La pasión de narrar

Escribir historias es por excelencia labor de periodistas, novelistas, dramaturgos y cineastas. Todos se ocupan de los avatares de la condición humana para que los lectores o espectadores se adentren en ella como una forma de conocimiento de si mismos. El cotidiano ritual de abrir un periódico nos enfrenta a un espejo hablado de lo que le pasa a la gente, de los acontecimientos en sus múltiples aristas, de cómo estos marcan a los seres humanos en las distintas culturas y sociedades. Cumplir con estas labores hace parte del milenario oficio de narrar, de contar las peripecias de los seres humanos en este mundo.
Dedicarse al bello oficio de narrar en el periodismo conlleva una pasión, una dedicación, un amor por la humanidad, por las bibliotecas, esos lugares donde se amontonan los libros, las revistas y los periódicos viejos. En ese olor a polvo y humedad esta contenida la historia humana y la prueba más fehaciente de la urgencia vital de contar, vivir, compartir y escudriñar en la vida de la gente, la única y segura manera para escribir buenas historias. El acto de narrar, consiste en última instancia, en enlazar en un relato acciones humanas, actos en los que intervienen personas. La sucesión de estas acciones conforman una historia que trata de representar la vida.
Desde cuando nació hace 25 años, La Palabra siempre estuvo atenta al acto de narrar la vida de las gentes de la región, de Cali, y dentro de sus posibilidades, de Colombia y el mundo. La crónica, el reportaje y las entrevistas han sido el eje fundamental en su misión fundacional de crear puentes entre la Universidad del Valle y su entorno. La Cultura, la Ciencia y la Tecnología desarrolladas en el Alma mater debe divulgarse a la sociedad para construir canales de comunicación y diálogo con la ciudadanía, generar opinión y contribuir a la reflexión y búsqueda de alternativas para los diversos problemas y necesidades de la región y el país.
Los desarrollos de las llamadas TIC, las tecnologías de la información y la comunicación, nos urgen colocarnos a tono, un reto para la Universidad del Valle en su conjunto, en el cumplimiento de su misión. Impulsar la apropiación social del conocimiento tiene en los distintos medios – La Palabra, UV-TV, Univalle Stéreo, Centro Virtual Isaacs, Unidad de Medios de Comunicación Social, DINTEV – una poderosa herramienta para socializar el conocimiento realizado en la universidad.
Contamos en la celebración de los 25 años con Alfredo Molano, un sociólogo que ha contado la Colombia profunda en medio del conflicto armado; Juan José Hoyos, cronista extraordinario de las hermosas y duras historias de los colombianos en las últimas décadas; Alberto Salcedo Ramos, apurada pluma que ha recorrido la geografía nacional para encontrar sus historias; Andrés Mompotes, practicante en el Taller de La Palabra, hoy al frente del EL TIEMPO, cuidando de ese oficio cotidiano de narrar este país. Nos regalaron con inmensa fraternidad sus valiosas experiencias en el más antiguo y hermoso oficio de los seres humanos: narrar.



