Área Metropolitana del Suroccidente: ventajas y retos
La creación del Área Metropolitana del Suroccidente (AMSO), que involucrará a Cali y a los municipios de Jamundí y Puerto Tejada, tiene como objetivo transformar a la región desde el punto de vista administrativo, económico y social. Sin embargo, ha suscitado diversos cuestionamientos. Le explicamos las oportunidades y los retos de esta iniciativa.
Por: Kelly Vanessa Bravo Salazar
Estudiante de Geografía, Univalle

La AMSO buscará mejorar de manera conjunta los retos que presentan los municipios, fortaleciendo la cooperación intermunicipal para proveer a la población de mejores servicios; aunque también ha suscitado críticas y tensiones entre los intereses de Cali y de los municipios vecinos.
Sin lugar a dudas, los beneficios que se prometen son numerosos y tiene muchas oportunidades para que crezcamos como región. Entre los argumentos más fuertes está mejorar la movilidad regional, según la Secretaria de Movilidad de Cali, pues si se integran los sistemas de transporte entre municipios podría haber una reducción de un 25 % en los tiempos de desplazamiento, lo cual mejora la conectividad y la calidad de vida de los habitantes. Teniendo en cuenta que uno de los mayores problemas que afecta el uso diario del transporte público es la congestión vehicular, disminuir los tiempos de desplazamiento contribuiría a descongestionar las vías y reducir la contaminación. Podríamos decir que en el marco de la movilidad, una de las apuestas más ambiciosas de la AMSO es expandir la cobertura del MIO a los municipios vecinos para disminuir los gastos diarios en transporte y facilitar el acceso de sistemas de transporte moderno.
Ahora, en términos de desarrollo económico es un punto a favor y clave, debido a que, al crear una unidad administrativa mayor, se facilita la creación de proyectos de gran infraestructura para la creación de parques industriales con el uso de recursos regionales, teniendo en cuenta que, en cifras de la Cámara de Comercio, la inversión regional ha crecido un 18%. Los que lideran el proyecto de la AMSO lo ven como una apuesta a creer en el desarrollo regional a través de la generación, también, de nuevos empleos en sectores como turismo, construcción y tecnología.

Fuente: Elaborado por Kelly Vanessa Bravo Salazar en base a informes de la Alcaldía de Santiago de Cali.
Otro de los temas sobre la mesa que favorece la creación de la AMSO es el de seguridad, debido a que tenemos como ejemplo que en ciudades como Bogotá, el poder cooperar entre municipios le ha permitido mejorar la seguridad y criminalidad en un 15 %, cuestión que ha movido con gran fuerza la AMSO en Cali en pro de reducir los índices de criminalidad, tomando como ejemplo los casos de éxito de las demás áreas metropolitanas que existen en el país y que son similares.
Pero, ¿realmente la AMSO es lo mejor para todos? A pesar de los beneficios de la AMSO y sus proyectos ambiciosos, esta genera una serie de cuestionamientos. El principal y más común que ha tenido desequilibrada la balanza entre los que lo apoyan y los que la rechazan es la centralización del poder y los recursos, lo cual generaría un desequilibrio en la distribución de los beneficios, disminuiría la autonomía en los municipios más pequeños como Candelaria que, en esta oportunidad, se fue por el NO, esto debido a la desigualdad histórica que ha existido en cuanto a la distribución de ingresos a los municipios y que Cali, como ciudad principal, es la que siempre ha ganado más términos de inversión e infraestructura; pero los municipios periféricos han sido marginados y esto ha generado desequilibrios en el reparto de recursos.
El mayor desafío que tiene la AMSO será el de lograr un desarrollo sostenible. La Ley 1625 de 2013 con la que se rigen la AM (Áreas Metropolitanas) es avanzada y moderna en cuanto a algunos de los aspectos contemplados en ella; pero, a su vez, nos deja claro que no es tan sencillo consolidar un modelo de gobernanza metropolitana en Colombia, debido a que se enfrenta a retos considerables
Entender que los beneficios de la AMSO no serán visibles de inmediato para todos los actores del territorio es, quizás, el punto clave en la discordia, entendiendo que, en términos de gobernanza, la AMSO plantea un reto significativo y la falta de una planificación urbana y rural adecuada podría generar tensiones entre los municipios. Entendiendo que la necesidades y prioridades de los municipios varían considerablemente, Cali se erige como una metrópoli la cual tiene una infraestructura desarrollada; mientras que los municipios aledaños enfrentan realidades diferentes en cuanto a servicios públicos, infraestructura y desarrollo, lo cual podría generar conflictos en cuanto a la distribución equitativa de recursos y cómo se priorizarán ciertos proyectos frente a otros.
La Ley 1625 de 2013, aunque avanzada en muchos aspectos, deja claro que la consolidación de un modelo de gobernanza metropolitana en Colombia enfrenta retos importantes. La influencia del municipio núcleo en la toma de decisiones, los altos costos administrativos y la distribución desigual de los beneficios de la cooperación son algunos de los obstáculos que limitan el potencial de las áreas metropolitanas para mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.

Foto: cali.gov.co
El mayor desafío que tiene la AMSO será el de lograr un desarrollo sostenible. La Ley 1625 de 2013 con la que se rigen la AM (Áreas Metropolitanas) es avanzada y moderna en cuanto a algunos de los aspectos contemplados en ella; pero, a su vez, nos deja claro que no es tan sencillo consolidar un modelo de gobernanza metropolitana en Colombia, debido a que se enfrenta a retos considerables. Entender la influencia que ejerce el núcleo que toma las decisiones, los altos costos administrativos que genera y, además, la distribución desigual de los recursos y beneficios de cooperación son las mayores limitantes con los que se enfrenta la AMSO en Cali. Además, hay que tener en cuenta que la expansión de infraestructura puede generar un impacto en los ecosistemas de la región, particularmente en zonas cercanas a áreas de conservación. La AMSO nos promete tener una gestión ambiental integrada, pero estamos lejosde un enfoque riguroso y equitativo el cual nos garantice no poner en peligro las áreas más vulnerables y no generar una sobrecarga de recursos en las vías principales de Cali como núcleo central. Una planificación desordenada sería un escenario perfecto para que todo empeore más de lo que está; de este modo, lo más elemental en la AMSO es seguir perfeccionando las políticas de cooperación metropolitana para su actuación en los territorios.



