Simón Bolívar y la Patria Grande: bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá
Este artículo presenta las fases iniciales y fundamentales de la gran idea de Simón Bolívar (1783-1830) de unir en un solo Estado a toda Latinoamérica, mediante el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, concepto heredero del Congreso Anfictiónico en Grecia, organizado por Filipo II de Macedonia, en la ciudad de Corinto, en el año 388 aC.
Por: Alberto Saladino García
Tomado de La Jornada Semanal, No. 1634

En el bicentenario de la emisión de la Convocatoria de Simón Bolívar al Congreso Anfictiónico de Panamá resulta pertinente conmemorarlo con la explicación de la génesis de su visionario proyecto de integración de los países de América Latina, en el contexto de la resaca de la crisis de la globalización capitalista expresada por la práctica imperialista de la doctrina Donroe.
¿Por qué Simón Bolívar lo denominó Anfictiónico? La palabra fue usada y es un legado de la Grecia antigua, expandida en el mundo griego a partir del siglo VI antes de nuestra era y persistió hasta el siglo IV de la era actual. La respuesta a la pregunta la complementan las narrativas mitológica e histórica: Según la leyenda, la primera liga fue organizada por Anfictión, hijo de Prometeo, uno de los héroes míticos de Grecia, y constaba de una asamblea donde se pactaban las reglas de seguridad y de vinculación recíproca” [De la Reza, 2009: 13]; la información histórica establece que el primer Congreso Anfictiónico en Grecia la organizó Filipo II de Macedonia, en la ciudad de Corinto, en el año 388 aC, que dio origen a la Liga Helénica.
Las fuentes de inspiración de Simón Bolívar para proyectar la Convocatoria Anfictiónica son varias: 1) Polibio, de quien conoció la primera referencia sobre congresos anfictiónicos, uno de cuyos textos se inventarió en su biblioteca personal; 2) Cicerón, quien hace referencia a esa organización panhelénica en su escrito Invención retórica; 3) The Federalist, periódico londinense, en uno de cuyos número de 1780 informa de la confederación griega; 4) Historia antigua, sin autor, en trece volúmenes, que contiene datos al respecto, y 5) Juan Jacobo Rousseau, pues en sus Extractos hay mención de los congresos anfictiónicos.

Una idea grandiosa
El primer congreso Anfictiónico de Panamá tuvo una larga ideación por parte de Simón Bolívar. Cinco momentos pueden evidenciarse. Su amanecer lo suscribió en la Carta de Jamaica, redactada para contestar a Henry Cullen, el 5 de septiembre de 1815, donde le confiesa su deseo de formar en América la más grande nación del mundo y le explicita:
Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse… ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras partes del mundo. Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración… [Bolívar, 1986: 34]
Si bien advierte la existencia de obstáculos geográficos y complicaciones políticas que dividen a América, en esa misiva germinó su genial propuesta con el fin de consolidar la independencia y garantizar la práctica de la libertad en los países latinoamericanos.
Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse…
La segunda referencia la externó en otra misiva remitida al político rioplatense Juan Martín de Pueyrredón en 1818, donde califica al proyecto confederativo de “cuerpo político” para alcanzar la concreción de la libertad.
La tercera mención la fertiliza a partir de la fundación de la Gran Colombia en 1821, pues el Libertador “preparó el borrador de un tratado bilateral confederativo, la circular a los gobiernos de la región, y el pliego de instrucciones para sus enviados especiales. Esta iniciativa se saldó con la creación de cuatro tratados de ‘unión, liga y confederación perpetua’ entre la Gran Colombia y Perú, Chile, México y la Federación centroamericana…” [De la Reza, 2009: 93-94].
La cuarta referencia emana de su primera acción integradora, como lo anota en la Convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá cuando informa que la Gran Colombia, de la cual era su presidente, que: “El gobierno de Perú… [había establecido] un tratado de alianza y confederación con el plenipotenciario de Colombia y por él quedaron ambas partes comprometidas a interponer sus buenos oficios con los gobiernos de la América, antes española para que entrando todas en el mismo pacto, se verificase la reunión de una asamblea general de la confederación…” [Véjar Pérez Rubio, 2015: 140], el 6 de junio de 1822.

El quinto testimonio lo contiene el “Tratado de unión, liga y confederación perpetua entre Colombia y México”, firmado el 3 de octubre de 1823, luego avalado por el gobierno mexicano con la rúbrica de Vicente Guerrero, entre otros, el 2 de diciembre de 1823, con la finalidad de consolidar y garantizar la independencia y propugnar la unión de los países americanos, con las normas siguientes:
Artículo 12. Para estrechar más los vínculos que deben unir en lo venidero a ambos Estados… se formará una asamblea compuesta de dos plenipotenciarios por cada Parte…
Artículo 13. Ambas Partes se obligan a interponer sus buenos oficios con los gobiernos de los demás Estados de la América… para entrar en este pacto de unión, liga y confederación perpetua.
Artículo 14. Luego… se reunirá una asamblea general de los Estados americanos, compuesta de sus plenipotenciarios con el encargo de cimentar de un modo más sólido y estable las relaciones íntimas que deben existir entre todos y cada uno de ellos y que les sirva de consejo en los grandes conflictos…
Artículo 15. Siendo el Istmo de Panamá … el punto más adecuado para aquella augusta reunión… [De la Reza, 2009: 137-138]
Igualmente, el artículo 17 garantiza el ejercicio de la soberanía nacional de cada República. Con base en dichas referencias y por la maduración de los triunfos de las luchas independentistas, Simón Bolívar tomó la iniciativa de suscribir la Convocatoria del Primer Congreso Anfictiónico de Nuestra América, en el Palacio de Gobierno de Lima, el 7 de diciembre de 1824.
La inauguración fue en Panamá el 22 de junio de 1826, a la que asistieron representantes de la Gran Colombia –integrada por Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela–, México, Perú y Centroamérica integrada por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua–; estuvieron como observadores Inglaterra y Holanda.
Tal fue el proceso de gestación del excelso proyecto de Simón Bolívar para integrar a los países de América Latina en una gran República, nuestra anhelada patria grande.

Fuentes
Bolívar, Simón, Carta de Jamaica, en Ideas en torno a Latinoamérica, México, Unión de Universidades de América Latina/Universidad Nacional Autónoma de México, 1986, Tomo I.
De la Reza, Germán A., La invención de la paz. De la República Cristiana del Duque de Sully a la Sociedad de Naciones de Simón Bolívar, México, Siglo XXI/Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Atzcapotzalco, 2009.
Véjar Pérez Rubio, Carlos, Amanecer en las islas. Rutas y retos de la integración de Nuestra América, México, Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM, 2015



