que omite o altera el orden de algunas escenas, lejos de afectar la experiencia demuestra las acertadas decisiones de adaptación del estudio David Production. Como es costumbre en la serie Jojo´s, el primer episodio no incluyó temas musicales de opening ni ending. Se espera que la composición sociopolítica y espiritual alternativa del lejano oeste, que vehicula la historia de Johnny Joestar en un periplo que lo lleva a su adultez, se desarrolle en un aproximado de 40-50 episodios, entre este año y los dos siguientes.



