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El Principito

Por: Jorge Sánchez Fernández

El principito y el zorro en el rosal - Foto: http://divergentemx.com
El principito y el zorro en el rosal – Foto: http://divergentemx.com

Año: 2015
Duración: 106 min.
País: Francia.
Director: Mark Osborne
Guión: Irena Brignull (Novela: Antoine de Saint-Exupery)
Música: Richard Harvey, Hans Zimmer

Hay libros inolvidables, libros a los cuales volvemos una y otra vez, libros que son nuestra compañía en momentos de soledad. El Principito es uno de ellos. Su adorable historia llena de magia y amor, se ha vuelto parte de la cultura popular y un recuerdo reconfortante en la memoria de muchos niños y adultos. Es por eso que genera tanto revuelo el saber de una nueva adaptación al cine de la obra de Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944). El mismo realizador de Kung Fu Panda, Mark Osborne, dirige lo que podríamos llamar un reinvención del material original.

Siempre que se toma una obra como El Principito y se adapta a otro medio, se suele caer en inconsistencias. Lo vemos a cada momento con las obras literarias llevadas a la gran pantalla: en estos casos personajes, situaciones, escenarios son cambiados en “pro” de una mejor forma narrativa. En otros artes, como los videojuegos o el mundo de los comics, pasa lo mismos; son cientos los fans los que reclaman mayor fidelidad a la hora de trasportar sus amados personajes al cine.

Sin embargo hay casos donde la adaptación, no supera sino que reinventa el universo de donde se nutre en primera medida. El Principito de Osborne es uno de estos casos. En el film nos encontramos con dos historias: la primera protagonizada por una niña inmersa en un mundo gris, con una madre preocupada por su educación y el futuro que le aguarda porque, cuando sea grande, debe ser alguien imprescindible; esto mismo piensa la niña quien se entrena minuciosamente para cumplir ese fin. Esto ocurre hasta que se muda de casa y se encuentra con el aviador. La segunda historia nos muestra al principito, su rosa, los mundos que visita y su encuentro con el aviador.

Poster El Principito Foto: www.rosariocine.com.ar
Poster El Principito Foto: www.rosariocine.com.ar

Una de los grandes aciertos de la cinta es presentarnos ambas historias con dos tipo de animación. La historia de la niña y el aviador está hecha con la técnica de CGI, mientras que el relato protagonizado por El principito está realizado en Stop Motion. Esta forma de dividir la cinta en técnicas animadas, le da un gran valor estético a la obra. Si bien el CGI es la más convencional de las dos tecnologías esto no la aparta de retratar bellamente el mundo gris y cuadriculado donde vive la niña, además de la casa del aviador llena de color y luz. Por otro lado el Stop Motion hace maravillas con el relato de El Principito. El diseño de personajes, la ambientación casi onírica nos envuelve. En ciertos tramos sentimos estar dentro del libro.

Por otro lado no todo es luz en este film. Si bien la forma narrativa y las animaciones, junto con las actuaciones vocales, son lo más destacable, también la película presenta algunos fallos. Su tramo inicial muy largo y lento donde la acción no termina de arrancar tornándose predecible. El ser predecible es algunas de sus partes hace que salgamos de la historia, sólo regresamos cuando nos muestran a El Principito en su viaje, tratando de domesticar al zorro, buscando quién le dibuje una oveja.

La soledad del principito - Foto: http://www.peliculeitor.com
La soledad del principito – Foto: http://www.peliculeitor.com

Si bien la predictibilidad empaña la experiencia, es en su último tramo donde el film remonta. La historia de la niña y la de El principito se unen creando así un nuevo relato donde se cuestiona el que todos, hasta los espíritus más libres, pueden olvidar que una vez, no hace mucho, fueron seres sin las preocupaciones adultas. Que quizá despertar temprano, trabajar, conseguir cosas, ir de aquí para allá sin ningún propósito, convertir tu vida, tu mundo en algo gris y desolado sin espacio para la imaginación, no era y no es lo que debe ser la realidad.

El Principito, en su más reciente incursión a la gran pantalla, puede tener fallos pero sus aciertos hacen que los pasemos por alto. Al salir de la sala, después de disfrutar este film, la persona que me acompañaba y yo comenzamos a analizar, con nuestras mentes adultas, cada detalle, hasta que el silencio detuvo todo. Nos miramos y comprendimos que analizar es de aquellos que han olvidado; decidimos mejor comentar lo que habíamos sentido al verla.

Después de todo el problema no es crecer, es olvidar.

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