Evento

“La casa cargada entre todos se hace más liviana”

¿Qué tienen para decirnos las comunidades ancestrales en nuestra lucha contra el cambio climático? ¿Cuál es el mundo que les dejaremos a las siguientes generaciones? Estas fueron las preguntas que reunieron a decenas de activistas ambientales en el foro “El valor de la sabiduría ancestral para la protección del medio ambiente”, celebrado el pasado 1 y 2 de julio en la Universidad Libre de Cartagena.

Por: William Rosero
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Foto: Universidad Libre, sede Cartagena.
Foto: Universidad Libre, sede Cartagena.

El foro contó con la participación de grandes personalidades de talla nacional e internacional. Los expresidentes Ernesto Samper y Vinicio Cereza (Guatemala) enviaron videos en los que mostraron su apoyo y daban a conocer los progresos alcanzados dentro de sus respectivos programas. Otro tanto hizo Nigel Crawhall, jefe de la Sección de Sistemas de Conocimiento Local e Indígena de la UNESCO. Lilia Tatiana Roa Avendaño, viceministra de Ambiente, envío a una delegada, y Maria Patricia Porra, alcaldesa encargada de Cartagena, subió al atril y dio un breve discurso de presentación.

Este es el primer foro en la historia que se enfoca en la revalorización del saber ancestral de cara a la crisis climática. Fue organizado por la ONG Consejo de Cooperación Sur-Sur para el Desarrollo Sostenible y tiene el propósito de crear una red a largo plazo que una a los pueblos indígenas de América, África, Asia y Australia. Los logros alcanzados durante estos dos días conformarán la “Declaración de Cartagena”, un documento que será presentado en Filipinas, como una primera instancia del proyecto. Miguel Bullón, director del Centro de Formación de la Cooperacion Española, y uno de los principales promotores, fue quien abrió el foro, que, además, contó con la participación de Iliana Restrepo como moderadora principal. El foro estuvo dividido en cinco paneles, cada uno coordinado por un moderador distinto, y entreverados con rondas de preguntas y cortometrajes.

Naturaleza y humanidad: cosmogonía y cultura de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada y de la Guajira

El primer panel abrió con la proyección del cortometraje El espíritu de la fiesta, una producción de Semillas de Colombia. En él se retratan las prácticas rituales de la comunidad Kogui, el proceso que atraviesan para convertirse en lideres espirituales, o Mamas, y los pagamentos que realizan con el propósito de curar la tierra, además de brindar una breve introducción a su cosmogonía. Entre los panelistas destacan los mamos Arwa-Biku y Juan Conchacala, promotor del cortometraje, presentes en varios de los panales que vinieron a continuación. También hubo presencia de expertos, como el antropólogo Wilder Guerra, y de personalidades destacadas, como la de José Ricardo Villafani, el primer indígena en ganar el título de Rey Vallenato, quien hizo una interpretación en vivo para ilustrar sus métodos de creación. Las principales conclusiones de este panel fueron: el compromiso de las nuevas generaciones indígenas con la comunicación; el replanteamiento de la lucha contra la crisis climática como una batalla de sincronía, es decir, en busca del equilibrio, y la necesidad de integrar otros modos de conocimiento al paradigma científico.

Este es el primer foro en la historia que se enfoca en la revalorización del saber ancestral de cara a la crisis climática. Fue organizado por la ONG Consejo de Cooperación Sur-Sur para el Desarrollo Sostenible y tiene el propósito de crear una red a largo plazo que una a los pueblos indígenas de América, África, Asia y Australia.

Europeos e indígenas: dos visiones diferentes del papel de la naturaleza

El segundo panel estuvo liderado por el antropólogo Carl Henrik Langebaek y el arqueólogo Álvaro Soto, y giró entorno a dos cuestiones: la historia de la colonización y el uso de la naturaleza. Las intervenciones de cada uno fueron sumamente reveladoras, pues se ocuparon de desmontar varios de los mitos más populares de nuestro imaginario colectivo. Los españoles no fueron unos “bárbaros” que llegaron a acabar con todo; en últimas, su propósito de venir era comercial, y estaban más abiertos al conocimiento indígena de lo que estamos ahora, pues sabían que, sin su ayuda, no habrían sobrevivido. También destacaron la concepción indígena del poder como un paradigma que debería ser revalorizado en oposición al que domina la visión occidental. Los indígenas no niegan la naturaleza, comercian con ella, la seducen, y de esto resultan los ingeniosos sistemas de convivencia que vemos en los yacimientos arqueológicos y en sus modos de agricultura, que se adapta al ecosistema sin neutralizarlo. El panel cerró con una interesante pregunta: después de ver los desastres ocasionados por las superpotencias, ¿conviene que nos desarrollemos como ellos?

Sabiduría ancestral sobre la protección del medio ambiente de otros pueblos indígenas

Guiomar Alonso Cano, representante de la UNESCO en Perú, y Puyr Tembé, lidereza indígena y secretaria de Estado para los pueblos indígenas del Pará, fueron las panelistas más destacadas de este segmento. Guiomar ofreció un detallado informe de todos los servicios que brinda la UNESCO, como el programa Links, que se encarga de recopilar y proteger los sistemas de conocimientos locales e indígenas, y la certificación de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad o PCI. La intervención de Puyr Tembé se enfocó en la documentación de las luchas indígenas y en las condiciones en las que viven, además de hacer un llamado a la participación activa. No por nada se encuentra en proceso de convocar un movimiento masivo de personas hacia Belém, la futura sede de la COP30.

…es preciso reformular el sistema educativo e introducir una asignatura piloto que le permita a los estudiantes explorar la flora y la fauna de su región. Solo de esta manera se podría combatir el solipsismo institucional que excluye la crisis climática de la salud y la educación.

Sostenibilidad, patrimonio biocultural, educación e interculturalidad

Este fue el único panel que tuvo lugar en dos bloques, con la presencia de panelistas diferentes en cada uno, y ambos fueron moderados por Ricardo Lozano, geólogo y ex ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia. La estructura de la primera parte consistió en una ronda de preguntas y una de soluciones, mientras que la segunda continuó con el modelo tradicional, de comentarios en torno a una cuestión específica. Alberto Gómez Mejía, fundador y director del Jardín Botánico del Quindío, fue el primero en señalar la desconexión que existe entre los estudiantes y la biodiversidad del país, tal vez la problemática más discutida del primer segmento. En su opinión, es preciso reformular el sistema educativo e introducir una asignatura piloto que le permita a los estudiantes explorar la flora y la fauna de su región. Solo de esta manera se podría combatir el solipsismo institucional que excluye la crisis climática de la salud y la educación.

Alfonso Cassiani, rector de la Institución Etnoeducativa e Inclusiva Antonia Santos, y Guiomar Alonso, ambos panelistas de la segunda parte, abrieron un nutrido debate en torno a la educación intercultural bilingüe, la autonomía y la inclusión. A pesar del número creciente de instituciones periféricas que brindan formación en lengua nativa, la mayoría no tiene la infraestructura necesaria para garantizar una educación de calidad, sin contar que muchas de estas no cubren ciclos enteros, de primaria a secundaría. Por otro lado, también es preciso hallar mecanismos que protejan la autonomía de las comunidades con respecto a sus saberes y la educación de sus integrantes. Asimismo, es imprescindible que las comunidades se abran a la revolución tecnológica, de modo que puedan participar de esta sin intermediarios.

Crisis ambiental y espiritual: qué podemos aprender de la sabiduría ancestral

Wilder Guerra, antropólogo wayúu, junto a los mamos Arwa-Biku y Juan Conchacala, fueron los responsables de cerrar el foro. Llegados a este punto, ya no había mucho por decir y los panelistas se dedicaron a hacer una retrospectiva del evento. Las propuestas más interesantes fueron realizadas por Wilder Guerra, que extrajo ejemplos de la mitología wayúu a modo de ilustración. Para Guerra, es necesario “reducir la brecha ontológica entre la animalidad y la humanidad”, pues la abstracción de nuestra esencia fortalece la ilusión de que no tenemos un vínculo con el mundo. Luego de estas breves disertaciones, se abrió una ronda de preguntas a cargo de los estudiantes del grupo de investigación Biontessori, adscrito al colegio Montessori de Cartagena.  A la pregunta “¿qué valores son esenciales para que las nuevas generaciones asuman su responsabilidad espiritual con la tierra y aprendan a vivir en armonía con ella?”, el mamo Arwa-Biku respondió: “La solidaridad, pues nadie se salva solo. Yo soy porque otros son”.

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