Editorial

Un modelo fracasado

Paro de Buenaventura, mayo de 2017 - Foto: http://lasillavacia.com
Paro de Buenaventura, mayo de 2017 – Foto: http://lasillavacia.com

Soportar la descentralización en los municipios, trasladando competencias sin los recursos que lo soporten, a punta de transferencias del sector central, una política surgida en la Constitución de 1991, por donde se la examine ha fracasado. Eso lo vio venir el economista Albert O. Hirschman cuando asesoró a Colombia en la década de los 50 sobre la planeación del desarrollo, como lo recuerda el economista Jorge Iván Cuervo en su más reciente columna en El Espectador.

En los paros de Buenaventura, Chocó y Tumaco se vio la cara amarga de este modelo: un Estado central negociando cuántos recursos transfieren en los próximos años — generalmente para beneficio de una clase política local— y comunidades marginadas pidiendo lo esencial y transigiendo por promesas de más recursos de transferencia, es decir, más de lo mismo.

Según los expertos en la materia, en el modelo de Paz Regional que soporta los desarrollos del posconflicto hay mucha retórica participativa, pero no se advierte que se vaya a discutir el modelo de descentralización y la relación entre el sector central y las regiones, empezando por fortalecer figuras intermedias, como los departamentos y atreverse a crear las regiones, de suerte que v olv eremos a lo mismo: poderosos funcionarios del sector central con jugosas chequeras desde Bogotá, distribuyendo recursos —entregando plata— con base en la presión de los políticos locales y muy poca participación de las comunidades y de las autoridades locales en la destinación final de esos recursos, pero lo más grave, sin que cambien las dinámicas económicas —porque eso no se hace por decreto— para hacer de esos municipios y de los territorios donde el Estado ha sido débil o cooptado por intereses ilegales un escenario de desarrollo.

Buenaventura, como se advierte en el artículo central de esta edición de La Palabra, como el Pacífico, no está condenada. Así como Antioquia fue el eje por donde pasaba el desarrollo nacional en el siglo XIX y comienzos del XX, el espacio geográfico de Buenaventura y el Pacífico colombiano está destinado a ser la cuenca por donde pasará el futuro de Colombia en el siglo XXI, con una economía mundial jalonada por China.

A la Universidad del Valle, junto con las demás universidades de la región, le compete jugar un papel decisivo desde la Ciencia, la Tecnología, la Innovación y la Cultura, un componente que nos apalanque para entrar en grande a todas las posibilidades que se vienen abriendo a través de las relaciones con los países de la cuenca del Pacífico. Con una meta clara: superar el fracasado modelo actual para impulsar nuestras economías en beneficio de las gentes del Pacífico.

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