4 días en Corea del Norte
Un joven italiano hace pocos meses se lanzó a la aventura de participar en una maratón en Pyongyang, capital de Corea del Norte, esta es su historia
Por: Oscar Hembert Moreno
Licenciado en Historia, diletante director de cine y fotógrafo

En la República de la Unión de Myanmar (Birmania), país ubicado en el extremo noroeste del Sudeste Asiático, vive en la ciudad de Mandalay desde hace casi tres años Francesco Romagnoni. De 34 años, oriundo de Milán, intentó estudiar en la Università Statale di Milano: Scienze internazionali e istituzioni europee, con specializzazione in culture extraeuropee, pero nunca se graduó, decidió viajar por Suramérica. Cuando regresó a Europa se ocupó en varios trabajos, entre ellos en el único y recién abierto hostal de Milán, Ostello Bello. Un día recibió una llamada telefónica, le ofrecían el cargo de Gerente de Proyecto para abrir un hostal en Birmania. El 6 de agosto del 2014 volaba a Yangon, y 30 meses después consiguió abrir tres albergues con un equipo de cerca de 100 personas en este país. Francesco Romagnoni se embarcó hace pocos meses a una nueva aventura, al misterioso país de la Republica Popular Democrática de Corea (RPDC) o Corea del Norte como lo conocemos por estas latitudes, para participar en una Maratón en la capital Pyongyang.
Todo comenzó con una broma. Uno de mis colegas que corre maratones en diferentes países, mientras tomábamos una cerveza, me propuso ir a Pyongyang, le dije: “seguro, sería una oportunidad única”
Todo comenzó con una broma. Uno de mis colegas que corre maratones en diferentes países, mientras tomábamos una cerveza, me propuso ir a Pyongyang, le dije: “seguro, sería una oportunidad única”. Unos días más tarde, viendo mi correo electrónico, la confirmación de Koryo Tours para participar en la Mangyongdae Prize International Marathon o como los maratonistas del mundo la llaman: Pyongyang Marathon. Lo único que pensé es: sé muy poco sobre Corea del Norte. Confesó Francesco.
Fue así como emprendió esta travesía: Francesco viajó junto con dos colegas desde Birmania, Rosta de 42 años, nacido en Republica Checa, y Paolo de 52 años, oriundo de Italia. Llegaron a la frontera de Dandong, cerca de Beijing, China para iniciar su entrenamiento. Esta maratón atrajo cerca de 2.000 personas de diferentes países, en su mayoría de origen chino. El costo para participar de la maratón fue alto, más de mil euros.
Desde China salió un tren rumbo a la frontera de Corea del Norte y posteriormente hasta Pyongyang. Para pasar el puesto fronterizo las reglas son claras: no debe haber ningún material religioso, y ningún libro en coreano. Portátiles, teléfonos inteligentes, todo fue declarado y entregado a los controles de la policía Norcoreana.

¿Cómo fue para Francesco atravesar Corea del Norte en tren?: Tierras áridas conforman la mayoría del paisaje casi marciano donde una sociedad rural se ve en condición precaria, personas delgadas, ropa desgastada, campos cultivados a mano. Me contaron que hay “actores” que desempeñan el papel de ciudadanos felices en muchos de estos lugares. Manifestaba.
Llegaron a Pyongyang con un atardecer plomizo, la ciudad estaba custodiada con música de propaganda soviética y con los militares desde lejos. Algunos coches de gama alta como Mercedes-Benz y BMW relucían ante la carencia de más autos. La primera impresión de Francesco sobre la ciudad de Pyongyang fue: El lugar más limpio que he visto nunca, completamente ordenado. Grandes avenidas, casas de colores, barrios con rascacielos, un río que recorre la ciudad igual como lo hacen los ríos en Londres, París o en Roma, y parques, muchos parques. Por desgracia la oportunidad para ponerse en contacto con la población fue reducida a cero. Casi nadie habla inglés o chino-mandarín. Por otra parte, parece que no es permitido hablar con extranjeros.
Los maratonistas pasaron 4 días en un hotel de lujo, con una variedad de restaurantes de buena calidad. La cocina es particularmente “asiática”, muchos platos con arroz, pollo, papas fritas, empanadas chinas, casi las mismas cosas que se pueden encontrar en Corea del Sur.
Una de las condiciones que me pidió Francesco para escribir este texto es cambiar los nombres de los guías coreanos. Allí le recomendaron tener cuidado con lo que iba decir de su país, ya que lo que para nosotros puede ser una broma, para ellos puede ser un problema. Para este texto he usado los seudónimos de Miss Igmyeong y Mister Jihacheol como los nombres de los guías.
Francesco viajó junto con dos colegas desde Birmania, Rosta de 42 años, nacido en Republica Checa, y Paolo de 52 años, oriundo de Italia. Llegaron a la frontera de Dandong, cerca de Beijing, China para iniciar su entrenamiento. Esta maratón atrajo cerca de 2.000 personas de diferentes países, en su mayoría de origen chino. El costo para participar de la maratón fue alto, más de mil euros
Cada movimiento que hicieran los deportistas debía ser acompañado por los dos guías. Miss Igmyeong y Mister Jihacheol eran encargados de la seguridad como también mostrarles la ciudad a los jóvenes maratonistas. Mister Jihacheol les habló de la historia del Partido del Trabajo de Corea (PTC), la resistencia contra los japoneses y la Guerra de Corea. Junto con Miss Igmyeong los llevaron a conocer las diferentes atracciones turísticas en Pyongyang como: la plaza Kim Il Sung y Kim Jong-il, (abuelo y padre del actual líder) frente a la Torre Juche.
Conocieron igualmente el Museo de la Guerra donde yacen en el jardín todas las armas incautadas a los estadunidenses durante la guerra, y un barco espía confiscado en los años 60. La guía de este museo, una mujer menuda con uniforme militar perfectamente almidonado, habló como si la guerra hubiese terminado ayer, como si el mundo todavía estuviera mirándolos aun. Ellos no saben que Occidente les golpeó con un arma aún más poderosa, la indiferencia, consideró Francesco.

Otro de los sitios emblemáticos que visitaron fue el Museo de Tecnología y Ciencia. Un edificio complejo que tiene computadoras que funcionan con el sistema operativo Windows. Los usuarios pueden conectarse a una web coreana con unos 30 sitios disponibles. Igualmente pasaban en video dibujos animados de Tom y Jerry. Todos los museos sirven a un único propósito: propaganda interna. Entre las curiosidades que vieron en el museo fue: huesos de dinosaurios que nunca han existido, y algunos artículos de la película Star Trek.
Miss Igmyeong habló de la ideología detrás de la nación coreana, el Pensamiento Juche, este es un sistema filosófico e ideológico donde el hombre y la mujer son responsables de sus destinos. El hombre no necesita a Dios porque puede hacer todo por sí mismo. Esta ideología es la columna vertebral del país más hermético del mundo.
Para Francesco Pyongyang es ciertamente un monumento construido para elogiar la grandeza y el éxito de la RPDC. Pero también hay ricos y pobres, señoras elegantes con teléfonos inteligentes, y chicos que limpian las calles. No vi homeless, y en teoría, todos tienen una casa, pero esto es lo que te dicen. Lo único que vi fue una señora con un carrito de supermercado lleno de basura, parecía desalojada. Pero imposible tener certeza.
A la mañana del cuarto día. Los maratonistas se alistaron en sus respectivos lugares. Corrieron por las grandes avenidas acompañados por un público de compostura perfecta. Los locales lucían sus trajes tradicionales, todos sonreían y aplaudían. Francesco sintió una gran emoción al llegar a un estadio lleno de gente ovacionándolos. Todos los maratonistas cargando su cansancio celebraban sus propias marcas. Algunos querían detenerse para hacerse fotos con los pobladores. Francesco corrió 10 kilómetros en una hora y cinco minutos. Los ganadores fueron todos norcoreanos, no se publicó su tiempo, era secreto de estado.

Para conmemorar su participación en la maratón salieron con Miss Igmyeong y Míster Jihacheol a visitar una pizzería italiana. En el momento que Francesco entró al restaurante vio una mujer joven que junto con su piano tocaba y cantaba O Sole Mio. Una pizzería de moda con una cantante no famosa, donde la pizza resulto ser sorprendentemente buena. Francesco vio en la TV del restaurante algunas imágenes de Kim Jong-un a lo que dice: Me habían informado que es delito grave tomar fotografías de los líderes sin retratar la longitud total de ellos, se deben inclinar ante las imágenes de los líderes, y cada vez que se escriba o se hable de ellos deben poner grandes adjetivos como: queridos, ilustres o Supremo. En Corea del Norte no se puede rendir culto a la persona, porque el individualismo se ve como un paso en dirección del consumismo, pero los Kim se convirtieron en dioses.
Miss Igmyeong habló de la ideología detrás de la nación coreana, el Pensamiento Juche, este es un sistema filosófico e ideológico donde el hombre y la mujer son responsables de sus destinos. El hombre no necesita a Dios porque puede hacer todo por sí mismo. Esta ideología es la columna vertebral del país más hermético del mundo
Francesco concluye diciendo: Me considero izquierda y en general tengo simpatía por proyectos políticos utópicos. Para mí fue una experiencia poderosa y única visitar Corea del Norte. Me hizo pensar mucho sobre el poder del hombre para liberarse a sí mismo. Por otro lado llegué a pensar que no podía correr los diez kilómetros! Y lo logré.



