El Tombo Milton o Rambo: memoria de un antihéroe en Siloé
Milton Fabian, conocido también como Rambo, fue un personaje que caminó las lomas de Siloé a comienzos de los 90, dejando como rastro una estela de violencia celebrada por unos y repudiada por otros. Su recuerdo parece insinuarse como las memorias de un antihéroe.
Por: Víctor Morrón
Estudiante de Sociología, Univalle

Foto: https://www.youtube.com/watch?v=ifmOyNSWA-8
Pensar que tres décadas atrás era impensable que uno pudiera estar aquí, en el tanque de La Estrella, viendo brillar a Cali con vida propia mientras se fuma y se bebe con amigos. Pensar en un personaje que vigila las noches, cazando con sevicia a los jíbaros, prostitutas y ladronzuelos, y uno de este lado con esta cara de culpable. Entonces quizás nosotros también nos sentiríamos en riesgo. Como perseguidos por una sombra.
El Museo Popular Siloé está ubicado en la comuna 20, a un costado de la estación de bomberos y al frente de una escultura de los diablitos. En este sitio se albergan un sin número de objetos como zapatos, cámaras de video, máscaras, fotografías, bicicletas, armas, etc., que conforman una vasta colección, la cual David Gómez, su curador, asocia a eventos, situaciones y personas que marcaron la historia de Siloé. Entre estos objetos resalta un maniquí con uniforme de policía, y en la cabeza la fotografía de un hombre de tez clara, con facciones finas, de la región nariñense, identificado como El Tombo Milton o Rambo, sujeto que habitó la comuna 20 a principios de los 90 y sobre quien parece insinuarse una serie de relatos enmarcados en una especie de ultraviolencia que lo convierte en héroe para algunos y villano para otros. ¿Cómo se recuerda, relata y simboliza a El Tombo Milton o Rambo en los habitantes de la comuna 20? ¿Qué acontecimientos influyeron en su trayectoria violenta?
Los recuerdos de un antihéroe
David Gómez ha vivido en el barrio desde su juventud. Entre tantas historias que conoce y que ha visto suceder ante sus ojos, recuerda a Rambo o El Tombo Milton como un policía que sitió a Siloé entre los años 1991 y 1992. Este personaje se caracteriza, en el relato de David, por cumplir un papel de justiciero que se encargaba en su momento de asesinar a jíbaros, prostitutas y ladronzuelos que iba encontrando en las calles de Siloé, especialmente en la zona alta de la ladera. “Su ingreso a la Policía”, comenta David, “marca un acontecimiento que definió la trayectoria violenta de dicho personaje, al igual que direccionó el proyecto de algunos de sus hermanos”.
David señala que Milton era un muchacho que llegó a Siloé con 20 años de edad, e indica que su traslado a la estación de policía Los Cortijos fue un evento trascendental que definió su posterior accionar criminal en la comuna. En esta estación pasaría a dedicarse a labores de “limpieza social” que buscaban contrarrestar el accionar delincuencial de Los Paisas, un grupo asentado en el barrio Lleras.
Una vez desmantelado Los Paisas, Milton continuó con sus actividades, pero esta vez de manera individual. Se hizo llamar Rambo y comenzó a vestirse como el personaje de ficción encarnado en la realidad: con una balaca roja, un cuchillo empretinado y un par de revólveres, porque, según decía, “para qué los cogía si el inspector de policía con una plática los soltaba”, así que los dejaba tirados por la ladera con varios tiros encima como escarmiento para la comunidad.
Por entonces se dieron a conocer denuncias sobre un asesino en Siloé, difundidas principalmente por Bernabé Cortez, periodista judicial de un canal local donde denunciaba los diferentes asesinatos cometidos por un personaje en el sector. David recuerda que, tras la muerte de Milton, la comunidad salió a la calle con pañuelos blancos celebrando, en cierto sentido, su muerte y el final de una de las tantas estelas de terror sobre la comuna 20.

Foto: Julio César Pino Agudelo
El surgimiento del antihéroe y la ruptura fundadora
Por otro lado, encontramos una videograbación titulada Hermano de Rambo en Siloé visitando el Museo Popular, en la que Jaider Muñoz, quien se identifica como hermano de Milton Fabián Muñoz, narra su regreso años después de la muerte de Milton. Menciona que al llegar fue recibido en la estación Los Cortijos con calle de honor en memoria de su hermano, al tiempo que se disparaba al aire para traerlo a la vida, como cuando iba dando bala por Siloé. De igual forma, se menciona que Milton nació en la Unión (Nariño), y que fue en este territorio donde pasó su infancia hasta que ambos se unieron a la Policía. Señala que eran seis hermanos, de los cuales Milton representaba “el verraco pa’ todo”. Menciona, además, que fue Milton el primero en ingresar a la Policía (después lo haría él), y, por último, su hermano Lucho, quien moriría en Maicao (La Guajira).
“Se hizo llamar Rambo y comenzó a vestirse como el personaje de ficción encarnado en la realidad: con una balaca roja, un cuchillo empretinado y un par de revólveres, porque, según decía, “para qué los cogía si el inspector de policía con una plática los soltaba”, así que los dejaba tirados por la ladera con varios tiros encima como escarmiento para la comunidad”
Un acontecimiento como pertenecer a la Policía resulta trascendental en la idea que Jaider tiene sobre Milton, puesto que su ingreso a la institución marca un suceso que define la trayectoria violenta de dicho personaje, al igual que guía el proyecto de algunos de sus hermanos.
La caída del héroe: una fantasma que baja de Siloé
Orlando Montenegro, habitante de la comuna 20, rememora la figura de Milton desde el terror como un “fantasma que rondaba las noches” sembrando el pánico en Siloé, abatido en inmediaciones del cementerio San José por la fuerza pública. “La misma fuerza pública lo perseguía para acribillarlo, porque ya era una orden de la Policía liquidarlo. Ya eran muchos los muertos que había cometido”, comenta Orlando, quien una vez lo conoció mientras tomaba en un establecimiento.
Orlando describe a Milton como un nariñense de tez blanca, 1,60 de estatura e inquieto. Menciona que ese día llevaba un pantalón negro con broches, unos zapatos con broches y una chaqueta igual. Desde la versión de Orlando, Milton es el producto de las circunstancias. Un producto que se salió de las manos y que había que eliminar para no incriminar a la Policía como institución. “Cuando venteaba, el aire era pesado y pensábamos: ¡Uf, ahí viene Milton! Entonces todo mundo cerraba sus puertas y sus ventanas”, comenta Orlando sobre el sentimiento que, a su parecer, generaba Milton en la comunidad.
De manera similar, Matraca, quien dice haber convivido de forma cercana con Milton, recuerda los acontecimientos que rodearon su muerte. Aquel día dos agentes de la Sijín llegaron a preguntar en la inspección por Milton, a lo que el costeño no contestó para, posteriormente, poner de sobre aviso a Milton, quien propio de su actitud decidió confrontarlos: “¡Entonces qué, maricas, quieren que les de plomo o qué!”, comenta Matraca que le dijo Milton a los agentes. La cuestión es que ya se había desplegado un operativo para su captura, y abajo, por la bombonera Siloé, le esperaban por lo menos seis carros llenos de policías.
“Cuando venteaba, el aire era pesado y pensábamos: ¡Uf, ahí viene Milton! Entonces todo mundo cerraba sus puertas y sus ventanas”, comenta Orlando sobre el sentimiento que, a su parecer, generaba Milton en la comunidad”
Y es que Milton intuyó que lo querían matar, por eso los retó aquel día sin sospechar que esta vez la suerte no estaría de su lado. “Ustedes me están buscando pa’ matarme, ¿no es cierto? ¿Entonces saben qué? Los espero en el billar de German, ¡pirobos!”, diría Milton aquel día dirigiéndose a su destino final. A las tres de la tarde le cayeron. Al primero que entró, comenta Matraca, le pegó un tiro en el pie. Ese día Milton andaba con un solo revólver y tres balas. Alcanzó a escaparse por una pared, pero cuando iba por un bar llamado Aquí me quedo, fue sorprendido por una bala que segó su vida a los 24 años de edad.

Foto: https://www.youtube.com/watch?v=ifmOyNSWA-8
¿Cómo se recuerda al Tombo Milton en Siloé? ¿Qué acontecimientos influyeron en su trayectoria violenta en la comuna 20? En este caso, la historia del Tombo Milton parece presentarse como el recuerdo del antihéroe que muere joven bajo su ley de “nos matamos cuando quiera, que yo también soy machito”. Vive presente en la comuna 20 como una “sombra” que bajaba con la muerte. Como el que mandaba la parada hasta que lo pararon en noviembre del 92, paradójicamente, asesinado por miembros de la institución donde surgió.
De igual manera, se puede ver que su ingreso a la Policía y su posterior asignación a la estación Los Cortijos representó cierta “ruptura fundadora”, entendida como acontecimiento que transforma la vida de dicho individuo. Esto en cuanto define su trayectoria y liga su proyecto de vida en el barrio Siloé con prácticas violentas fundamentadas en cierta labor de “limpieza social”.
El Tombo Milton es recordado como un antihéroe que, resguardando el orden en Siloé, se convirtió en su peor verdugo.



