La traición de los esmaltes ¡Que se atrevan a quitarle la corona a la niña!
Por: Antoine Ferrod de Berud
Príncipe del Gran Reino de Clinclot

esmaltes
El mundo editorial presenta dos nuevos libros: “La traición de los esmaltes” y “¡Que se atrevan a quitarle la corona a la niña!”. Novedosos y llenos de humor, atraviesan el conflicto colombiano situándonos en un lugar renovado donde se rebautiza el planeta con el nombre de Planeta Agua, y los colombianos recuperan su nobleza bajo la mirada de la Diosa Bachué, el Príncipe de los Cielos y la complacencia de los dioses del Olimpo, que trasladan su morada a los Farallones en la Sucursal del Cielo para asistir a la creación de un territorio de paz. Los libros pertenecen a la saga “El Gran Reino de Clinclot” y su autor es Antoine Ferrod de Berud, personaje principal del relato, quien de niño vive el asesinato de su abuelo y el secuestro de sus padres, que termina en la muerte de uno de ellos.
Los atroces acontecimientos suceden en el Reino de Colombia, que convive con el Reino de Clinclot, y llevan a que las Brujas de Destino condenen a su majestad la Reina Eger Ferrod de Berud a vivir como cualquier mortal, obligando a Antoine, para devolverle la paz al planeta, a resarcir el daño que se le ha causado a la mujer y recuperar la Corona Boreal que se encuentra en el Galeón San José, según la sentencia de Futuro: Futuro cogió el ojo y se lo puso en la fosa ocular podrida, el ojo comenzó a alumbrar y ésta se quedó como en una especie de orgasmo universal.

quitarle la corona a la niña!
Una hermosa dama los humanos humillarán, Una hermosa dama los humanos insultarán, Una hermosa dama los humanos maltratarán, Pero solamente un príncipe logrará despertar El ejército de Horus y la Corona Boreal, Sellando para siempre “El Pacto de la Paz de la Eternidad”
En un ambiente de suspenso y tensión, Antoine deberá superar muchos obstáculos, entre estos los prejuicios por ser un príncipe gay, mostrados en “¡Que se atrevan a quitarle la corona a la niña!”. La obra es una mina de oro en imágenes, y propone un renovado y divertido juego lingüístico en una sociedad rica en posibilidades, rebotes y mediaciones, y que culmina con una promesa: Nunca te olvides de los siete hechizos de Cartagena que tanto cantábamos en la puerta de la Mansión del Río.
La Corona Boreal te espera, que Dionisio te proteja en la misión de tu vida, y nunca te desanimes por ser homosexual, pues yo más que nadie sé quién eres, mi querido nieto. Atentamente: Eger Ferrod de Berud, Reina del Gran Reino de Clinclot.



