Buenaventura

Se sintió la calentura en toda Colombia. Ese calor, que expresa los sentimientos de alegría y el fuego de los deseos, se tomó las calles durante 22 días, esta vez para exigir mejores condiciones de vida para los 500 mil habitantes del bello puerto del mar mi Buenaventura de Petronio Álvarez. Nadie en este país desconoció las justas razones del paro cívico. Las apremiantes necesidades insatisfechas de los bonaverenses, por tantos años desatendidas por los gobiernos nacionales, regionales y locales, movilizaron a multitudes de personas organizadas, como nunca había pasado en la historia de la ciudad, para obligar a las autoridades del gobierno central a pactar unos recursos especiales – 1.6 billones – que serán gestionados en un Fondo patrimonial con la participación de los representantes de las comunidades. Eso es lo pactado, y lo que saben los dirigentes y sus comunidades es la brega a seguir para concretar y ejecutar los proyectos necesarios: el hospital, el alcantarillado, el acueducto, las escuelas y demás obras de infraestructura indispensable para construir una moderna ciudad y no apenas un puerto altamente tecnificado.
Los dirigentes y las comunidades aprendieron en el proceso de negociación sobre la dimensión administrativa, técnica y jurídica implicada de lo pactado. Y con mucha sabiduría y razón han acudido a buscar apoyos en las instituciones que poseen los conocimientos y la experiencia para asesorarlos en la ardua tarea de hacer y concretar los proyectos que la gente necesita.
La Universidad del Valle, con una sede en Buenaventura, ha recibido con beneplácito la petición de los dirigentes del paro para asesorar y contribuir, en la medida de sus posibilidades, en los proyectos que se van a desarrollar en los próximos años, en la mira de sentar la bases para una nueva ciudad que tenga en cuenta a sus 500 mil habitantes. Un buena oportunidad para que la academia se junte a las comunidades y colabore con la solución de sus problemas.
El rector de la Universidad del Valle, el doctor Edgar Varela, investigador del desarrollo de puerto y el municipio, en la reunión sostenida con los representantes de las comunidades de Buenaventura ofreció el apoyo y la asesoría en diversos campos del conocimiento y la creación de un centro de investigación para acompañar los desarrollos necesarios y la construcción de mediano y largo plazo de una verdadera ciudad puerto. Con esta edición, La Palabra se suma al compromiso adquirido por la Universidad, entre otros, el de informar y analizar sobre las realidades y experiencia vividas por la gente de Buenaventura y todo los retos que siguen.



