A Isaacs lo que es de Isaacs

Jorge Isaacs desafió las adversidades de su tiempo en nombre de sus profundos ideales y convicciones, enfrentando muchas veces a fuerzas que lo superaban, movido por la pasión como trazo irresistible de su personalidad. Creció en medio de las confrontaciones de su época, de un siglo lastrado de desmesuras e intolerancia entre las distintas facciones políticas que luchaban por imponer sus concepciones en la organización de la naciente república. No solo como hombre público, en tanto político, periodista, educador, diplomático, soldado y explorador, sino como novelista y poeta, participó tomando partido en este abigarrado teatro como actor de primera línea del sueño republicano. Su obra está íntimamente ligada a este contexto, más aún, ella lo sugiere de diversas formas, incluida María, novela con profundo sentido histórico, pese a que por décadas el aparato educativo controlado por la iglesia católica y los sectores conservadores, encabezados por Miguel Antonio Caro, la deshistorizaron sacándola de los procesos socio-culturales colombianos; la encapsularon deliberadamente en el idilio romántico, soslayando así las tensiones y el universo espiritual representado en la ficción que mostraba una sociedad que estaba cambiando con la desaparición de la hacienda patriarcal esclavista, pesada herencia del colonialismo español. Cuando escribió María, Isaacs ya estaba tocado por las ideas del liberalismo radical.
Con la novela, cuya acción puede ubicarse hacia los años 1830-1840 – escrita entre 1864 y 1867 -, se despedía del mundo de la infancia y su primera juventud, con plena conciencia de la renovación que traerían la abolición de la esclavitud y la aparición de nuevas relaciones sociales y formas modernas de la producción y explotación de la tierra. Desmontar la hegemónica recepción congelada del idilio amoroso, propagado como único asunto de la novela en manuales escolares y en las historias de la literatura, ha sido el propósito de muchos estudiosos en las últimas décadas, con puntos decisivos como la realización del I Simposio Internacional Jorge Isaacs, el creador en todas sus facetas (2005) y el inicio de la publicación de la obra completa al cuidado de María Teresa Cristina, la mayor estudiosa de su vida y obra, a cuya invaluable labor y generoso empeño le debe mucho la literatura de este país.
Doce años después, culminada la publicación física de la obra completa, ahora a disposición gratuita, en formato digital, en el Centro Virtual Isaacs (http://jorgeisaacs.univalle.edu.co/obra/), la Universidad del Valle celebra los 150 años de la publicación de María con la realización del IX Simposio, del 23 al 27 de octubre, dedicado de nuevo a todas las facetas de Jorge Isaacs, con la ventaja de poder realizar lecturas en contrapunto con toda su obra, labor que abordarán 61 especialistas invitados, entre nacionales y extranjeros. En el marco del Simposio, el Laboratorio de Artes Escénicas de Univalle llevará por primera vez a las tablas, Amy Robsart, la adaptación que el joven Isaacs hiciera de Kenilworth de Walter Scott; asimismo, para clausurar el evento, se hará el estreno de la Ópera Isaacs, compuesta por Alberto Guzmán con guión del escritor Edgard Collazos, quien a su vez presentará su novela sobre la vida de Isaacs, En tierra extraña.
Con esta programación, la Universidad del Valle le rinde merecido homenaje a quien fuera uno de los primeros intelectuales modernos de la joven república colombiana. Reflexionar, analizar e interpretar todas las facetas de su vida y obra contribuye para que de una vez por todas, en este país con tan poca memoria histórica, se le reconozca y valore a Isaacs lo que es de Isaacs.



