Perfil

Centenario de Álvaro Cepeda Samudio

El pasado 30 de marzo se cumplieron cien años del natalicio del escritor y periodista colombiano. Su obra no marcó solo a los de su generación, sino que sigue tocando los corazones de nuevos lectores. Aquí, un breve recorrido por la vida y obra de “El Nene” Cepeda.

Por: Mayra Alejandra Acevedo Garcia
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Álvaro Cepeda Samudio (1926 - 1972), escritor y periodista colombiano. Foto: Tomada de silaba.com.co
Álvaro Cepeda Samudio (1926 – 1972), escritor y periodista colombiano.
Foto: Tomada de silaba.com.co

Álvaro Cepeda Samudio nació en Colombia el 30 de marzo de 1926 y falleció en Nueva York en el año 1972. Realizó sus estudios básicos en el Colegio Americano de Barranquilla y, en 1949, se estableció en Estados Unidos para estudiar Periodismo en la Universidad de Columbia (Nueva York). Desde pequeño era notable su gusto por la escritura, lo que lo llevó a fundar en su colegio un grupo literario donde creaban textos que eran publicados en Ensayos, un periódico juvenil.

La obra y estilo del autor destacan por su innovación narrativa que, aunque hacía parte del Grupo de Barranquilla, se diferenciaba por el uso de técnicas modernas mezcladas con una visión realista de la vida en el Caribe y todo el país. Su estructura no se basaba en una construcción lineal, sino que utilizaba varias voces, diálogos y documentos oficiales para reconstruir muchos de los hechos que recogía en sus historias.

Su obra más destacada, La casa grande (1962), es recordada hoy en día por retratar, desde diferentes puntos de vista, la masacre de las bananeras ocurrida en 1928. En esta, el autor aborda temas como las injusticias sociales, la violencia, la opresión y la impunidad, todo esto orientado a construir una atmósfera que atrape al lector.

También escribió obras como Todos estábamos a la espera (1954) y Los cuentos de Juana (1972). El primero, una colección de cuentos que innova por su estilo directo y fragmentado, demuestra una lejanía de la narrativa costumbrista que caracterizaba al siglo pasado y, el segundo, destaca por no ser un libro de cuentos común y corriente, pues Juana, la protagonista, puede ser el personaje principal en una historia y en otra solo aparecer al final. También innovó en su técnica narrativa en esta obra, pues al mezclar diferentes estilos, en los que se incluyen diálogos dramáticos, logró que, en algunas ocasiones, sus libros parecieran una obra de teatro.

De derecha a izquierda: Clemente Quintero, Álvaro Cepeda Samudio, Roberto Pavajeau, Gabriel García Márquez, Hernando Molina Maestre y Rafael Escalona. Foto: Gustavo Vásquez / Archivo EL TIEMPO
De derecha a izquierda: Clemente Quintero, Álvaro Cepeda Samudio, Roberto Pavajeau, Gabriel García Márquez, Hernando Molina Maestre y Rafael Escalona.
Foto: Gustavo Vásquez / Archivo EL TIEMPO

Aunque su vida y carrera estuvieron marcadas por la escritura de cuentos y novelas, no pasa desapercibida su carrera de periodista. Trabajó para varios periódicos. Cubría eventos deportivos para El Nacional, también tuvo una columna en El Heraldo y fue director del diario El Caribe. Para Tita Cepeda, su viuda, es indudable el legado que nos dejó “El Nene”, y nos recuerda una premisa que era de suma importancia para él: “Las noticias deben caminar, y para ello debe hacerse el mejor esfuerzo”, recordándonos su estilo tan característico de crear un periodismo osado, revolucionario e intensamente crítico.

La langosta azul, un cortometraje realizado por Cepeda Samudio junto con otros compañeros del Grupo de Barranquilla, se erige como una prueba de que no sólo escribía, sino que también dirigía y, en ocasiones, actuaba. Este corto surrealista trata de un agente secreto (extranjero) que llega al Caribe para investigar una supuesta radioactividad en unas langostas azules. Esta cinta es reconocida como un hito en el cine colombiano, pues fue la primera en incorporar elementos cinematográficos propios del surrealismo, además de ser considerada por muchos como una de las películas fundacionales del cine en América Latina. Así como esta pieza, Cepeda Samudio también participó de otras creaciones artísticas como cortos y radioteatros, lo cual demuestra su pasión por explorar y conocer nuevos lenguajes audiovisuales.

Aunque García Márquez es el más reconocido del Grupo de Barranquilla y el más leído en el presente, Cepeda Samudio ocupa un importante lugar en el corazón de las personas que aún hoy en día lo consumen, pues no solo nos regaló literatura de calidad, sino también un periodismo por fuera de las normas, un periodismo centrado y para nada imparcial.

Las influencias de Álvaro Cepeda Samudio se conocen, principalmente, a través de su biblioteca, donada a la Universidad del Norte. Era devoto de la literatura anglosajona y el arte universal, lo que le permitió tener una visión del mundo mucho más formada y crítica y, así mismo, romper con los tradicionalismos de la escritura del siglo pasado. No por nada es considerado como el escritor “más vanguardista” del grupo de intelectuales al que pertenecía.

Por el centenario de su natalicio los lectores han regresado a su obra y se ha vuelto a editar varios de sus libros más reconocidos. Aunque García Márquez es el más reconocido del Grupo de Barranquilla y el más leído en el presente, Cepeda Samudio ocupa un importante lugar en el corazón de las personas que aún hoy en día lo consumen, pues no solo nos regaló literatura de calidad, sino también un periodismo por fuera de las normas, un periodismo centrado y para nada imparcial.

Sin duda, Álvaro Cepeda es un exponente de la literatura y periodismo colombiano que nos recuerda que, más allá de la muerte, su legado sigue vigente y que es de suma importancia para las nuevas generaciones. Su trayectoria nos recuerda que para hacer las cosas bien, hay que hacerlas con el mejor esfuerzo posible.

Foto: penguinlibros.com
Foto: penguinlibros.com

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