La Inteligencia Artificial en la industria musical: The Beatles, Drake, Bad Bunny e interrogantes sin respuesta
Hace pocos días fue lanzada la última canción de The Beatles con la voz original de John Lennon, 43 años después de su muerte, gracias a la Inteligencia Artificial (IA). Los usos de esta herramienta en la música siguen siendo cuestión de discusión y descubrimiento. Lo único que parece ser seguro es que reformará la industria musical.
Por: Sofía Londoño Galeano
Comunicadora social y periodista
Estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras, Univalle

El pasado 2 de noviembre se estrenó “Now and Then”, la última canción de The Beatles como una colaboración que surgió, literalmente, del más allá. Yoko Ono, esposa del fallecido John Lennon, encontró una cinta de cassette que, según algunas teorías, estaba marcada Para Paul (McCartney). En esta cinta estaba condensada la voz de Lennon, que no había podido ser recuperada antes. Es así como la misma IA que ayudó al director Peter Jackson a rescatar el material audiovisual de su serie Get Back (2021), que recopila meses de ensayo de la banda, es hoy la que permite lanzar un sencillo que contiene las fuerzas vivas de los cuatro miembros, incluso cuando dos de ellos ya fallecieron.
¿Es esta la nueva función de la IA? Cualquier pregunta relacionada a esta herramienta es aún incierta. Está claro que, más allá de tratar de responder inquietudes, el nuevo abordaje hacia la IA debe ser descriptivo y no prescriptivo. No tiene mucho sentido que, en pleno apogeo experimental, se trate controlar o establecer un marco legal en la industria musical, especialmente porque el uso de la tecnología para la producción y creación musical siempre ha estado presente. Ejemplo de esto es la curiosidad naciente del uso de electrónicos para hacer música en los años 70. Kraftwerk y The Who fueron algunas de las bandas que empezaron a experimentar a partir de computadoras y sintetizadores que dotaban de base rítmica a sus creaciones. El resultado se puede ver en gran parte de las composiciones de Pete Townshend como “Baba O’Riley”(1971)o “Who are you” (1978).
La democratización de las inteligencias artificiales deja problemáticas que afectan sistemas legales y creativos, por lo que se hace esencial el cuestionamiento de las mismas en épocas donde los hologramas dan conciertos y se crean personajes virtuales para lanzar álbumes. Los próximos años serán decisivos para la creación de leyes y normas que determinen el uso de las voces de los artistas, así como la creación de música solamente a través de IA.
La época de Kraftwerk y The Who quedó atrás y las inteligencias artificiales pueden transformar nuestras voces y convertirlas en la voz del artista. La clonación de voces aún no ha sido legalmente definida, por lo que el límite para su uso permanece como territorio difuso. Estas nuevas inteligencias analizan los patrones y crean melodías totalmente distintas a partir de comandos, por lo que difícilmente se podrá diferenciar si un producto proviene del artista o del creador que usa la IA como herramienta. Hay varios casos de interés en este punto. El primero es el de Drake y The Weeknd en abril de este año, cuando se publicó “Heart on my Sleeve”, una canción realizada con IA tomando las voces de estos dos artistas mainstream. La canción tuvo millones de reproducciones en varias plataformas de streaming antes de que empezaran a retirarla de las mismas. Este retiro puede ser premonitorio sobre futuras dinámicas restrictivas para salvaguardar, de alguna forma, los derechos de los artistas y su trabajo.
Otro caso a resaltar es el de Bad Bunny, Justin Bieber y Daddy Yankee. Un productor de música llamado FlowGPT (nombre que hace referencia a Chat GPT, la IA más utilizada en el mundo) usó las voces de estos artistas para construir una canción completamente inédita. Esta canción se estableció como un fenómeno viral, haciendo que el mismo Bad Bunny reaccionara de forma negativa a ella, provocando una reacción en cadena en la que se empezó a usar su voz de forma indiscriminada en redes sociales como Tik Tok. La voz de Bad Bunny se está utilizando en versiones de canciones infantiles, villancicos y audios virales, como forma de ridiculizar su descontento con la canción de FlowGPT, que fue bien recibida en el público fan de estos tres artistas. Cabe resaltar que cuando se realiza clonación de voz, lo único que se afecta o se reemplaza es el timbre, por lo que productores como FlowGPT deben cuidar su modulación, así como el ritmo y la cadencia característica del artista. Es así como este proceso se convierte más que en una copia, en una imitación.

Foto: computerhoy.com
La democratización de las inteligencias artificiales deja problemáticas que afectan sistemas legales y creativos, por lo que se hace esencial el cuestionamiento de las mismas en épocas donde los hologramas dan conciertos y se crean personajes virtuales para lanzar álbumes. Los próximos años serán decisivos para la creación de leyes y normas que determinen el uso de las voces de los artistas, así como la creación de música solamente a través de IA. Desde ya se vislumbra que los usos de esta herramienta serán variados, ya sea para revivir, por unos cuantos minutos, a una leyenda de la música pop, o para crear a partir de lo ya hecho.



