Entrevista

Carlos Jiménez: La Identidad y Representación de los afrocolombianos en María

En el marco del IX Simposio Internacional Jorge Isaacs, Carlos Jiménez, ensayista, crítico de arte y analista de la cultura afroamericana, estudia la representación y el reconocimiento de una estirpe que, hasta la publicación de María, no tenía voz en la literatura colombiana.

Por: Clara Inés González Libreros
Estudiante de Comunicación Social y Periodismo

Asistentes en el Teatro Estudio de Telepacífico Foto: Cortesía Centro Virtual Isaacs
Asistentes en el Teatro Estudio de Telepacífico
Foto: Cortesía Centro Virtual Isaacs

Darío Henao Restrepo: A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, dos grandes intelectuales afrocolombianos, Manuel Zapata Olivella y Rogelio Velásquez, escriben los primeros ensayos colombianos que llaman la atención de la presencia de las negritudes en la novela María.

Ellos, al igual que usted, reconocían que el mérito de esta novela es ser pionera en el reconocimiento de los miles de hombres esclavizados que llegaron al estado soberano del Cauca y se vincularon a la minería, a las labores agrícolas y domésticas, desde ese punto de vista, ¿cuál es la importancia de María?

Carlos Jiménez: El tiempo no pasa en vano. La manera cómo hoy leemos esta novela, era imposible en el siglo XIX. Esta transformación, que parece una obviedad, tiene una significación epistemológica fundamental, en cuanto que, cuando se escribe y se publica María, Colombia se encuentra en un momento inicial de cambio, tanto como Hispanoamérica, y la misma Sudamérica.

Vale analizar qué ha pasado desde entonces, es decir, antes, en América no existían los movimientos de emancipación de los negros, emancipaciones que surgieron desde el siglo XVIII hasta nuestros días, porque aún son vigentes. Esta libertad ha introducido el término Afro: afrocolombiano, afroamericano, afrodescendiente, etc, a nuestro lenguaje, y el reconocimiento de estos términos ha transmutado el significado de la palabra ‘negro’ en una connotación inminentemente racista que ahora mismo no podemos admitir de manera ingenua, como seguramente admitía el propio Isaacs y los lectores de su época.

Los ensayos de Zapata Olivella y Rogelio Velásquez, los cuales evidentemente surgieron en otra coyuntura, confirman que en María encontramos una alusión crítica al esclavismo, ya que la novela narra una historia de negros, tema que para Isaacs resultaba fundamental. Tras su publicación, los lectores y la crítica de aquella época, reconocieron los personajes destruidos, los olvidados y marginados. En este contexto intencional, podría validarse la tesis que justifica a María como una personificación de la causa negra.

Desde los años sesenta hasta hoy son admirables las transformaciones en la historia de la afrocolombianidad. Una de ellas es la deconstrucción del lenguaje, la cual ha avanzado considerablemente, y por su evolución tenemos dos opciones: leer María con la ingenuidad de pensar que no tenía nada que ver con la esclavitud, o por el contrario, reconocer que es una novela de reivindicación de los esclavos en una sociedad racista.

Carlos Jiménez y Darío Hanao Restrepo. Foto: Cortesía Centro Virtual Isaacs
Carlos Jiménez y Darío Hanao Restrepo.
Foto: Cortesía Centro Virtual Isaacs

D.H.R: Anteriormente usted trató el fenómeno de la idealización, ¿cómo se lleva a cabo este proceso en María?

C.J: Jorge Isaacs tiende a idealizar la infancia. Quizá lo hace como una estrategia psicológica, la cual es normalmente practicada por la mayor parte de los adultos, pues llega un momento en el que comprendemos que lo prometido es un engaño y, por lo tanto, debemos reconstruir el único paraíso que conocemos: la niñez.

Él es un hombre que nació privilegiado, y después tuvo que vivir una situación crítica, se transformó en un combatiente, principalmente de proyectos fracasados. Del mundo de Isaacs se alimentó el artefacto literario, de los recuerdos de su infancia y adolescencia.

Asimismo existe una idealización del régimen esclavizado. Cuando él escribe la novela, el régimen esclavista no solamente está suprimido sino que ya fue derrotado por los esclavistas. No obstante, Isaacs relata una historia sumergida en la esclavitud, e introduce a María como parte de su justificación.

D.H.R: Hay una confrontación muy fuerte en el tema religioso, ya que en la época de la esclavitud en Colombia, se buscaba explotar y controlar el espíritu de los esclavos, ¿cree usted que el tema de la religión también está idealizado en María?

C.J: El tema de la religión idealizada en María se representa cuando aparecen los esclavos y las tribus de las negritudes, e Isaacs no hace mención a los cultos africanos. Esto podría explicarse desde el panorama general de las bases de la cultura colombiana, ya que en el sentido más popular posible, en este país no existe un reconocimiento oficial de las religiones afrocolombianas.

No obstante, hace aproximadamente un siglo, la sociedad reconoció que los esclavos africanos se resistían a la cristianización que acompañaba el régimen esclavista, y que mantenían cultos secretos. Esta cultura se apropió del campo simbólico con el fin de preservar su identidad, y así recuperó un terreno en la relación de poder.

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