Un proyecto para el futuro del agua en Cali. El gobierno municipal empieza a escuchar a la academia
“De construirse el proyecto de CINARA se dejaría al municipio, Emcali y Univalle como líderes nacionales de una alternativa que necesitan decenas de municipios en América Latina y en el país”, manifestó el profesor Luis Darío
Sánchez.
Por: María del Carmen Álvarez y Melisssa Tabares
Estudiantes de Lic. en Historia

Foto: Óscar Hembert Moreno Leyva.
En una entrevista concedida al periódico La Palabra, el profesor Luis Darío Sánchez, director de este proyecto, expresó: “Tenemos plantas de tratamiento que son tecnologías robustas, pero toda esta infraestructura tiene un límite, la capacidad de las plantas de Cali en términos de turbiedad se superaron entrando al año 2000, entonces hay que cerrar obligatoriamente la planta de tratamiento, porque si le dejan pasar un pico de lodo, el daño es tan grande que se taparían los filtros y la reparación de este daño nos puede demorar entre 15 y 20 días, y la ciudad no tendría agua a causa de la reparación. Esto sucede cuando se presentan las lluvias”.
“Cuando viene el verano extremo no hay agua, resulta que las fuentes se nos están secando, entonces sistemas que en el pasado teníamos como muy estables, ya no los son. ¿De dónde vamos a traer el agua? Esta es una discusión que planteamos desde el año 2005 aproximadamente”.
“Una solución para la ciudad es compleja, se pensaba en traer agua de Salvajina, lo cual acarrea amplios costos, pero EMCALI no tiene suficiente dinero, porque hace pocos años salió de un proceso de intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos.
EMCALI es una empresa que tiene el 57% de agua no contabilizada, entonces: ¿cómo hacer un proyecto nuevo, cuando hay una pérdida de agua tan grande? Esta empresa podría plantearse mejorar la eficiencia en un 22% de rescate del agua, lo que equivale a tener un caudal dos o tres veces el tamaño de Armenia, entonces ahí está el recurso de la expansión. La clave está en la eficiencia”.
El director del proyecto de Filtración en Lecho de Río manifestó que opciones que no tienen en cuenta recursos económicos y geográficos de Cali, involucrarían altos costos, y persistiría el problema de ineficiencia. Hace hincapié en la importancia de un plan integral que debe incluir una recuperación de zonas estratégicas en cuenca drástica, disminución de índice de agua no contabilizada, mejor análisis de las aguas subterráneas como opción de abasto de refuerzo o permanente para algunas zonas, y hoja de ruta consensuada y de largo aliento para gestionar las soluciones.

Foto: Cortesía Instituto CINARA.
Señala Sánchez: “El único río con un caudal estable es el Cauca, que está en crisis, y por ello se deben tomar acciones como la movilización de la sociedad en conjunto. Es por ello que realizamos el Foro de Recuperación de Ríos para mostrar a la ciudadanía caleña que sí es posible emprender este proyecto. Desde el punto de análisis de la ingeniería, el proyecto a aplicar sería el que arroje beneficios económicos”.
Ante la posibilidad de comprar las plantas de Jamundí y unir todo, porque la ciudad tiene una tendencia de crecimiento hacia el sur, Sánchez responde: “Ahí hay muchas posibilidades, el problema que tenemos con esas fuentes son de calidad e inestabilidad de caudales. Hace poco tuve la oportunidad de visitar el río Jamundí, y presenta graves problemas de contaminación con hierro, barita, bauxita, además de tener un caudal inestable. Mi propuesta es que la solución está en el río Cauca, que presenta un problema grande porque si se emprenden acciones hoy de recuperación de cuencas, se verán resultados dentro de cincuenta o cien años.
Para el tema de la contaminación, tenemos dos focos: la PTAR, que tiene una planta de tratamiento incompleto, y el Colector sur, que está a la descarga de Cañaveralejo y es el que más nos afecta para consumo humano. Entonces en este colector hay que desarrollar otro trabajo para disminuir la contaminación en este punto. Si nosotros logramos hacer algo en el río Cauca, si pudiéramos hacer algo de ingeniería en el sistema de drenaje sur, se le daría vida al tema de captación por 30 o 40 años”.
Ahora bien, ¿cuáles son las dos alternativas más firmes para la solución del problema? Sánchez responde: “Mover la bocatoma o la Filtración el Lecho de Río (FLR). Entonces, ¿qué acciones rápidas podemos emprender frente a esta situación? Examinamos al río Cauca, que es aluvial y presenta un sistema de filtración natural, pero este en particular, presenta muchas posibilidades de captar el agua que se está filtrando de él, porque todo lo que está debajo del río son materiales porosos de arenas y grabas. Empezamos a analizar en dónde se habían utilizado esas técnicas de filtración del agua y qué tan grandes podían ser las soluciones de ese tipo. Nos encontramos con que los alemanes habían trabajado con este proyecto, también los holandeses y recientemente nos dimos cuenta que Estado Unidos estaba en el mismo plan. Iniciamos un seguimiento de lo que estaba pasando en Estados Unidos y nos encontramos con los sistemas más grandes de captación en FLR en el río Ohio y el Russian, este último con una capacidad de cinco metros cúbicos por segundo aproximadamente, similar a lo que hemos estipulado para el río Cauca” .

Foto: Cortesía Instituto CINARA.
“En la frontera entre Paraguay y Bolivia se desarrolló un trabajo para una comunidad que no tenía agua para consumo humano por la turbiedad que presentaba el río de esa zona, entonces montamos unos sistemas pequeños que se llamaron Galerías de Infiltración, y así logramos sacar agua potable. Si en la parte superficial del río había cinco mil unidades de turbiedad, por debajo se sacaba el agua con menos de diez unidades de turbiedad. Entonces le presentamos esta propuesta a EMCALI y esta empresa dijo que no al proyecto, porque ya se estaban estudiando otras fuentes, que eso no estaba en el listado de opciones que ellos estaban estudiando”.
“EMCALI le planteó a CINARA que por qué en la universidad no buscan la forma de demostrarnos que este proyecto se puede llevar acabo con caudales grandes. A partir de esto, decidimos buscar apoyo en la Universidad Tecnológica de Holanda y nos enviaron a cuatro profesionales patrocinados por la compañía Osean, para que durante cuatro meses se analizara el potencial del proyecto. Cuando ellos terminaron el análisis de este estudio, manifestaron que este sistema de FLR en Cali tiene un potencial más grande del que ustedes se han imaginado. En un principio yo había planteado la captación de uno a dos metros por segundo, pero en este análisis se reflejó que se podía sacar de 4.5 a 5.5 metros por segundo, con una inversión baja.
Ahora bien, ¿quién decide qué opción se llevara a cabo? “Se decide el proyecto cuando ya esté el abanico de todas las opciones completas, se comparan en los mismos términos y lo debería de decidir la empresa prestadora de servicios públicos, o sea EMCALI. Hay una serie de criterios técnicos, en relación con vulnerabilidades, análisis de tipo tecnológico, pero el criterio definitivo es el económico financiero. Entonces lo que le propusimos a EMCALI fue que nos dejaran generar la opción y compararla con otras. Este ha sido el debate”.
“Hemos enviado a un estudiante de doctorado a Holanda a estudiar, haciendo énfasis en este tema y exclusivamente para el caso de Cali. A pesar de todos los obstáculos que ha puesto EMCALI, nos ganamos un proyecto de regalías, en el que dejamos una pequeña actividad llamada Análisis a Escala Piloto, y estamos haciendo un estudio a escala piloto de la opción para conocer qué hay debajo del río Cauca. Nosotros hemos estudiado el río del fondo hacia arriba, pero no hacia abajo. Ya hicimos dos perforaciones al lado de la planta de Puerto Mallarino. La autoridad ambiental solo nos permitió un tubo de seis pulgadas, a veinte metros del río Cauca, después de ese hay otra a cien metros del río. Estas perforaciones se hacen con el propósito de analizar las condiciones litológicas que hay debajo del río. Estos pozos pilotos costaron cien millones de pesos.
“En caso de sismo nosotros ya contamos con un equipo de trabajo multidisciplinar en CINARA y ahora vamos a trabajar con la gente de ingeniería civil expertos en sismicidad, geotecnia, diseño estructural y métodos constructivos. Ya estamos estudiando muy bien este tema para dejarle una alternativa bien configurada a la ciudad”.
“En vista de toda la información que había en los medios, me dirigí al Consejo Municipal, donde di una conferencia, explicándole a la ciudadanía en qué consiste el proyecto. En el desarrollo de esta presentación me plantearon preguntas referentes a los costos, pero esto es algo que nosotros aún no sabemos”.
Si bien esta es una alternativa para el problema de abastecimiento, aún se continúa con el problema de contaminación del río Cauca. Sánchez es plenamente consciente de esto y responde:
“Sí, lo que nosotros estamos planteando es un plan integral en el cual se debe trabajar en todos los problemas que tenemos, como el mal estado de las cuencas, los efectos de la descarga de las aguas residuales frontales del canal sur, la eficiencia en el servicio de agua, etc. Adicionalmente debemos organizar una hoja de ruta con la cual se pueda seguir manejando la problemática. Si esta sociedad no recupera el río Cauca, la sostenibilidad de esta de ciudad está en riesgo”.
Después de dos años de la propuesta integral de Filtración en Lecho de Río, EMCALI decide acoger una alternativa realizada por el instituto CINARA de LA Universidad del Valle, para dar una posible solución al problema de abastecimiento de agua de la ciudad. El pasado 31 de octubre se aprobó la realización de un prototipo del proyecto de CINARA que será financiado por EMCALI, gracias al aval del alcalde Maurice Armitage.



