Una Comala para todos: la democratización de Pedro Páramo
El pasado 8 de noviembre se estrenó la película de Netflix Pedro Páramo, adaptación de la obra cumbre del escritor mexicano Juan Rulfo. Proveniente de una reciente línea de adaptaciones de clásicos latinoamericanos, la película no pretende monopolizar la imagen de Juan Preciado, sino que invita al público a emprender su propio viaje a Comala.
Título: Pedro Páramo
Director: Rodrigo Prieto
Netflix, 2024
120 minutos
Por: Damián Bueno
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Pedro Páramo (1955) narra la llegada de Juan Preciado a Comala en busca de su padre, “un tal Pedro Páramo”, con el fin de cumplir la promesa que hizo a su madre en el lecho de muerte. En su corta estadía, Preciado escucha los murmullos de los fallecidos habitantes de Comala, quienes cuentan la caída del pueblo a manos de Pedro Páramo. La novela alterna la narración entre el pueblo inhabitado y fantasmal que encuentra Juan Preciado y la exuberante Comala de los tiempos de Pedro Páramo, quien a través de trampas y crímenes se vuelve el dueño de todas las tierras y causa de su perdición.
Esta nueva película fue dirigida por Rodrigo Prieto, y es la cuarta de una serie de adaptaciones de Pedro Páramo. Basada en un guion del español Mateo Gil, es la ópera prima del director mexicano.
Juan Preciado, uno de los protagonistas de la película, fue interpretado por el mexicano Tenoch Huerta. Por su parte, el protagonista homónimo de la novela es interpretado por Manuel García Rulfo. Otros papeles importantes como Damiana Cisneros, sirvienta de la hacienda La media luna; Eduviges Dyada, dueña del albergue donde se hospeda Juan preciado, y Dolores Preciado, madre del protagonista, exiliada de su hacienda por su propio esposo, fueron interpretados por Mayra Batalla, Dolores Heredia e Ishbel Bautista, respectivamente.
…este tipo de proyectos no son más que formas de democratizar la cultura. Después de todo, la publicidad de la película bien favorecerá a la novela; muchos, después de verla en Netflix, buscarán luego leerla, ya sea solo para criticar las similitudes y diferencias o por descubrir una nueva historia.
Sin duda, la película aprovecha muy bien sus dos horas de duración para introducirnos a Comala. Muchos de los diálogos entre los personajes están tal cual sacados del libro con unas mínimas modificaciones en función del tiempo o el dinamismo de la conversación. Sin embargo, estos cambios no son significativos, pues la incertidumbre que embriaga a Juan Preciado y al público se mantienen en toda la cinta, dándonos solo lo suficiente para seguir el hilo conductor de la trama y seguir las huellas difusas de los personajes que aparecen y desaparecen en sus encuentros con Preciado.
Otro gran acierto de la película es la fotografía y las transiciones entre escenas. Mientras que los libros cuentan con un narrador y puede dedicar páginas enteras a describir lugares y personajes, el formato audiovisual solo cuenta con la cámara. Pedro Páramo, por el contrario, apenas si utiliza el recurso de la voz en off de su protagonista y, en su lugar, se arriesga a mostrar tanto como sea posible

Páramo.
Foto: Juan Rosas/Netflix.
En materia de adaptaciones, la palabra clave suele ser “fidelidad” respecto al material original. Entre más escenas, diálogos y caracterización de personajes en la película se correspondan con el libro, más fiel habrá sido y mejor aceptación tendrá del público. No obstante, si no es por las libertades creativas, el público se puede ir en contra de una adaptación por el simple hecho de atreverse a adaptar un clásico, de poner en carne mundana la imagen de un símbolo de la literatura.
Por supuesto, la experiencia lectora hace que las letras impresas en un libro se tornen rostros, paisajes e imágenes de cuya mímesis solo es responsable el lector y el narrador. En una película, sin embargo, participan muchos más puntos de vista que permean en mayor o menor medida el producto final. Por un lado, está la elección del jefe de casting; los directores de vestuario, de maquillaje y de locación; los guionistas y las propias elecciones del director, que omitirán o agregarán detalles según el presupuesto, el tiempo y los materiales disponibles para grabar.
Sin embargo, y en palabras de su propio director, la película no pretende abarcar toda la experiencia que puede ofrecer Pedro Páramo. Esta es solo la visión de Rodrigo Prieto, quien, a través del cine, deseaba presentar la obra no solo a aquellos que ya la conocen al derecho y al revés, sino a quienes no le era familiar y, gracias a la popularidad del cine, puedan acercarse a Pedro Páramo por las imágenes.
No es un secreto que actualmente los libros son más escasos como forma de pasar el tiempo. En la época de la tecnología, el cine y la televisión son más acogidos. Es por esto que este tipo de proyectos no son más que formas de democratizar la cultura. Después de todo, la publicidad de la película bien favorecerá a la novela; muchos, después de verla en Netflix, buscarán luego leerla, ya sea solo para criticar las similitudes y diferencias o por descubrir una nueva historia. Los antiguos lectores también encontrarán una excusa para volver a ella y puede que hallen nuevas lecturas dentro de la misma novela. Las posibilidades para Pedro Páramo son tan infinitas como su historia. La figura de Juan Preciado excede a Tenoch Huerta, a Rodrigo Prieto, e incluso al propio Rulfo. Es un símbolo eterno del realismo mágico, de México, de Latinoamérica y de la literatura, que siempre encuentra una vertiente para llegar a las manos —y ojos— de los que deseen entrar a Comala en busca de un tal Pedro Páramo.

Foto: Carlos Somonte/Netflix.



