Entrevista

Rosalba Velasco. Una mujer de acción y paz

Lideresa indígena de la comunidad Nasa, alma y voz de las mujeres de Santander de Quilichao, invitada especial al Viernes de Letras del pasado viernes 7 de abril del presente año a la conferencia “Mujer indígena Nasa: participación política, una apuesta necesaria para la paz” concedió al periódico La Palabra sus reflexiones más profundas en la presente entrevista.

Por: Alejandro Salazar J.
Licenciado en Literatura

Rosalba Velasco, Lideresa indígena de la comunidad Nasa - Foto: Alejandro Salazar Jiménez.
Rosalba Velasco, Lideresa indígena de la comunidad Nasa
Foto: Alejandro Salazar Jiménez.

Rosalba Velasco piensa en un mejor país, sus inquietudes en torno a la edificación de la paz la han llevado a vivirla más allá de género, clase o pertenencia étnica. He aquí las visiones de las mujeres frente a los conflictos, cambios y desafíos que los acuerdos traen consigo para las comunidades indígenas en la voz de resistencia que las representa.

La Palabra: ¿Cuál ha sido el impacto generado por la guerra en las mujeres de su comunidad?

Rosalba Velasco: La situación es que el norte del Cauca es una de las regiones del país donde el conflicto armado se ha agudizado a lo largo de los años, la guerra allí pasa por el cuerpo de las mujeres. Llegó un momento en el que tanto el Ejército como la Guerrilla utilizaron el cuerpo de la mujer como botín de guerra, nos enamoraban para sacarnos información, muchas jóvenes quedaron embarazadas tanto de guerrilleros como de soldados quienes luego se marcharon y jamás respondieron. Algunas mujeres por haberse involucrado en relaciones sentimentales con uno u otro actor del conflicto fueron asesinadas luego de ser acusadas de ser informantes de cualquiera de los bandos en contienda.

L.P: ¿Cómo están operando desde la escuela “Mujer, derechos humanos y participación política” y desde la plataforma “Mujeres por la paz” para que estos hechos no se continúen presentando?

R.V: En el norte del Cauca existe desde más o menos 1984 el programa Mujer, que está encargado de direccionar todo lo que tiene que ver con la formación de la mujer indígena, hay varias escuelas, de las mujeres, de los jóvenes, la escuela de la Guardia Indígena, de la parte jurídica, la escuela para analizar el proceso de paz, la Guardia también se está formando en estos temas, lo que se busca a través de la educación es formar conciencia dentro de la comunidad de esas situaciones que viven sobre todo las mujeres, pero que muchas veces no tienen eco ni siquiera dentro de nosotros mismos.

L.P: ¿Cómo ve usted a los jóvenes desde la comunidad indígena en cuanto a su compromiso en la búsqueda de la paz y con la aplicación en ella misma de los saberes que adquieren en la universidad?

R.V: No es sencillo. Tuve la experiencia de coordinar por seis años en la “Acin” (Asociación de cabildos indígenas del norte del Cauca) un espacio de investigación llamado “Casa de pensamiento”, en ese espacio vinculábamos como pasantes jóvenes indígenas que se estaban preparando en la universidad, ellos se forman en la comunidad y cuando salen a la universidad, por decirlo de alguna manera, se pierden en ese otro mundo y deciden no regresar a su terruño. En mi apreciación, eso depende en gran parte de la organización, la cual los deja muy sueltos en el sentido de que ellos migraron a la ciudad, pero quien les hace seguimiento acerca de cómo les está yendo en su semestre, si se están alimentando bien, si tienen donde dormir. Es responsabilidad nuestra como familia y como organización estar pendientes de ellos.

L.P: ¿Han logrado las mujeres que usted representa posicionarse como interlocutoras políticas calificadas en los diálogos de paz?

R.V: Dentro de la comunidad hay varios procesos que lideran las compañeras indígenas, estos últimos tres años se ha venido trabajando muy fuerte el tema de la paz en las comunidades, en las veredas, en las juntas directivas y hay mujeres que se han ido preparando, no podría decir que son todas, pero hay un número significativo. Ellas deben dedicarse a leer, a estudiar para poder entender qué es lo que está pasando, entender el acuerdo de La Habana, en qué beneficia a las mujeres y nosotras como podemos incidir a la hora que los acuerdos se puedan implementar.

L.P: ¿Cómo funcionan las alianzas entre las mujeres y los sectores políticos en la región?

R.V: Nosotras en el espacio que tenemos hace año y medio, lo que nos hemos dedicado a hacer es un trabajo más social desde nosotras y para otras mujeres. Estamos pensando con lo de la implementación del acuerdo en el tema de la participación política, creemos que allí podemos desempeñar un rol importante, sobre todo en los espacios político electorales. Se puede decir que es complicado en el sentido de que pueden haber partidos políticos tradicionales que al ver grupos de mujeres organizadas empiecen a querer influir, queremos dejar en claro que nosotras no estamos apoyadas por ningún partido político, por ahora no nos interesa.

L.P: ¿Percibe usted el compromiso de la población civil con la obtención de la paz?

Las compañeras indígenas deben dedicarse a leer, a estudiar para poder entender qué es lo que está pasando, entender el acuerdo de La Habana, en qué beneficia a las mujeres y nosotras cómo podemos incidir a la hora que los acuerdos se puedan implementar

R.V: Creo que hay muchas dudas al respecto, hay muchos temores en la comunidad sobre el proceso, cómo fue lo que se logró y lo que viene. Hay situaciones e inquietudes que tienen a las personas en la desesperanzadora situación de que esto no va a funcionar, hay otro grupo que ha dicho, vamos, apostémosle a la paz, si hay que caminar las veredas, lo hacemos, motivamos a más mujeres, a más hombres, a toda la comunidad acerca de la importancia de comprometerse con la paz.

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