Fogón de negros
La Fundación Germán Patiño Ossa acaba de reeditar la tercera edición del libro Fogón de negros, lanzado en el reciente festival de música del Pacífico Petronio Álvarez. De esta manera se le rinde homenaje al fundador de este festival y a su legado como investigador de la historia y las culturas del Pacífico colombiano.
Por: Equipo La Palabra

Los libros y ensayos de Germán Patiño Ossa constituyen un legado extraordinario para conocer y comprender acerca de la historia de Cali y el Pacífico, y del arte, la literatura y la cultura de la región. Son memorables sus ensayos sobre los artistas Hernando Tejada, Jan Bartelsman, María Theresa Negreiros, Mario Gordillo aparecidos en Metáfora. O sus ensayos: “Las raíces de africanía del bambuco” en Pacífico Sur, “El estado natural de la libertad” aparecido en Rutas de libertad, “Juan Runnel y los ejércitos de castas en el valle del río Cauca” en las Memorias del V Simposio Internacional Jorge Isaacs. Su primer libro, Herr Simmonds y otras historias del Valle del Cauca (1992) recoge sus primeros ensayos sobre historia regional:La navegación a vapor por el río Cauca, El alférez real don Cristóbal de Caicedo y Salazar, El influjo de María en la colonización japonesa al Valle del Cauca, Las calles de Cali y breves noticias sobre las galleras en la ciudad.
Su segundo libro, Golondrinas en cielo roto (2001), una investigación realizada con María Victoria Londoño, se ocupó de las narraciones infantiles de niños en condiciones de pobreza y marginalidad en el Distrito de Aguablanca en Cali, un análisis desde las teorías del aprendizaje y la lingüística.
En el 2007, publica su premiado Fogón de negros, un completo rastreo del aporte a la culinaria regional de los negros esclavos a partir de María de Jorge Isaacs y todos sus antecedentes en el periodo colonial. Su último libro apareció en el 2013, Con vose de caramela, donde se recogen sus ensayos sobre el bambuco, el currulao, los tambores y la marimba de chonta; colección que, como anota el compositor Héctor González, tiene la virtud de trasmitir el entusiasmo y apasionamiento de un antropólogo con una poderosa intuición musical, pese a que él mismo reconocía sus carencias por no ser músico.
Reeditar Fogón de negros contribuye a la preservación y proyección de la obra intelectual de Patiño Ossa, , además de promover espacios de reflexión sociocultural, dinámicas dirigidas al reconocimiento y valoración de la identidad cultural del Pacífico colombiano, desde el ámbito de la antropología, la historia y las diferentes prácticas y expresiones artísticas. Es importante que Cali pueda seguir identificándose alrededor de su cultura negra, al ser la ciudad con mayor población afrodescendiente del país, y la segunda en Latinoamérica. Este proceso debe llegar a reconocer y empoderar las tradiciones, músicas y costumbres étnicas, en el marco de distintos aspectos socioeconómicos y culturales.
Bajo esta impronta, se presenta esta nueva reedición de Fogón de negros. Cocina y cultura en una región latinoamericana, como punto de partida al que anteceden gestiones y apoyos importantes de amistades, que se han unido en torno al rescate de esta obra. Su difusión es fundamental para trazar nuevos caminos, al acercamiento coquinario que permite acceder a la historia, y en el que un abanico de posibilidades pedagógicas, se desprenden de su lectura. En la práctica, diálogos transgeneracionales convocan al goce de las cocinas, la rememoración de los paisajes y costumbres de los pueblos de una zona geográfica: el valle del río Cauca. A través de la novela cumbre del romanticismo: María, de Jorge Isaacs, Germán Patiño presenta el país vallecaucano y su riqueza, llegando a suscitar ideas en relación a la recuperación ambiental, y la visión ecológica, que está intrínsecamente relacionada a la cocina.
Fogón de negros es el bambuco viejo que convoca al goce de ritmos y ricos banquetes, al que hay que acudir para escudriñar en los recuerdos de antaño, y dar valor a los sabores del presente. Invita a una región rica, pero devastada tras la depredación humana, y hace un llamado al cambio de las dinámicas humanas que la habitan; tarea de grandes dimensiones, pero no imposible, en la que contamos con la guía sabia del inolvidable Germán Patiño, pues como sentenciaba, desde una concepción filosófica muy personal, “…en las culturas marginadas se encuentra la salvación a los problemas del hombre moderno”.
Y explicaba: “Yo creo, y es mi esperanza personal, que en el arraigo cultural nuestro tan fuerte en la cultura negra y también en la parte indígena, está la posibilidad para el salvamento general de nuestra sociedad. Pensando como piensan las élites, considerando marginal todo lo que no es su pensamiento, no tenemos salida alguna.” Al ocuparse de la cocina de los esclavizados, para nada marginal pese a las ideas dominantes, Patiño Ossa le da relevancia a la contribución de los africanos que llegaron a nuestro Pacífico y la destaca como parte fundamental de la identidad cultural de Cali como capital del Pacífico colombiano, la ciudad con mayor población negra de Colombia, proveniente de todos los rincones del Chocó, Cauca, Valle y Nariño.
Fogón de negros contribuye al proceso de auto-comprensión y autonomía de los movimientos culturales, sociales y políticos de los afrocolombianos y al reconocimiento por parte de todos los colombianos de su valiosa contribución a lo que somos como Nación.




