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“El problema de la educación superior es resolver la inclusión laboral de las nuevas generaciones” Edgar Varela Barrios

En el marco de un seminario realizado con su equipo de trabajo en el pasado mes de enero, el rector de la Universidad del Valle, Edgar Varela Barrios, habló de las transformaciones científico-técnicas que se están dando en el mundo, de las tendencias en educación superior que se están presentando como consecuencia de estas transformaciones, y de los retos que debe afrontar la Universidad colombiana como institución en materia de formación para el empleo de cara al futuro.

Transcripción y edición:
Julio César Pino Agudelo
Estudiante de Lic. en Literatura

Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle. Foto: http://universidad.edu.co
Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle.
Foto: http://universidad.edu.co

En su intervención, de un poco más de 40 minutos, el rector le planteó a los asistentes una perspectiva en la que ha venido trabajando como académico e intelectual: el papel de la educación en las transformaciones científico-técnicas a las que estamos asistiendo y de las que no somos muy conscientes, y su impacto sobre la economía y la manera de producir. Lejos de mostrarse pesimista, el rector se mostró optimista sin dejar de ser realista y autocrítico de cara a los retos que la Universidad como institución debe afrontar a la hora de formar profesionales pertinentes a las demandas de este nuevo escenario.

“Se nos olvida que había un mundo antes de los smartphones. Cada vez que requerimos consultar algo, entramamos a Google o a Wikipedia. En los años 90 no existían todavía, estaban apenas inventándose los celulares y el internet de la época era bastante básico. Nuestra generación, los que somos profesores ya veteranos, hemos pasado a lo largo de nuestras vidas por una transformación en donde el aprendizaje empírico, sobre todo, nos ha permitido lidiar con las nuevas tecnologías. Una buena parte de la sociedad no lo hace. Si bien en Colombia hay una infraestructura que permitiría que no existieran oficinas bancarias, la gente todavía hace fila en ellas porque hay desconfianza a las transacciones electrónicas, cosa que en otras partes ya se ha transformado profundamente. NBIC es el acrónimo que recoge lo que llaman ahora convergencia tecnológica entre la investigación micro físíca de carácter nano, que es todo lo que tiene que ver con la investigación biológica, sobre todo de biología genética, que manipula y transforma la producción de lo viviente; biología aplicada ya no solo a lo biológico sino a las ingenierías y otros campos c o m o la informática, y que en inglés llaman ciencias cognitivas, lo que nosotros entendemos en español como inteligencia artificial. Estos temas se han venido integrando en la investigación científica y han sido liderados por las grandes multinacionales del siglo XXI. En el siglo pasado las grandes multinacionales eran las acerías, las fábricas de autos y otro tipo de empresas del capitalismo industrial, pero si se mira cuáles son las grandes empresas de la actualidad, son organizaciones como Amazon, Microsoft o Apple, entre otras. Son empresas cuyo foco no son la producción de bienes materiales, aunque produzcan bienes materiales como celulares y computadoras, sino la generación de conocimiento, que además tiene una característica que también es un poco un concepto ad hoc: la digitalización”

“Había una vieja distinción propia de la economía del final del siglo XIX, pero que en realidad fue diseñada por Hegel, y no por Adam Smith, entre sector primario, secundario y terciario. Para Hegel, la producción primaria era lo que la naturaleza produce por ella misma (agricultura, ganadería, minería, silvicultura, etc.); lo secundario, que es lo que el hombre hace a través del trabajo, los procesos de carácter transformativo; y lo terciario, que es una función de carácter administrativo y de mediación entre los dos elementos anteriores. ¿Qué es lo que ha ocurrido con los temas del NBIC y la producción? Que las diferencias entre lo que los economistas llaman sectores de la economía se han ido perdiendo, pues hoy todos son sectores industriales. Sectores industriales que producen industrialmente servicios e información. Un muchacho que sube un video a You Tube, por ejemplo, o alguien que hace una app y la sube a internet y se enriquece con una nueva app como Uber, es un industrial. Es un industrial sin empresa, sin fábrica, sin muros, sin empleados, pero cumple una función de agregación de valor y amplificación a la sociedad.

Los del sector de la cultura lo han entendido muy bien y han acuñado un término que a mi juicio me parece bastante adecuado, que es el de industrias culturales. Hacer teatro, cine, música, literatura, tecnología que tiene diseño, corresponde a un ámbito que antes la economía política consideraba como improductivo, versus el trabajo fabril, que era el productivo. La producción se ha extendido muchísimo y se ha transformado, universalizándose. En los Estados Unidos un profesor que trabaja mucho estos temas ha creado un eufemismo para este fenómeno que en inglés se llama prosumer. Cuando un muchacho sube algo al internet es productor, pero a la vez es consumidor. En suma, la producción ha cambiado y ya no hay primera y segunda clase. Hay una democratización, por así decirlo, una extensión horizontal del ámbito de lo productivo, que es una característica muy significativa que afecta el empleo y el trabajo”.

“El primer gran efecto de la revolución industrial de tercera generación, que es la robótica y las NBIC, es la destrucción del empleo.

“En un texto de un profesor norteamericano, se dice que en Estados Unidos el año pasado la principal sensación que tiene el público norteamericano frente a la robótica y la tecnología, es miedo. Y básicamente este miedo se deriva de una cosa muy concreta: el miedo a que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías destruyan empleo. Y efectivamente estamos asistiendo a una enorme destrucción de empleo de baja calificación. Empleo que puede ser sustituible, como lo es sustituible los contadores o los empleados que están en las cajas de los comercios, por ejemplo. En Wall Mart, en Estados Unidos, el cajero ya no existe, hay un lector de código de barras que lee lo que uno tiene en la canasta, e incluso el lector le cobra a la tarjeta electrónica que uno tiene en el bolsillo, sin necesidad de que uno tenga que hacer ninguna interferencia. Los peajes en Europa, Estados Unidos y Asia Oriental son digitales y debitan sobre las cuentas de crédito. Basta con que el vehículo pase y es registrado. Lo que debemos pensar los profesores y líderes universitarios es qué va a pasar con el empleo que hoy existe. Y los pronósticos son que la mayor parte de los empleos actualmente existentes van a desaparecer y van a ser sustituidos por máquinas inteligentes, por sistemas informáticos, por la robótica y la inteligencia artificial”.

“¿En qué medida la producción nueva se va a articular con el empleo que se destruye y con el empleo que se crea? Este es un tema fundamental para nosotros en las universidades porque determina qué tipo de oferta académica tiene sentido para las próximas décadas.

“Por ejemplo, hay una expansión enorme en el mundo entero de los empleos administrativos, del management. Empleos administrativos que no son de baja complejidad, sino que tienen análisis, inteligencia de datos, análisis situacional y gestión de mega organizaciones complejas. Obviamente, gestión acompañada y asistida por inteligencia artificial y por la Big Data. Los empleos en seguridad también están experimentando una gran expansión. En el puerto de Buenaventura, por ejemplo, hay 4 veces más empleados de seguridad que trabajadores portuarios. El descargue se hace a través de máquinas. Los analistas de datos que antes recaudaban la información, ahora ya fueron sustituidos por robots y por sistemas inteligentes. Todavía se requiere de gente que esté dentro de la terminal revisando que no haya inclusión de drogas, contrabando, robos, saqueos, pero que está cada día más asistido por inteligencia artificial, sensores inteligentes y demás. Y conectado con los dos temas anteriores, se ha amplificado muchísimo el empleo que tiene que ver con el control y el seguimiento de los procesos humanos y de los procesos técnicos no humanos a cargo de máquinas. Básicamente un obrero contemporáneo, hoy, en una planta industrial de última generación, es un controlador que está detrás de un computador revisando el desempeño y el ajuste de la inteligencia artificial”.

NBIC: acrónimo con el que se agrupan la Nanotecnología, la Biotecnología, las tecnologías de la Información y la ciencia Cognitiva. Foto: http://plusminceplusjeune.org
NBIC: acrónimo con el que se agrupan la Nanotecnología, la Biotecnología, las tecnologías de la Información y la ciencia Cognitiva.
Foto: http://plusminceplusjeune.org

“Tenemos que saber muy bien qué es lo que está ocurriendo en relación con los nuevos tipos de producción, con las transformaciones de la economía y con la generación de valor que va más allá de los paradigmas clásicos de la economía. En segundo lugar, hay tener un mapa de lo que va a ser el futuro del empleo y del trabajo, y cuáles son los campos expansivos que tienen lugar en esta nueva economía del conocimiento. Por supuesto que la biología como base de las transformaciones tecnológicas es fundamental. Esto puede sonar a ciencia ficción, pero no lo es. Un ciborg es una mezcla de humano y máquina. La palabra técnica para la relación humano-máquina más elemental es una prótesis. Cuando yo tengo mis gafas puestas estoy usando una prótesis que fue inventada hace 5 siglos y que antes no existía; cuando tengo un reloj en la mano sin el cual no puedo vivir tengo una prótesis; cuando tengo un celular del que no me puedo desprender ni un segundo porque me da una crisis identitaria, tengo una prótesis digital. ¿Qué es lo que se ha incrementado hoy? ¿Qué efectos ha tenido la tecnología en la sociedad? Evidentemente, un incremento muy alto de la innovación, eficiencia, productividad y competitividad. Las empresas de hoy son muy darwinianas, y dependen, para poder sostenerse en los mercados, de cuotas muy elevadas de eficiencia. Ha aumentado muchísimo los esquemas de normalización y de protocolización, como los ISO y todos los estándares técnicos requeridos para ingresar en los mercados”.

“¿Qué está pasando con la educación superior en relación con la NBIC y las nuevas tecnologías? ¿Qué es lo que está ocurriendo hoy en Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Europa Occidental y algunos países latinoamericanos?

El primer gran desafío es con la universalización de la educación e ir más allá de la educación masiva y estandarizada. La educación masiva, que es en la que todavía nosotros estamos, es todavía del modo industrial, pues enseñamos las mismas cosas a las personas para que se desempeñen en una industrialización que, por los estándares de hoy, es de baja tecnología.

“La industrialización de los años 70 hacia atrás, antes del NBIC, es toda ella, desde principios del siglo XIX, una industrialización de baja tecnología. El modelo educativo exitoso se apoya en la flexibilidad formativa y en la diversidad de la oferta que permite la flexibilidad educativa. Estos son temas que en nuestras universidades hablamos en términos de política curricular, pero yo diría que hablamos más que hacemos, no solo en la Universidad del Valle, sino en el sistema educativo latinoamericano en general, que hoy en día es muy poco flexible en términos de lo que un estudiante puede tomar como ruta formativa y en relación con la diversidad de la oferta. Otro rasgo es lo que llaman learning for life, educación para toda la vida. Cuando hicimos la amnistía, se dijo que cómo iban a admitir estudiantes 15 o 20 años atrás para entrar a Ingeniería Civil, cuando las normas de sismo resistencia eran otras, es decir, esos estudiantes vienen del pleistoceno a estudiar hoy, y por lo tanto les encuentro razón, no podrían homologarse los estándares de hace 20 años en este tema de sismo resistencia y normas en este campo, a lo que hoy se ha planteado como el umbral del cual se da la formación. Y esto se está resolviendo a través de un esquema que no es la educación continua solamente basada en pequeños cursos para jubilados, o para personas que quieran, por mero amor al conocimiento, aprender, sino que son cursos y seminarios online, la mayoría de ellos, para gente que está en el mundo productivo. Nosotros en la Universidad del Valle tenemos muy poca educación continua, es casi insignificante. La tuvimos hace 20 años para el modo industrial anterior, no para el nuevo tipo de formación continua, que es una formación online, pero de alta complejidad. Pueden haber cursos básicos, pero no me estoy refiriendo a ellos, sino a formación que se puede acreditar y certificar, incluyendo niveles de formación tan avanzados como los doctorados o la investigación de frontera”.

“El primer gran efecto de la revolución industrial de tercera generación, que es la robótica y las NBIC, es la destrucción del empleo”: Edgar Varela Barrios. Foto: https://www.gsh.com.co/
“El primer gran efecto de la revolución industrial de tercera generación, que es la robótica y las NBIC, es la destrucción del empleo”: Edgar Varela Barrios.
Foto: https://www.gsh.com.co/

“Otro tema es es la disolución de fronteras fijas en los niveles de la educación superior. Con esto me refiero a niveles técnico, tecnológico, profesional, maestría, doctorado, posgrado. Nosotros tenemos un problema aquí, no solo Univalle, sino Colombia: un marco regulatorio fijo, rígido, terriblemente restrictivo, que impide que una persona pueda hacer procesos de auto aprendizaje o articularse al aprendizaje según sus necesidades y a la medida, sin importar el nivel de formación. Los doctorados solo abren cursos para los doctores, las maestrías a los magísteres, y eso es una regulación que tenemos que derogar, aun cuando ya algunos lo hacen. El estudiante de educación continua podría valer su educación en un proceso de titulación y acreditación. En muchas partes del mundo ya se tiende a este tipo de solución. En investigación hay un peso creciente de la formación doctoral y de los posgrados, y estamos transitando desde los doctorados genéricos a doctorados que cada día tienden a ser híper especializados y transversales. Un tema bien importante que se viene trabajando con esto de las NBIC, son los parques tecnológicos, el desarrollo de la investigación en centros, en institutos, con las empresas, con los gobiernos, los asuntos derivados de la trans disciplinariedad. De los mejores modelos exitosos para responder a estos desafíos trabajan asuntos de cooperación y redes en escalas regionales y globales. Nosotros hemos reactivado en América Latina el tema de cooperación iberoamericana, y yo creo que en los últimos 20 años hay un esfuerzo muy fuerte por hacer cooperación compleja entre las universidades iberoamericanas, pero también manteniendo una relación con universidades de carácter global. Universidades como Stanford, Harvard, las grandes universidades inglesas, japonesas, hoy han saltado al esquema de multi campus en red a menudo globales, y lo están haciendo también en la formación online. Cada día la oferta de este tipo de educación es enorme. Otra tendencia en educación superior es el empresarismo universitario. En Colombia lo tenemos prohibido, pero en países como Estados Unidos y Brasil, por ejemplo, no lo está, y hay muchísimas entidades que son empresas de negocio que han entrado e irrumpido muy fuertemente en la educación superior”.

“¿Cuáles creo yo que son los desafíos para Colombia? Siguen siendo varios. Es muy importante que la formación que ofrece la universidad pueda ser pertinente y actual, es decir, que lo que se enseñe sea lo que la gente, las empresas, la sociedad, el nuevo universo de la producción requiera. Allí tenemos muchas debilidades en términos de inteligencia estratégica y competitiva. Hay que saber para qué se está ofertando un programa, un seminario, un doctorado, una maestría. Somos instituciones que seguimos siempre ofertando las mismas carreras, y que a veces no cambian en décadas. Tenemos que tener la capacidad de ser prospectivos, de tener una visión estratégica, es decir, de saber en qué lugar de la amplia oferta de la educación superior global nos ubicamos, cuáles son nuestros puntos de singularidad, por así decirlo.

“El rector Navas, de la Universidad de los Andes, hizo una entrevista que me gustó mucho en la revista Semana, en la que dice, y con esto coincido, que la universidad tiene que mantener dos valores fundamentales: ser autónoma y ser crítica”.

“El problema de la educación superior es resolver la inclusión laboral de las nuevas generaciones. La gente no tiene hoy asegurado que por ser contador, ingeniero civil o biólogo, con los currículos actuales, tenga empleo en los próximos 20 o 30 años. Hay gente pesimista, pero bien informada, que consideran que lo que hay que hacer es renta universal.

Yo creo que estos son temas de futuro que debemos pensar para saber qué es una universidad pertinente. Yo soy muy optimista con que la universidad, que es del conocimiento, tiene toda la capacidad para seguir situada en un lugar central en la sociedad del conocimiento. Pero si la universidad sigue siendo del modo industrial, no tiene ningún futuro”.

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