El Profesor Super O. Diez años de instrucción lingüística
Diez años se cumplen de emisión del programa El Profesor Super O, que ha acompañado el proceso de mejoramiento de la lengua castellana en Colombia. El personaje principal tiene una historia, al igual que todos los superhéroes, pero tiene la novedad de ser un superhéroe colombiano.
Por: Vasco De Nogales Reyes
Estudiante de Profesional en Filosofía

La historia comienza con el personaje Charles Ocoró, proveniente del planeta Mojarra con Plátano, quien es enviado afuera por sus padres a causa de la destrucción inminente del planeta perpetrada por el Capitán Analfa Beto. Los padres de Charles Ocoró lo envían directo a la Tierra junto con un diccionario de la Real Academia Española, como arma de defensa contra la ignorancia. Sin embargo, veinte años después, sufre un accidente que le cambia la vida. Su abuelo le concede una misión: ser un superhéroe abnegado con la lengua hispana.
Después de haber pasado por La Tele, El Siguiente Programa y Tres Puntos Aparte, el periodista Martín De Francisco se encaminó en un nuevo proyecto: el de defender la lengua castellana. Su fuerte ha sido la crítica a la cultura tradicional resaltando lo grotesco de la cotidianidad de los connacionales, incluida la sátira política; De Francisco prefirió ir más allá de la simple sátira. Con todo, en esta ocasión pensó un proyecto en el cual se buscara la enseñanza por encima de la mofa, la burla y el sarcasmo; así nació El Profesor Super O.
Este superhéroe es afro, un singular personaje que a los ojos de la cultura burguesa tradicional aparecería invisible. De esta manera, la visión que De Francisco consiguió, ha sido la de una Colombia según los afroamericanos
Pese a todo, El Profesor Super O cuenta con un importante contenido crítico frente a la cultura tradicional colombiana. De este modo, propuso con la imagen de un superhéroe hecho al estilo criollo una visión de lo tradicional poco visitada por la gente: la tradición afrocolombiana. Este superhéroe es afro, un singular personaje que a los ojos de la cultura burguesa tradicional aparecería invisible. De esta manera, la visión que De Francisco consiguió ha sido la de una Colombia según los afroamericanos. Ello ha resultado interesante para las personas, ya que en los años que lleva el programa de El Profesor Super O la comunicación del habla hispana consiguió progresivamente mejorar el dialecto popular.
Dado que los villanos de este superhéroe son los que promueven la ignorancia, se caracterizarán por emitir con frecuencia errores idiomáticos, buscando con esto resaltar la disonancia lingüística. Entre ellos existe una gran cantidad de lo que Super O catalogará como desaguisados idiomáticos, tales como: «accequible», «tan es así», «habemos», «haiga», «muy excelente», el problema conceptual de la «descendencia» y «ascendencia» cuando se trata de árbol genealógico familiar.

La serie del Profesor Super O cuenta con las características de dibujos animados, logrando con esto una serie cuya duración no abarca más de 5:00 o 6:00 minutos. Además, cuenta con otros personajes aparte del principal, Charles Ocoró, pues entre ellos está la Sevichica, cuyo nombre original es Silveria Lucumí Cabezas, dedicada a administrar un restaurante llamado El Mariscón. Super O es el dueño de la cadena de restaurantes; quien administra la primera sede es Silveria Lucumí. La vida de ellos se desenvuelve con la normalidad de la de un colombiano de clase media, sea afro, indígena o eurodescendiente. Cuando alguien pronuncia un desaguisado idiomático, inmediatamente Ocoró es notificado por la Sevichica.
Ellos son fundamentalmente personajes de ciencia ficción, por ende, deben portar aparatos tecnológicos que circunscriban el aspecto del mundo en el que habitan. Por tal razón, los aparatos de Super O lucirán según la concepción afroamericana que De Francisco ideó y que Antonio Guerra, el ilustrador, muy creativamente llevaron a cabo, dándoles formas extraordinarias y hasta estrafalarias, a saber: ollas con forma de pez, helicópteros con forma de pulpo, coches con aspecto de camarón y asimismo submarinos.

Así, con semejante indumentaria, Super O se va en pos de la resistencia al atropello idiomático, usualmente cometido por todo tipo de personas. Pese a esto, la ironía no es algo de lo que De Francisco se haya querido desprender. Por el contrario, De Francisco conduce la ironía hacia unos niveles tal vez «más sanos», a diferencia de sus otras producciones. Pero esta ironía siempre querrá imprimir una imagen caricaturesca del colombiano promedio, sea de clase media, baja o incluso acomodado. Todos sin excepción cometen desaguisados idiomáticos, por lo cual Silvio Ocoró estará en todo momento dispuesto a cambiar su ropa de trabajo por el traje y la capa y subirse en sus estrambóticos aparatos que Hamilson maneja y es quien también les hace mantenimiento.
Los tres están capacitados para explicar el porqué una palabra como «accequible» es un craso error idiomático. Entre las explicaciones que el superhéroe brinda es que dicha palabra es inexistente; es una mala adaptación fonológica del sonido de la s y c en palabras como «accesible» y «asequible», las cuales etimológicamente poseen orígenes distintos y, por tal razón, significados distintos. Lo mismo ocurre con palabras como «habemos», dado que el verbo haber ya no consta de tal conjugación, pues ella obedece a un español muy viejo, quizás remontándose al Cantar de mio Cid o a algún dialecto hispano ya perdido; por lo tanto, la conjugación en presente perfecto en español es hemos.
Por este motivo, la serie de El Profesor Super O ha sido reconocida por la red de conocimiento del Ministerio de Educación, Colombia Aprende, como un programa de alto contenido educativo, donde aparecen los treinta capítulos históricos de la serie realizada por Martín De Francisco y Antonio Guerra.



