Crónica

Cali enloquecida. Un día en San Isidro

Usar el estigma negativo que conlleva la palabra “loco” se ha convertido en cuestión cotidiana para nosotros: al pasar junto a un habitante de la calle, al ver a alguien histérico o incluso cuando una persona nos lleva la contraria lo primero que se nos viene a la cabeza es que está loco. Pero ¿Qué abarca en realidad el concepto de “locura”?.

Por: Rocio Bustos Correa
Estudiante de Lic. en Literatura

Fachada Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle Foto: http://www.elpais.com.co
Fachada Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle
Foto: http://www.elpais.com.co

No es tan complicado el ingreso al Hospital Psiquiátrico San Isidro, en la entrada el portero se cerciora de que se tiene una cita y hay que dejar un documento para acceder a las instalaciones, en una ventanilla se informa la llegada del paciente y se toman algunos datos: su peso, su presión arterial; lo envían a esperar la llamada del doctor. El interior del lugar es amplio, limpio e incluso acogedor, lleno de plantas y luz, pero tras esos muros se cuenta la larga historia de la locura en la ciudad de Cali. El subgerente científico del Hospital Psiquiátrico pasó más de una hora de su tiempo resolviendo las muchas inquietudes que surgen al hablar de los “locos” ¿locos? En realidad un término popular, psicóticos es la denominación correcta para aquellos que sufren un trastorno mental.

¿Qué puede motivar a un hombre a pasar su vida rodeado de pacientes psiquiátricos? El Doctor Carlos Miranda es un hombre un poco mayor, de canas brillantes y una gran sonrisa, responde: La parte de lo mental seguramente ha sido lo que más ha inquietado al ser humano a través del tiempo y lo menos estudiado desde el punto de vista de la metodología científica que se maneja en medicina. Debido a eso siempre tuve la curiosidad de indagar sobre un área que finalmente resultaba teniendo colaboración de muchas disciplinas. En lo mental confluye además de lo biológico, la parte psicológica del humano y la social, eso hizo que inicialmente me interesara en ese fenómeno, pero después en el porqué toda esa área nuestra (mental) se puede enfermar, ¿por qué unas personas consideran ciertas cosas que evidentemente para el resto no lo son?

La gran mayoría no tienen aspecto de “locos”: están pulcros, limpios y peinados, algunas de las mujeres pasarían por visitantes con sus vestidos pomposos de no ser por las incoherencias que salen de sus labios

La RAE (Real Academia Española de la Lengua) define la locura como la privación del uso de la razón o del buen juicio y eso se hace evidente en los amplios pasillos del lugar, el aire se siente fresco, digno de un cigarrillo y un café recién comprados en la cafetería para sentarse a observar cómo andan libremente los internos, algunos pidiendo monedas para comprar dulces o cigarros, otros llorando en una banca, la gran mayoría no tienen aspecto de “locos”: están pulcros, limpios y peinados, algunas de las mujeres pasarían por visitantes con sus vestidos pomposos de no ser por las incoherencias que salen de sus labios. Es fascinante e inquietante sentarse a hablar con una mujer que está en uno de los jardines mirando un punto fijo en el aire mi hermana me trajo aquí después de que amenace con tirarme por el balcón, se lo pedí me da mucho miedo estar en mi casa y hacer algo así. Ella me prometió que en cuanto me sitiera mejor iba a dar su consentimiento para que yo saliera. Los ojos de Inés son color verde claro y su cabello entre negro y canoso cae hasta la parte baja de la espalda, es pálida y está llena de pecas, al preguntarle sobre su enfermedad responde: la historia clínica dice trastorno esquizo-afectivo. Se le nota nerviosa, no disfruta su estancia interna, afirma sentir temor por las noches y me pide que no fume mientras hablamos.

No hay ningún paciente que sea catalogado como “agresivo” en el hospital Un paciente con enfermedad mental no es agresivo, pero una persona agresiva que posteriormente se convierte en paciente si ve aumentada su agresividad

Aquí uno tiene que compartir habitación con otros tres locos y que miedo que en cualquier momento le entre el desespero a alguno de ellos y lo mate a uno, yo no duermo tranquila pensando en eso, la única manera de que pase una noche descansada es cuando la enfermera me ve muy mal y el médico la autoriza a darme una pasta que me ayuda a dormirme. A veces escucho como risitas o que alguien me habla pero yo sé que estoy sola, que no es nadie, yo no estoy loca pero sí creo que lo mejor para mi es estar aquí porque de pronto afuera me mato.

Alguna que otra enfermera suele responder de mala gana, pero ¿Cómo culparla? Es mucha la presión de su trabajo, dicen que lo que piensa Inés es muy improbable: todos los pacientes están estabilizados y cuando alguno entra en una crisis se actúa lo más rápido posible. El Doctor Miranda confirma que no hay ningún paciente que sea catalogado como “agresivo” en el hospital Un paciente con enfermedad mental no es agresivo, pero una persona agresiva que posteriormente se convierte en paciente si ve aumentada su agresividad.

Cuando uno se adentra en la fascinación se da cuenta de que está acompañada por un dolor de quien la sufre, es decir, a diferencia de lo que la gente puede pensar, la persona con enfermedad mental no se siente libre ni se siente bien, se siente sufriendo según el Doctor Miranda. ¿Y cómo no sufrir? Muchas familias no están dispuestas a afrontar la responsabilidad de cuidar a un “loco” y erróneamente creen que pueden ir e internarlo de por vida.

Médicos Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle Foto: http://www.hospitalpsiquiatricocali.com
Médicos Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle
Foto: http://www.hospitalpsiquiatricocali.com

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