Evento

¿Por qué hablar de paz con la naturaleza desde la escuela y la niñez?

El pasado domingo 27 de octubre se llevó a cabo, en la Casa Humboldt, el evento Escuelas, niñez y juventudes para la construcción de paz con la naturaleza,el cual fue organizado por el Instituto Colombo-Alemán para la paz CAPAZ. El encuentro fue una invitación a escuchar las experiencias, miedos, preocupaciones y propuestas de líderes ambientales de diferentes regiones del país.

Por: Yulieth Navia
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Foto: Yulieth Navia.
Foto: Yulieth Navia.

Rompiendo el protocolo acostumbrado que diferencia a panelistas y asistentes, los trece líderes, entre los 11 y 21 años de edad, nos recibieron en medio de la sala sentados sobre cojines formando un círculo. Alrededor de ellos, los asistentes realizamos otro circulo, creando así un encuentro de igual a igual. Una manera muy acertada de crear un espacio de diálogo, ya que el encuentro buscaba una escucha activa de los adultos.

Cabe aclarar que este evento es el resultado de un proceso que inició en el año 2023 por Educapaz (Programa Nacional de Educación para la Paz) y Parques Nacionales Naturales de Colombia. A partir de círculos pedagógicos en 67 escuelas de 9 áreas protegidas del país, se llevaron a cabo seis Cumbres Territoriales de Paz con la Naturaleza entre instituciones, organizaciones sociales y entidades gubernamentales para resaltar el papel de la escuela y para reconocer las iniciativas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, quienes también trabajan para hacer frente a los desafíos socioambientales desde sus territorios.

Así pues, los niños y adolescentes traían un mensaje claro y contundente desde sus experiencias como cuidadores de la vida, tras conversaciones con más de 250 jóvenes de diferentes regiones. Al escuchar a cada uno, se confirmaba que la situación no cambiaba según la zona del país. Por el contrario, sus reflexiones sobre los obstáculos, miedos y preocupaciones ante el cuidado de la vida y la paz con la naturaleza es una problemática global. De ahí que deba plantearse el tema desde la escuela y que sea este un lugar de encuentro, debate y construcción de estrategias que giren en torno al cuidado del territorio.

En un primer momento, los cuidadores hablaron de la necesidad y la urgencia de fortalecer el sistema educativo colombiano, con el cual, desde la educación inicial, se les enseñe sobre el cuidado de la naturaleza y del medio ambiente. A su vez, expusieron también la importancia de conocer bien sus territorios para, así mismo, saber qué defender, ya que, por ejemplo, muchas personas no reconocen la fauna y la flora de su entorno y para ellos es indudable que “lo que no se conoce, no se conserva”.

La violencia intrafamiliar encabeza la lista con 17.940 casos, seguida por la inasistencia alimentaria con 9.919 denuncias, y actos sexuales abusivos, cerca de 11.000 denuncias. Las alarmantes estadísticas indican que el 95% de los menores afectados residen en zonas rurales, donde la intervención del Estado suele ser menos efectiva.

A pesar de sus edades, tienen muy claro que el momento de actuar es ahora. Fue conmovedor sentir la impotencia y el dolor que emanaban de sus voces quebradas y temblorosas. Sus respiraciones profundas para decir en un minuto lo que viven como cuidadores y defensores del medio ambiente hacía que el público no alejara la mirada de ellos. Sus preocupaciones aumentan porque sienten que al ser niños no son escuchados y sus ideas no son tomadas en cuenta.

Se podría decir que uno de los puntos más fuertes en sus intervenciones fue cuando clamaron por sus vidas, ya que han tenido que callar para protegerse. Al escucharlos, se me hacía inaudito que los niños tuvieran que hacer estas peticiones para seguir alzando su voz en pro del cuidado de sus territorios.

De manera que es imposible no preguntarse: ¿qué está pasando con nuestros niños? A puertas de iniciar la Cumbre de la Biodiversidad, COP16, se registraron hechos aberrantes como la noticia de la muerte deAlexis Delgado, el niño de 2 años y ocho meses asesinado en zona rural del municipio de San Cayetano, Cundinamarca, por su tío político, imputado por los delitos de homicidio, tortura y acceso carnal violento. Este triste hecho se presentó cuando el país no salía de afrontar la tragedia de Sofía Delgado, una niña de 12 años de edad que fue secuestrada y asesinada en Villagorgona, Candelaria.

Foto: Yulieth Navia.
Foto: Yulieth Navia.

Si se habla de cifras, según un informe reciente del Instituto de Medicina Legal, más de 1.103 menores han sido reportados como desaparecidos en Colombia en lo que va del año. Es decir que desaparecen tres menores por día en el país, siendo Bogotá, Meta, Antioquia, Valle del Cauca y Caquetá las regiones más afectadas por este fenómeno.

Pero el panorama es aún más amplio y desgarrador para la infancia en Colombia. Las denuncias de abuso y violencia contra menores aumentaron en 2024. La violencia intrafamiliar encabeza la lista con 17.940 casos, seguida por la inasistencia alimentaria con 9.919 denuncias, y actos sexuales abusivos, cerca de 11.000 denuncias. Las alarmantes estadísticas indican que el 95% de los menores afectados residen en zonas rurales, donde la intervención del Estado suele ser menos efectiva.

En un segundo momento, los líderes ambientales expresaron sus propuestas frente al cuidado del medio ambiente. Hablaron de proteger nuestros ríos, mares y demás fuentes hídricas, así como de conservar y proteger las distintas especies de fauna y flora. Mientras se ponía sobre la mesa la necesidad de transformar nuestra relación con la naturaleza, cómo no recordar que el mismo día que inició la COP16, se presentó en la ciudad un indignante caso de maltrato contra una zarigüeya que fue brutalmente golpeada a machetazos y fue recibida, con su cráneo expuesto, por especialistas del hogar de paso del Departamento Administrativo de Gestión del Medioambiente (Dagma). En este punto, resulta imperioso preguntarnos: ¿qué está pasando con la humanidad?

En un tercer y último momento, los asistentes tuvimos la oportunidad de “echarle flores” a los niños y jóvenes. Los micrófonos quedaron abiertos para los adultos después de unos minutos de conectar fijamente con las miradas de las nuevas generaciones. La invitación era abandonar el adultocentrismo para “escucharlos en igualdad de condiciones, respetándolos como ciudadanos”, fortaleciendo, así, el diálogo generacional e intercultural.

El evento no podía cerrar sin que los adultos dijeran unas palabras de compromiso con las nuevas generaciones. Fue un espacio que, sin duda, encendió la esperanza por parte de profesores, periodistas, ingenieros agrónomos, miembros de la Secretaría de Educación y del Ministerio de Educación Nacional, entre otros. Fueron compromisos con los jóvenes y con el territorio colombiano para que no sean la generaciónque ve cómo se extingue la belleza de la vida.

Foto: Yulieth Navia.
Foto: Yulieth Navia.

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