Entrevista

Luis Carlos Arboleda Aparicio: Una vida en torno a las matemáticas

El matemático univalluno Luis Carlos Arboleda Aparicio fue noticia recientemente por haber ingresado a la prestigiosa Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la distinción más importante a nivel nacional. La Palabra estuvo conversando con este caleño ejemplar, a propósito de este gran reconocimiento a una vida dedicada a las matemáticas.

Por: Redacción La Palabra

Luis Carlos Arboleda Aparicio en las instalaciones de La Palabra - Foto: Oscar Hembert Moreno Leyva.
Luis Carlos Arboleda Aparicio en las instalaciones de La Palabra – Foto: Oscar Hembert Moreno Leyva.

¿Cómo fue su iniciación en las matemáticas?

A finales de los 60 toda mi generación tuvo que ver con las matemáticas porque en esa época era la modalidad que predominaba no solo en Colombia sino en América Latina. El modelo gringo de los two years college, traído al país por el profesor José Felix Patiño, fue implantado por la Universidad Nacional de Colombia en 1967 bajo la Reforma Patiño. Dicho modelo consistía en que todos los estudiantes de pregrado tenían que estudiar ciencias y humanidades. Por lo tanto, cuando yo ingresé a la Universidad del Valle a los 17 años de edad, me tocó ver en mi primer año materias como biología, economía y literatura, entre otras.

Colombia se encuentra en una posición ascendente que viene determinada por la parte del PIB que se le dedica a la ciencia y la investigación, que, sin embargo, comparado con países como Brasil o Argentina, por ejemplo, es muy inferior

En el segundo año nos introducían en temas propios de la carrera. Las matemáticas eran para nosotros un componente fundamental en nuestra formación universitaria. Esta formación se impartía a nivel de interfacultades, por lo que estudiábamos con personas que se estaban preparando para ser médicos, ingenieros, humanistas. Como resultado de esta interacción, fui aprendiendo cosas que serían fundamentales para mi formación profesional, como por ejemplo el estudio en grupo, actividad obligada porque había pocos profesores con formación posgradual, dado que la creación del Departamento de Matemáticas era todavía muy incipiente y no contaba con profesores altamente cualificados, situación que cambiaría con el tiempo y gracias a los esfuerzos de la universidad y otras organizaciones, quienes gestionaron becas para fortalecer la formación profesoral. En la actualidad tenemos más de cincuenta profesores, de los cuales, por lo menos, el 60% son doctores, cosa que no teníamos en esa época, por lo que nos tocó desarrollar la autoformación y el autodidactismo, lo que obedeció a una situación precaria de la oferta docente de la universidad, pero que al mismo tiempo tuvo la ventaja de que nos motivó a muchos a tratar de desarrollar competencias de estudio y de formación en matemáticas. En suma, el enfoque interdisciplinario, el trabajo en grupo, el autodidactismo y la militancia política propia de nuestro compromiso con una realidad social convulsionada, fueron el sello de mi formación universitaria en el pregrado.

Cuando me gradué en 1971, ya sabía cuál era la orientación investigativa que quería explorar: los problemas de la epistemología de las matemáticas. En aquella época este tema revistió especial relevancia. Este tipo de reflexiones tuvieron un gran impacto en todos nosotros. La presencia de intelectuales como Estanislao Zuleta y el tratamiento que le daba a los temas científicos marcó a toda una generación. Asistir a sus seminarios era todo un deleite intelectual. Las lecturas de Platón, Aristóteles, y la crítica de Descartes, me encaminaron hacia las reflexiones sobre la filosofía de la ciencia en general y la lógica de las matemáticas en particular. Luego me fui a estudiar esos temas a Polonia con una beca del Icfes y con el apoyo de la Universidad del Valle.

Ya en mi madurez intelectual, y después de acumular todo ese acervo de conocimiento interdisciplinario, en la actualidad trabajo con mi grupo de investigación y mis alumnos enfoques como el de Pierre Bourdieu sobre la ininteligibilidad de las teorías científicas, por ejemplo.

Este es un punto que lo miramos en las prácticas matemáticas, y en especial, cómo una idea o concepción filosófica determinada en un momento concreto, orienta a una comunidad de científicos a tratar de escoger un tema y no otro; la presencia de ideales de la ciencia, y la selección de los objetos de estudio. Es decir, enfoques totalmente sociales.

Luis Carlos Arboleda Aparicio en la ceremonia de ingreso a la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Bogotá - Foto: https://www.facebook.com/luis.carlos.arboleda
Luis Carlos Arboleda Aparicio en la ceremonia de ingreso a la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Bogotá – Foto: https://www.facebook.com/luis.carlos.arboleda

¿Cuál es el panorama de las matemáticas en Colombia y Latinoamérica en la actualidad?

Los grandes centros de excelencia que tenemos en Latinoamérica son grandes centros mundiales abiertos para todos a través de la cooperación. Las investigaciones y los progresos están sustentados en la cooperación activa, a través no solo de proyectos, sino de programas de investigación sostenidos. Colombia se encuentra en una posición ascendente que viene determinada por la parte del PIB dedicada a la ciencia y la investigación, que, sin embargo, comparado con países como Brasil o Argentina, es muy inferior.

Esta distinción es la más importante a nivel nacional. Para la universidad es una enorme oportunidad, y estamos tratando de aprovechar el hecho de que seamos la institución educativa del suroccidente colombiano que más miembros tiene, tratando de impulsar programas para generarle a la universidad más beneficios

En la actualidad se podría hablar de una matemática globalizada. Si bien en Latinoamérica esta actividad tiene un sello propio, está ligada a los avances y desarrollos del resto del mundo y las redes globalizadas. Yo creo que la actividad matemática de alto nivel en nuestro contexto, hereda un estilo propio que corresponde a una cultura diversa. Es verdad que estamos en el marco de cooperaciones científicas que establecen mecanismos de poder hegemónico entre los paradigmas epistemológicos del norte y los nuestros, pero nuestras prácticas no caen de una manera mecánica en un determinismo hegemónico. Tenemos posibilidades de seleccionar ciertos temas y problemas en relación con nuestro contexto social y cultural diverso. La lógica y sus problemas es un tema en el que Colombia compite en la actualidad del escenario mundial, por ejemplo. Desde hace treinta años se ha ido construyendo un cierto tratamiento de problemas que tienen un sello propio, aunque no podría decirse que hay una lógica colombiana, pues los avances se inscriben en un contexto de desarrollos mundiales.

Ser ciudadano del mundo implica ser consciente de que no hay ninguna posibilidad de explicar los problemas y fenómenos de la sociedad contemporánea, que no pase por la intervención de las matemáticas. El mejor ejemplo de ello es internet

Usted fue noticia en el mes de mayo por su ingreso a la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. ¿Qué significa para usted y para la Universidad del Valle hacer parte de esta academia?

No soy el único univalluno que es miembro de esta academia. En la universidad tenemos más de 12 de todas las áreas, de entre 150 y 200 colombianos y extranjeros que la integran. Incluso hay un premio nobel. Este honor es compartido. Esta distinción es la más importante a nivel nacional. Para la universidad es una enorme oportunidad, y estamos tratando de aprovechar el hecho de que seamos la institución educativa del suroccidente colombiano que más miembros tiene, tratando de impulsar programas para generarle a la universidad más beneficios. Ahora tenemos entre manos, por ejemplo, un plan de asesorías a la Vicerrectoría de Investigaciones para fortalecer la investigación. Uno de los temas que más nos gusta, por ejemplo, es el Programa Ondas, que es la joya de la corona por los efectos que tiene en los niños y los jóvenes en ciencia y tecnología. Es un programa que tiene Colciencias, y en el que Univalle le da recursos propios, orientado a generar clubes de ciencia. En últimas, estas distinciones nos sirven mucho para retomar viejos proyectos e impulsar nuevos de cara al futuro.

Con respecto al tema de la apropiación social del conocimiento, que ha tomado fuerza ahora en Colciencias, y de acuerdo con su experiencia en el asunto, ¿cuáles son sus percepciones al respecto?

Ser ciudadano del mundo implica ser consciente de que no hay ninguna posibilidad de explicar los problemas y fenómenos de la sociedad contemporánea, que no pase por la intervención de las matemáticas. El mejor ejemplo de ello es internet. Este es un fenómeno multiusos que se da precisamente por ese carácter que tiene la matemática de poder modelizar fenómenos de manera estructural. Internet es un lenguaje matemático, una manera de organizar y establecer las ideas y los algoritmos en términos de las matemáticas, para bien y para mal, pues cuando decimos que internet moviliza algoritmos matemáticos para explicar fenómenos, estamos hablando de que esos algoritmos explican, pero limitan; pues concentrar toda la complejidad de un fenómeno en una regla algorítmica clara, sencilla, con economía de ideas, implica que se han dejado de lado otros aspectos. Entonces, se normatiza la vida de los ciudadanos, se la reduce en buena medida a que solo tiene sentido todo lo que pueda ser reducido al algoritmo matemático, lo cual ha generado una gran discusión mundial sobre este carácter reduccionista. Las bases de datos, por ejemplo, están en posesión de poderes económicos y políticos, lo cual es una amenaza para el desarrollo de una cultura humana abierta, flexible, crítica. Incluso afecta la economía y la soberanía de los estados mismos. Este tema de la soberanía de los estados está muy puesta en cuestión por la presencia justamente de la globalización que se establece sobre esos dispositivos de algoritmos. Ahí hay un problema no solo de orden epistemológico sino ético, porque eso condiciona los comportamientos del día a día de las sociedades. Los ciudadanos de hoy, los jóvenes sobre todo, tienen que ser conscientes de todo esto, tanto de las potencialidades como de las perversidades que tienen ciertos dispositivos que se fundan en las matemáticas, y que son omnipresentes.

Los ciudadanos de hoy, los jóvenes sobre todo, tienen que ser conscientes de todo esto, tanto de las potencialidades como de las perversidades que tienen ciertos dispositivos que se fundan en las matemáticas, y que son omnipresentes

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