El creador de Macondo en sus propias palabras. Homenaje al aniversario 50 de Cien años de soledad
Redacción La Palabra

¿Qué es una novela?
“Una novela es una represen- tación cifrada de la realidad, una especie de adivinanza del mundo. La realidad que se ma- neja en una novela es diferente a la realidad de la vida, aunque se apoye en ella. Como ocurre con los sueños.” GGM, 1968
La casa
“Mi recuerdo más vivo y cons- tante no es el de las perso- nas sino el de la casa misma en Aracataca donde vivía con mis abuelos. Es un sueño re- currente que todavía persiste. Más aún: todos los días de mi vida despierto con la impre- sión, falsa o real, de que he so- ñado que estoy en casa. No he vuelto a ella sino que estoy allí, sin edad y sin ningún motivo especial, como si nunca hu- biera salido de esa casa vieja y enorme.” GGM, El olor de la guayaba.
El vallenato
“Más que cualquier otro libro, lo que me abrió los ojos fue la música, los cantos vallenatos (…) narraban como mi abue- la. Cien años de soledad no es más que un vallenato de 350 páginas.” GGM, 1969

Lecturas predilectas
Según sus palabras son aque- llas lecturas que “afectan en profundidad hasta el punto de modificar ciertas nociones que uno tiene del mundo y de la vida”.
“Al terminar la lectura de La metamorfosis me quedaron las ansias irresistibles de vi- vir en aquel paraíso aje- no.”
“Edipo Rey es la obra que más me ha enseñado so- bre todo en toda mi vida”.
“Pedro Pára- mo es para mí, si no la mejor, si no la más larga, si no la más importan- te, sí la más be- lla de las novelas que se han escri- to jamás en lengua castellana.”
“Con Las mil y una noches, aprendí para no olvidarlo nunca que sólo debían leerse los libros que nos fuerzan a re- leerlos.”
“La guerra y la paz, de León Tolstoi, en mi opinión, es la mejor novela que se ha escrito en la historia del género”.
Realismo mágico
“Dicen que yo he inventado el realismo mágico, pero sólo soy el notario de la realidad. Inclu- so hay cosas reales que tengo que desechar porque sé que no se pueden creer.” GGM, 1995
El papel de la biblioteca
“Mi biblioteca no ha sido nun- ca mucho más que un instru- mento de trabajo, donde pue- do consultar al instante un capítulo de Dostoievski, o precisar un dato sobre la epilepsia de Julio César o sobre el mecanis- mo de un carbura- dor de automóvil. Tengo incluso un manual para cometer ase- sinatos per- fectos, por si lo necesitara alguno de mis personajes desvalidos.” GGM, 2002

¿Cómo leen los novelistas?
“No sé quién dijo que los novelistas leemos las novelas de los otros sólo para averiguar cómo están es- critas. Creo que es cierto. No nos conformamos con los se- cretos expuestos en el frente de la página, sino que la vol- teamos al revés, para descifrar las costuras. De algún modo imposible de explicar, desar- mamos los libros en sus piezas esenciales y lo volvemos a ar- mar cuando ya conocemos los misterios de su relojería per- sonal.” GGM, 1981.
Un método saludable
“La verdad es que no debe ha- ber libros obligatorios, libros de penitencia, y que el méto- do saludable es renunciar a la lectura en la página en que se vuelva insoportable. Sin em- bargo, para los masoquistas que prefieran salir adelante a pesar de todo hay una fórmula certera: poner los libros ilegi- bles en el retrete. Tal vez con varios años de buena digestión puedan llegar al termino feliz de El paraíso perdido de Mil- ton.” GGM, 1982.
La música en casa
“Yo oigo música cuando me- nos tres horas diarias, pero nunca voy a los conciertos, porque es como asistir a una boda o a un funeral: todo el mundo está demasiado serio, te imponen el programa que quieren a una hora fija, y luego tienes que compartir tus opi- niones en el intermedio. De modo que la música la tengo en casa con sólo un apretar de botones.” GGM, 1972
Los Beatles: la única nostalgia común
“Así es: la única nostalgia co- mún que uno tiene con sus hijos son las canciones de los Beatles. Cada quien por mo- tivos distintos, desde luego, y con un dolor distinto, como ocurre siempre con la poesía.



