Entrevista

Gabriela Wiener: “Escribir nunca va a dejar de tener sentido”

Nacida en 1975, esta periodista y narradora peruana se consolida, hoy por hoy, como una de las más emblemáticas cronistas latinoamericanas. Su carrera ha sido merecedora de importantes reconocimientos; tal es el caso del Premio Nacional de Periodismo del Perú (2018) por su trabajo de investigación en torno a la violencia de género. Recientemente publicó Atusparia, una novela en la cual convergen la política, la disidencia, el capitalismo y, desde luego, el amor-pasión.

Por: Alejandro Alzate

Gabriela Wiener (1975), escritora y periodista peruana. Foto: Sofía Álvarez. Tomada de elpais.com.co
Gabriela Wiener (1975), escritora y periodista peruana.
Foto: Sofía Álvarez. Tomada de elpais.com.co

Alejandro Alzate (AA): ¿Qué significado tiene transgredir los cánones mediante tu escritura? ¿Por qué es importante desafiar, o hacer tambalear, el statu quo literario?

Gabriela Wiener (GW): No sé si es importante, pero la transgresión es para mí una pequeña sublevación, es no aguantar más lo que oprime y hacer de repente algo explosivo, irrefrenable, radical y, a veces, kamikaze por el hecho purísimo de la mera liberación. A mí la literatura, como institución, sistema o canon siempre me ha oprimido. Ahora todo parece un baile para algunas personas; no obstante, muchos ya tenemos los pies cansados. No estamos todos representados. Faltan demasiadas cosas por ajustar.

(AA): ¿El acercamiento a Nacho Vidal que se describe en Sexografías fue una de las formas de desafiar la rigidez asfixiante del matrimonio como institución social y cultural?

(GW): Ese acercamiento posibilitó un perfil sobre un ícono del patriarcado. No lo hice para pontificar. Lo hice para probar a qué sabe, para divertirme, como si estuviera haciendo mi propia peli porno de venganza. Obvio que eso incluye la humillación. Es un texto que cuestiona el porno mainstream. Nada más.

(AA): ¿Qué sentido tiene escribir hoy?

(GW): Escribir sirve para todo. Si escribes algo para hacer chistes sobre Milei, como si no fuera el serio peligro que es, le sirve a la resistencia de Milei. Escribimos más que nunca. ¿Qué hace la gente en redes sino escribir y escribir? Escribir nunca va a dejar de tener sentido. La escritura tiene el poder de transformar vidas.

(AA): Eres cronista y narradora. ¿Te gusta la hibridez de los géneros o cada cual es “puro” y no “mixeable”?

(GW): Mi escritura es como yo, personal y bastarda. Cuando hacía crónica ya estaba hibridando. Ahora que he hecho ficción no mezclo menos. Cuando escribí Huaco retrato quise que el tema de la descolonialización estuviera en el fondo, pero también en la fonda. No concibo algo puro. Me parece demasiado peligroso creer que algo lo es.

Escribir sirve para todo. Si escribes algo para hacer chistes sobre Milei, como si no fuera el serio peligro que es, le sirve a la resistencia de Milei. Escribimos más que nunca. ¿Qué hace la gente en redes sino escribir y escribir? Escribir nunca va a dejar de tener sentido. La escritura tiene el poder de transformar vidas.

(AA): Sexografías es un texto que va de frente y sin tapujos a la exploración de la geografía sexual del ser humano. ¿Por qué, en tu opinión, si hay tantísimos textos que se acercan a lo sexual, tan pocos son realmente cautivadores?

(GW): No lo sé, es muy fácil escribir mal sexo; tanto como tenerlo.

(AA): En tu opinión, ¿qué significado tiene el hecho de que el morbo sea un poderoso “instrumento” de venta en el mercado editorial?

(GW): El morbo es muy amplio y relativo, pero no lo veo como algo malo. Solo es otra palabra horrible para condenar el deseo. La gente compra lo que desea. Eso el capitalismo lo sabe bien y nos lo cobra caro. El mercado editorial es parte del sistema de consumo y lo mueve el deseo. El deseo mueve todo para bien o para mal en este mundo.

Novela más reciente de Gabriela Wiener, en la cual convergen la política, la disidencia, el capitalismo y el amor-pasión. Foto: Random House.
Novela más reciente de Gabriela Wiener, en la cual convergen la política, la disidencia, el capitalismo y el amor-pasión.
Foto: Random House.

(AA): Dentro de tus intereses están combatir el colonialismo cultural y la pobreza. ¿Son tus libros una forma de ese propósito combativo?

(GW): No son intereses; tengo ideas, causas y causitas. Me gusta pensar que lucho con los libros, pero no lo sé. Me gustaría que fuera más evidente. Me gusta pensar que lucho con mis causitas.

(AA): En Atusparia, tu más reciente libro, te ubicas en un tremebundo intríngulis político, a la manera de Manuel Puig en El beso de la mujer araña. ¿Cuál es la relación que planteas entre política, postindigenismo y resistencia? ¿Qué ángulos te interesa abordar y por qué?

(GW): Ojalá pudiera parecerme a una página de Puig. No hay nada post en el libro, todo es now. Quise hacer literatura de la trayectoria de una mujer política que milita en las causas justas; por ejemplo, al lado de la resistencia indígena, para contar la traición política como traición amorosa y viceversa. La resistencia es todo en esta novela. Es una memoria de las luchas que importan y una sátira de lo que no.

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