Jueves andino en Cali
Hace veinticinco años que la Loma de la Cruz no es igual. Cada jueves, cientos de personas se reúnen en su icónica rotonda para celebrar la herencia andina de la región. Recibe el nombre de TADI (Taller de Danzas Indígenas) y está abierto a propios y extraños. Crónica de lo que fue una larga noche de aprendizaje.
Por: Mayra Alejandra Acevedo Garcia
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Foto: Danny Jordan Arcila.
Este año se cumplieron treinta años del proceso cultural andino realizado en la Loma de la Cruz. Gracias a su éxito y a la acogida del público, contamos con el proyecto TADI (Taller de Danzas Andinas del Parque Nacional Loma de la Cruz). La actividad se realiza todos los jueves de siete a nueve de la noche. En un principio, el proyecto estaba orientado a la comunidad andina, y tan solo contaban con seis o siete personas que trabajaban en la planificación de danzas y coreografías de cara a presentaciones posteriores. Sin embargo, con los días, el espacio atrajo a los curiosos que frecuentan la zona y, por supuesto, a los turistas, expectantes por adentrarse en la cultura nacional y sus prácticas.
En la rotonda del parque artesanal podremos encontrar a Erick Flores, boliviano de la comunidad de Aymara, fundador del TADI y quien también hace las veces de DJ. Todo el repertorio de la noche se limita a música andina, que, como él mismo la explica: “es toda aquella música que tiene un formato alusivo a los pueblos indígenas de Suramérica en su fusión e innovación”. Flores también cumple la función de monitorear el cuidado de los niños y el buen manejo del espacio. Gracias a él pudimos tener noticia sobre el origen del proyecto. Ya desde el año 1995 se planteó la necesidad de dar visibilidad cultural al espacio desde la tradición, las prácticas y manifestaciones étnicas. De este impulso también nace el taller WARA, donde crean instrumentos musicales desde cero.
Para Flores, la gran concurrencia es un ejemplo de que el taller ha dado frutos; los caleños están dispuestos a explorar su lado más andino y atraen a más gente con ellos. Incluso, hay grupos de investigación y entidades académicas que asisten con el propósito de hacer trabajo de campo. Este es uno de los aspectos más relevantes del TADI, puesto que potencia la diversidad social gracias a su profundo calado.

Aprovechamos la oportunidad para bailar y conocer gente nueva. Había de todo tipo: estudiantes universitarios, personas de otras regiones y, como cabría esperar, turistas. Todos bailaban a su manera, sin dejar de lado que los organizadores guiaban el ritmo y la dirección de los pasos, aunque esto no siempre era así: nosotros fuimos testigos de un señor que apareció de la nada y transformó el sentido de la rotonda. Los niños eran los más emocionados. Solo a ellos se les tenía permitido estar en el centro, pues había tantas personas que podían salir lastimados o perderse fácilmente. Las empanadas y la chicha, como otras bebidas propias de la cultura andina, se vendían como pan caliente. Alicientes que no podían faltar.
Alexander Agudelo, director cultural del TADI, también nos concedió una breve entrevista. Es profesor nombrado de la Facultad de Salud de Univalle, hizo parte del grupo de danzas Carmen López y ha viajado por todo el mundo. Es todo un referente en materia de folclor multicultural. Es cofundador del TADI junto a Erick Flores, con quien tuvo una poderosa conexión desde el primer momento. En Alemania también han creado un espacio como este, con relativo éxito, pues la asistencia ha ido aumentando en cada edición.
También hablamos con Yawar Anacona Piamba, otro de los organizadores, a quien vimos ejercer la función de director desde el centro de la rotonda. Pertenece al TADI desde hace veinticinco años, empezó a bailar en el seno de su comunidad y se hizo profesor de danza gracias a la influencia de la música andina. Afirma que todas sus bases son las personas que le ayudaron en su proceso, pues “no solo la academia educa y enseña”. En su experiencia, los niños acaban por ser los asistentes más asiduos, lo que repercute de forma positiva en el futuro del proyecto, ellos son los que salvaguardan las tradiciones. Piamba asegura que es importante dar a conocer y entender la raíz de los colombianos. Gracias a espacios como este podemos descubrir que Cali no es solo Pacífico o salsa. Cuando llueve, nos confesó, la gente no para de bailar ni disfrutar del espacio.
Pero no todo es danza y música en la Loma de La Cruz. También hay espacio para los problemas. Gracias a Piamba, nos enteramos de que hay vecinos que se quejan del volumen alto, aunque esto no parece representar un problema serio para los organizadores. Durante toda la semana hay eventos que también generan ruido y no tienen ningún tipo de consecuencias.
Para Flores, la gran concurrencia es un ejemplo de que el taller ha dado frutos; los caleños están dispuestos a explorar su lado más andino y atraen a más gente con ellos. Incluso, hay grupos de investigación y entidades académicas que asisten con el propósito de hacer trabajo de campo. Este es uno de los aspectos más relevantes del TADI, puesto que potencia la diversidad social gracias a su profundo calado.
Con el tiempo, el número de personas aumentó significativamente, y en la rotonda ya no quedó espacio para más. Uno tenía la impresión de que debían turnarse, si es que de verdad querían entrar. También aumentó el número de borrachos alrededor de las ventas de chicha. Junto a nosotros había una pareja de gringos que empezó a “vapear”, mientras uno de ellos compraba una botella de chicha de las más grandes. Justo en ese momento se acercó uno de los organizadores y les advirtió que esa práctica estaba prohibida en el lugar, ya sea que se fume un cigarro convencional o uno electrónico. El ambiente es familiar, asisten niños, además de que eso puede “dañar” la imagen del evento. Nunca faltan los malintencionados que realicen asociaciones perversas.
El evento cuenta con varios organizadores, la mayor parte de ellos destinados a labores de logística, como Julio César, que forma parte del equipo TADI desde hace cinco años, aunque también participa de otros espacios culturales, como del Inti Raymi que tuvo lugar hace poco. Su función en la Loma es asegurarse de que el equipo de sonido esté en óptimas condiciones, pero también aprovecha la ocasión para disfrutar del aire fraternal que se vive allí. En su opinión, la presencia de extranjeros es positiva por múltiples razones. No solo contribuye al mejoramiento de la economía de los pequeños emprendimientos que se pueden ver con frecuencia por la zona, sino que también ayudan en la difusión de una imagen distinta de la ciudad.

Foto: Danny Jordan Arcila.
No podíamos irnos de allí sin hablar con uno de los asistentes, de modo que fuimos directo hacia uno de los más animados. Edilson Monroy Machado es un viejo conocido del lugar. Se graduó en Univalle como licenciado en Educación Popular y formó parte de un colectivo que, hace un par de años, realizó una serie de “tamboradas” con el objetivo de sanar a la Madre Tierra. Todo en el mismo espacio del TADI. Viene siempre que puede porque sabe que el evento “hace parte de nuestras raíces andinas, latinoamericanas y ancestrales dentro de lo indígena”. Para Monroy, este espacio significa muchas cosas: danza, fiesta, baile, música y encuentro, lo que resulta curioso, porque si vino fue, precisamente, porque iba a reencontrarse con un amigo. Solo identifica un problema: el espacio. No es muy hábil con los pies, y como asisten tantas personas, prefiere no incomodar. Para él, la solución no radica en cambiar de locación, sino más bien en abrir otros puntos de encuentro para disfrutar del TADI. De hecho, en Yumbo y Tierradentro (Cauca) también hay actividades como estas, pero en lugares más amplios.
Nos fuimos de allí con una impresión positiva. También hablamos con mucha más gente, pero no de manera oficial. Todas coincidieron en el mismo punto: el TADI brinda una ocasión muy especial en la lucha por la identidad andina y la defensa de su legado. El evento finalizó, Flores dijo unas cuantas palabras y la rotonda empezó a verse con más claridad.



