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Manuel Quintín Lame. El alma indígena no se doblega

El 22 de Enero de 1915, hace 100 años, en el pueblo de Coetandó, municipio de Páez o Belalcázar, por orden del Gobernador del Departamento del Cauca, Doctor Miguel Arroyo Díez, fue hecho prisionero y conducido a la cárcel de Popayán, el líder indígena Manuel Quintín Lame.

Por: Fabio Gómez Cardona
Profesor Escuela de Estudios Literarios

Manuel Quintín Lame y sus compañeros de lucha indígena presos, El Cofre-Cauca (1915) - Foto: elmalpensante.com
Manuel Quintín Lame y sus compañeros de lucha indígena presos, El Cofre-Cauca (1915) – Foto: elmalpensante.com

Allí permaneció torturado e incomunicado por espacio de un año. No fue esta, sin embargo la única vez que estuvo preso; El sociólogo Castillo Cárdenas, primer editor del libro de Quintín Lame, afirma que hasta 1939 estuvo preso más de 108 veces “en las cárceles de de Popayán, Silvia, Pasto, Neiva, Ortega, El Guamo, Ibagué y Bogotá”. Lame fue objeto de una persecución atroz por parte de las autoridades civiles, religiosas y policivas, en su persona y en las de sus familiares y allegados; persecución que tenía como propósito quebrantar su voluntad y doblegar las luchas reivindicatorias de los pueblos indígenas que él lideraba.

Quintín Lame fue visto en su momento por las élites en el poder como un peligroso revolucionario que pretendía encender una guerra de razas; fue retratado por Diego Castrillón Arboleda, escritor e historiador caucano, como un guerrillero romántico e ingenuo de espaldas a la realidad

El libro, Los pensamientos del indio que se educó dentro de las selvas colombianas, dictado por Quintín Lame a sus secretarios fue terminado en 1939 y editado por primera vez en 1971. En él se consigna, su ideario de lucha, que comprendía entre otras cosas, le recuperación de las tierras usurpadas por los conquistadores y sus descendientes, el reconocimiento gubernamental de un gobierno propio y autónomo para los indígenas, la extinción del infame régimen económico de servidumbre a que estaban sometidas muchas comunidades, la necesidad de un sistema educativo propio y apropiado para los pueblos originarios, y el rescate de los valores éticos, epistémicos y culturales de las nacionalidades autóctonas. Quintín Lame hace una revisión crítica de la historia, de las leyes y de la religión opresora y sienta una doctrina liberadora que servirá de faro a las luchas indígenas que se desarrollarán en la segunda mitad del siglo XX, las cuales condujeron al reconocimiento de los derechos políticos, económicos y culturales de los pueblos en la constitución de 1991.

Manuel Quintín Lame - Foto: www.elespectador.com
Manuel Quintín Lame – Foto: www.elespectador.com

Quintín Lame fue visto en su momento por las élites en el poder como un peligroso revolucionario que pretendía encender una guerra de razas; fue retratado por Diego Castrillón Arboleda, escritor e historiador caucano, como un guerrillero romántico e ingenuo de espaldas a la realidad; también ha sido reivindicado como un intelectual indígena que logró rescatar el alma indígena agobiada por cuatro siglos y medio de opresión, con un mensaje, una doctrina y un ejemplo liberador que ha arrojado sus frutos en los últimos decenios del siglo XX y los primeros del siglo XXI. En la actualidad, el pensamiento de Quintín Lame, es objeto de estudio no sólo por los pueblos indígenas, sino por importantes investigadores de diversas disciplinas: historiadores, antropólogos, sociólogos, teólogos, literatos, lo cual confirma el valor y la fecundidad, de ese hombre que vivió, luchó y sufrió por su pueblo.

Manuel Quintín Lame - Foto: José Vicente Piñeros
Manuel Quintín Lame – Foto: José Vicente Piñeros

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