Univalle abre el telón con la obra La Remolienda
Considerada como un ejemplo de realismo folclórico-poético, en la obra La Remolienda, del dramaturgo Alejandro Sieveking, se exalta el lenguaje sencillo y los valores tradicionales como la ingenuidad y la nobleza de espíritu de la juventud campesina.
Título: La Remolienda, de Alejandro Sieveking
Dirección: Felipe Pérez
Por: Jessica Hurtado Carvajal
Estudiante de Licenciatura en Literatura de Univalle

La Temporada de Teatro y Danza de Univalle del primer semestre del año fue inaugurada con La Remolienda – Un amor de campesinos, una obra original del dramaturgo Alejandro Sieveking, dirigida por Víctor Jara. La música también estuvo a cargo del cantautor chileno.
Doña Nicolasa, una viuda campesina, va con sus tres hijos al pueblo de Curanilape con la esperanza de encontrar un nuevo amor. Los jóvenes muchachos no conocen el pueblo, tanto así, que se maravillan frente a “adelantos tecnológicos” como el pavimento y la luz eléctrica. Cuando llegan a su destino, sin saber que se están albergando en un prostíbulo, terminan teniendo la noche más fascinante de sus vidas, encontrando así el amor juvenil.
Cuando se estrenó el montaje tuvo gran acogida por el público chileno, ya que fue considerada un ejemplo de realismo folclórico-poético. En ella se exalta el lenguaje sencillo y los valores tradicionales como la ingenuidad y la nobleza de espíritu de los jóvenes campesinos.
Al observar la fortaleza con la que la madre educó a tres hijos sola, es imposible no compararla con las miles de familias desestructuradas que ha dejado el conflicto interno en Colombia. Y es que para eso sirve la literatura y por eso es necesario el teatro: porque nos confronta y nos hace cuestionar nuestra realidad.
Otro punto interesante de la obra es la actualización del folklore, utilizando para ello motivos propios de la literatura latinoamericana como la contraposición entre campo y ciudad, el espacio del prostíbulo y los avances tecnológicos. Lo anterior no lo hace desde el tono dramático, como sería lo habitual, sino desde el humorístico, a través de mal entendidos generados por los diálogos de los personajes que dan lugar a escenas divertidas.

Algo a destacar es el carácter universal que tiene la puesta en escena, porque, si bien fue pensada para el contexto de Chile a mediados del siglo XX, podría perfectamente funcionar para la zona rural de nuestro país, hace no tanto tiempo. Lo anterior no deja de ser paradigmático y objeto de crítica, puesto que la historia se desarrolla a partir de una madre viuda y sus tres hijos que viajan al pueblo por primera vez.
Al ver la sorpresa de los jóvenes cuando conocen la luz eléctrica, no pude evitar pensar en las zonas de nuestro país a las que aún no llega el agua potable; no cuentan con conexión a internet o con los servicios básicos para una vida digna. Al observar la fortaleza con la que la madre educó a tres hijos sola, es imposible no compararla con las miles de familias desestructuradas que ha dejado el conflicto interno en Colombia. Y es que para eso sirve la literatura y por eso es necesario el teatro: porque nos confronta y nos hace cuestionar nuestra realidad.
La obra es el resultado del taller de montaje bajo la dirección de Felipe Pérez Agudelo, licenciado en Arte Dramático y egresado de la Maestría en Creación y Dirección de la Universidad del Valle (2020), ganador del premio a Mejor Actor del VI Festival Internacional de Teatro de Cali en el año 2007.
Las funciones de La remolienda fueron presentadas el 14 y 15 de abril del 2023 en la sala de Teatro Univalle (Auditorio IV) a las 5:30 pm, por los estudiantes de octavo semestre de Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle.




