A Andrés lo que es de Andrés
Durante las últimas semanas, hemos sido testigos de cómo desde instancias oficiales se ha intentado valorar —e incluso minimizar— la dimensión de la obra de Andrés Caicedo. Frente a ello, es imperativo volver los ojos sobre los méritos intrínsecos de una obra que se niega a envejecer.
Caicedo fue un creador precoz, de una agudeza e inteligencia supremas, que mantuvo una disciplina férrea y una entrega absoluta al oficio de la escritura. Escribió cuentos, novelas, obras de teatro, guiones y una crítica de cine monumental, además de dinamizar un cineclub que se convirtió en epicentro formativo indispensable para la juventud caleña de los años setenta.
Para iluminar esta compleja cartografía, este número especial reúne las voces de Carmiña Navia Velasco, Julio César Londoño, Edgard Collazos Córdoba, Pablo Montoya, Gustavo Bueno Rojas, Carlos Jiménez, Ricardo Sánchez, Juan Guillermo Gómez García, Alejandro José López, Luis Miranda, Ana Yuli Mosquera Becerra, Fabio Martínez y Alberto Bejarano.
Invitamos a nuestros lectores a recorrer este dossier, a sumergirse de nuevo en sus ficciones y a comprobar que la obra de Andrés Caicedo sigue viva, latiendo con la urgencia y el voltaje de un acelere perpetuo.




