Universidad de las Artes Guayaquil. Un proyecto de ciudad y de país de cara al mundo
Por: Centro Virtual Isaacs
Portal Cultural del Pacífico Colombiano

Un proyecto que surgió y dio forma a una nueva reforma educativa, y que, desde hace cuatro años en Guayaquil, Ecuador, brinda educación superior de carácter público a sus ciudadanos, estudiantes de intercambio, entre otros. La Universidad realiza sus actividades sin fines de lucro, con personería jurídica propia, con autonomía académica, administrativa, financiera y orgánica, acorde con los principios establecidos en la Constitución de la República y la Ley Orgánica de Educación Superior del Ecuador.
Ofrece programas educativos de educación superior, como su nombre lo indica, en el campo de las artes. Abarca el cine y las artes visuales, las artes literarias e interlocutorias, artes escénicas, y por último, las artes musicales y sonoras. Carreras con un alto costo, y que la universidad supo suplir desde su apertura a quienes desde sus inicios quisieron formar parte de ella, directivos, profesores y sus estudiantes, los cuales vieron en la Universidad de las Artes una oportunidad a bajos costos, totalmente incluyente y con el propósito de mejorar la sociedad; de brindar a estudiantes locales y extranjeros la oportunidad de ser profesionales en sus campos, y ante todo, artistas con ganas de intercambiar aprendizajes culturales y educativos. Pero sobre todo con una actitud crítica frente a lo que sucede en la sociedad.
Durante una visita a Guayaquil Ecuador, el periódico Cultural La Palabra tuvo la oportunidad de entrevistar a Ramiro Noriega, quien es Doctor en Literatura y rector de la Universidad de Las Artes, y esto fue lo que nos contó.
¿Cómo surge este proyecto tan extraordinario?
La Universidad de las Artes tiene en este momento una etapa luminosa, es un momento extraordinario para los ciudadanos. Es durante la constituyente de 2008 cuando se convoca y se discute la nueva Constitución del Ecuador y se organizan mesas de todo tipo. En ese contexto hablamos sobre la cultura, que venía del campo artístico, y aparece la idea de la educación artística como un problema, como una necesidad, una ilusión para el país, el cual nos lleva a la creación de la Universidad en el contexto de una gran reforma universitaria que sucede en el 2010, un planteamiento atado a una nueva ley de organización en el campo de la educación superior.
Y que supuso una reforma general en el sistema de la calidad, pero también en términos de la oferta educativa. En ese espacio se cerraron algunas universidades que no correspondían a los desafíos de la educación superior, pero también se crearon otras cuatro universidades que se pensaron, yo diría, como universidades estratégicas. Una de las cuatro, es en la que estamos ahora, es la primera en la historia moderna del Ecuador consagrada a la educación artística de carácter público, una universidad de estado en la principal ciudad, la cual en algunos casos ha sido desatendida por la educación superior. No quiero decir que aquí no haya buenas universidades; de hecho, las hay, como la Escuela Politécnica electoral y la Universidad Católica de Guayaquil, las cuales cuentan con mucho prestigio. Pero en términos generales una ciudad con poca atención en ese aspecto. La primera Universidad de las Artes en su género, en el centro de Guayaquil, dato también muy portentoso, pues no se aloja en la periferia de la ciudad, sino que ocupa un espacio político y simbólico, somos vecinos de la municipalidad, se diseña como un proyecto de impacto urbano, en el cual constan unos seis o siete edificios, todos de carácter patrimonial. Es una universidad ciudadana.

Háblenos un poco de la conceptualización. ¿Qué los llevó a ustedes a integrar esas cinco artes que están aquí?
Lo que se expresa primero en la temática de la universidad es en mi opinión conservadora de las artes, disciplinar las artes visuales, las artes escénicas etc. Aquí son cinco grandes disciplinas, pero vistas desde un régimen de diálogo convencional; la disciplina como algo central. Para mi son muy importantes las disciplinas, de hecho, nosotros decidimos crear cinco escuelas, cada una de ellas es del escenario de un debate no conservador, no convencional, porque ahí está la clave. Una de esas escuelas, es la Escuela de Literatura, y eso es un poco peculiar en el pensamiento general sobre las artes. No contuvimos nuestro pensamiento sobre las artes visuales, la música, las artes escénicas y la fotografía; sino que también elegimos introducir el campo literario. Esto le da un impulso diferente a la universidad agregándole el concepto interdisciplinar. El arte no requiere de la práctica técnica, de una poética en la tradición de la historia. Nosotros no nos contentamos sólo con la disciplina, el diálogo entre las disciplinas del arte en el mundo contemporáneo.
Queremos ser no sólo interdisciplinarios y luego conceptualmente transdisciplinarios del sistema epistémico un poco más complejo, sino también interculturales. Es decir. ponemos en duda la idea de que alguna forma de cultura o cambio sucede de una sola manera. Lo plural como una condición de base. Entonces, cinco escuelas en un intercambio intercultural, con vocación cultural. Ese sería el primer acercamiento al concepto de la universidad.



