Evento

Festival Gabo 2024: historias para despertar

La XII versión del Festival batió récord de asistentes con más de 13 mil visitantes, lo que representó un aumento del 44% respecto de la edición 2023, con más de 170 invitados de 20 países. En esta edición, los temas de las charlas giraron en torno a la Inteligencia Artificial (IA), el legado de García Márquez a diez años de su fallecimiento, el mundo digital, el futuro del periodismo, el auge de la desinformación, entre otros asuntos.

Por: Julio César Pino Agudelo
Enviado especial de La Palabra

Foto: Festival Gabo.
Foto: Festival Gabo.

La XII versión del Festival Gabo se inauguró con una pieza teatral titulada La máquina rebelde o el apetito de los sátrapas, dirigida por Leo Martínez, interpretada por María Camila Díaz y coproducida por La Pingüinera Films y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), en homenaje a las voces silenciadas del periodismo y la reafirmación del compromiso con la libertad de expresión en Colombia y en el mundo.

En un solo acto, y de manera gestual, una periodista solitaria emerge en una redacción enterrada en un desierto y atrapada en el tiempo, aguardando la llegada de un grupo de colegas de distintos lugares y épocas citados a este consejo editorial con la misión de traer una fracción de realidad para ser divulgada antes de que se extinga. En un entorno donde el pensamiento es una amenaza y con la urgencia del tiempo sobre sus hombros, debe resistir y enfrentarse al mastodóntico apetito de los sátrapas. Entre recuerdos, símbolos, archivos y voces, se sumerge en una angustiosa batalla por preservar la memoria y encontrar una salida de esta pesadilla, donde la realidad y la ficción se desdibujan, mientras se mueve entre fragmentos que recrean las peripecias del oficio que hace visible lo invisible. A través de proyecciones y registros, se revela una lucha desesperada por la libertad en un mundo donde las voces son acalladas y la memoria es una frágil línea a punto de romperse.

María Camila Díaz en La máquina rebelde o el apetito de los sátrapas, dirigida por Leo Martínez. Gimnasio Moderno, Bogotá. Foto: Festival Gabo.
María Camila Díaz en La máquina rebelde o el apetito de los sátrapas, dirigida por Leo Martínez. Gimnasio Moderno, Bogotá.
Foto: Festival Gabo.

Los ganadores del Premio Gabo 2024

Los ganadores de las categorías Texto, Imagen, Audio, Fotografía y Cobertura, provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela ―elegidos entre un total de 2.170 postulaciones― se dieron a conocer en una ceremonia en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.

Por primera vez en la historia del Premio Gabo, el mismo trabajo obtuvo el galardón en dos categorías distintas. Se trata de “La noche de los caballos: el rescate equino más grande de América del Sur”, reportaje publicado en la revista Gatopardo sobre el crimen organizado que exporta carne de caballo desde Argentina a Europa. El relato, escrito por el argentino Diego Fernández Romeral, ganó en la categoría Texto, mientras que las fotos que ilustran la crónica, por su compatriota Anita Pouchard Serra, fueron reconocidas con el premio en la categoría Fotografía. Esta crónica arma un mapa de las exportaciones de carne de caballo de Argentina a Europa. Un negocio de 500 millones de dólares anuales que se levanta sobre un enigma: en Argentina está prohibida la cría de caballos para faena. Debajo de esa paradoja, crece una multiplicidad de delitos: robo de ganado, asesinatos, corrupción estatal y lavado de dinero. La crónica relata además el trabajo de las ONG que recuperaron cientos de caballos escondidos en el llamado Campo del Horror.

En palabras del jurado, es “un texto memorable en todos los sentidos: la investigación, el enfoque, la calidad de la prosa. Es especialmente revelador, porque devela el horror del crimen organizado que exporta carne de caballo de Argentina a Europa, un tema del que se conocía muy poco hasta ahora. El negocio se apoya en un maltrato animal tan atroz que da lugar al rescate equino más grande de América Latina y sienta un precedente en la protección de los derechos de los animales. Esta pieza periodística cuenta la brutalidad y el rescate desde un enfoque original y ambicioso. Es un retrato completo de un paisaje moral, social y delictivo. Destaca, sobre todo, por la belleza con la que el autor narra un asunto complejo. El texto está maravillosamente escrito, mantiene el pulso literario hasta el final y estremece a partir de imágenes que no resultan fáciles de olvidar”.

En la categoría Cobertura, un grupo de más de 30 periodistas de once países ganaron el Premio por el trabajo “Amazon Underworld” (El submundo de la Amazonía). Este equipo, liderado por los medios InfoAmazonia (Brasil), La Liga contra el Silencio (Colombia) y Armando.info (Venezuela), mapeó el ecosistema criminal en las fronteras amazónicas y su impacto devastador en las comunidades y el medio ambiente. Los jurados destacaron aspectos como el cubrimiento periodístico en una zona con poca o nula cobertura mediática, la calidad de la reportaría, y la implementación de una metodología de trabajo que garantizó la seguridad del equipo periodístico, y “puede servir de referencia a la comunidad académica, a otros periodistas e, incluso, a funcionarios gubernamentales interesados en explorar zonas peligrosas como la Amazonía”.

En la categoría Audio, la mexicana Nayelli López Reyes, una tejedora perteneciente al pueblo indígena Triqui, obtuvo el premio por “Las mujeres valientes: Guií Chaána (mujeres que tejen)”. Este pódcast, producido para Spotify por Oronda Studio, le da voz por primera vez a las mujeres de la comunidad triqui en San Martín Itunyoso, Oaxaca, para cuestionar prácticas tradicionales aún vigentes como la venta de mujeres para el matrimonio, que han derivado en violencias. De acuerdo con el jurado, “además de la excelente narración y la producción sonora, el pódcast abarca un gran trabajo narrativo y de realización, pues se puede escuchar en español y en la lengua originaria de este pueblo. Cumple con lo que se espera de un pódcast ganador del Premio Gabo al ofrecer una visión auténtica y cruda de la violencia sexual en contra de las mujeres de la comunidad indígena, y una producción sonora impecable y minimalista, que lleva al lector a la intimidad de estos pueblos y familias”.

Por último, en la categoría Imagen, el premio fue para “Vale dos Isolados – O assassinato de Bruno e Dom”, un documental de TV Globo (Brasil) dirigido por Sônia Bridi y guionado por Cristine Krist, que revela a partir de este doble crimen cómo la negligencia del Estado brasileño ha permitido que resurja un ciclo histórico de violencia en el Valle del Javari, la región con el mayor número de indígenas aislados en el mundo. Según los jurados, “es un proyecto valeroso y potente, que brinda al mundo un mensaje muy importante en contra del silenciamiento, a través de la reconstrucción de las últimas horas de Bruno Pereira y Dom Phillips, asesinados ante la negligencia estatal en la región del Valle de Javari, en el Amazonas”.

Ganadoras y ganadores del Premio Gabo 2024. Teatro Jorge Eliécer Gaitán, Bogotá. Foto: Festival Gabo.
Ganadoras y ganadores del Premio Gabo 2024. Teatro Jorge Eliécer Gaitán, Bogotá.
Foto: Festival Gabo.

Charlas destacadas

En esta edición, los temas de las charlas giraron en torno a la IA, el legado de García Márquez a diez años de su fallecimiento, el mundo digital, el futuro del periodismo, el auge de la desinformación, entre otros asuntos.

Charla inaugural: Periodismo sin cadenas

En esta charla se abordó el papel de los profesionales y organismos internacionales que defienden el oficio del periodismo de las continuas amenazas. Contó con la participación especial de José Zamora, hijo de José Rubén Zamora, periodista guatemalteco encarcelado en un juicio calificado como injusto, tras décadas de virtuosa labor investigativa sobre casos de corrupción y abusos de Derechos Humanos en su país; María Teresa Ronderos, periodista investigativa, editora, columnista de El Espectador y maestra de la Fundación Gabo; Angélica Cárcamo, periodista, directora de la Red Centroamericana de Periodistas y Presidenta de la Asociación de Periodistas de El Salvador, y Jonathan Bock, director ejecutivo de la FLIP.

En su intervención, José Zamora expuso el caso de su padre, el periodista José Rubén Zamora, como un símbolo de la persecución que están sufriendo los periodistas en la actualidad. José Rubén Zamora es un periodista investigativo guatemalteco fundador del diario El Periódico, conocido en sus treinta años de labor por sus investigaciones que denuncian la corrupción, el crimen organizado y los abusos de poder, y que le han valido múltiples persecuciones, las cuales fueron evolucionando hasta que en la administración del presidente Alejandro Giammattei empezaron a utilizar el Ministerio Público, el sistema de justicia y el derecho penal para criminalizar y perseguir periodistas. El caso de Zamora es icónico porque durante esa administración, durante las primeras 144 semanas del gobierno de Giammattei, el periódico publicó 144 investigaciones de corrupción, y eso llevó a que, un día, lo sacaran de su casa y le montaran un caso fabricado y lo encarcelaran. Zamora, afirma su hijo, “lleva más de dos años en detención arbitraria, han violado todos sus derechos, no le permitieron presentar sus testigos ni sus pruebas, y básicamente lo han tenido secuestrado. Hasta el día de hoy, lleva más de dos años sin haber sido juzgado, lo han mantenido recluido en una celda de castigo en la que nadie, por ley, puede permanecer más de treinta días; nadie puede estar en prisión preventiva por más de noventa días, él ha estado más de dos años, y lo que hacen constantemente es cancelar y postergar sus audiencias porque saben que, en cuanto haya audiencias, el caso se les va a desmoronar. El caso de mi papá es un mensaje claro para todos los periodistas: hacer periodismo en Guatemala es un crimen, y cualquiera que se atreva a denunciar corrupción, será encarcelado con casos fabricados y será olvidados en una celda”.

De izquierda a derecha: Angélica Cárcamo, Jonathan Bock, José Zamora y María Teresa Ronderos. Foto: La Palabra.
De izquierda a derecha: Angélica Cárcamo, Jonathan Bock, José Zamora y María Teresa Ronderos.
Foto: La Palabra.

Por su parte, María Teresa Ronderos dio su lectura del deterioro del oficio del periodista en América Latina. Por un lado, hizo referencia a los problemas que han sufrido los periodistas desde siempre: los ataques directos por parte de políticos poderosos y delincuentes, el acoso judicial y las presiones económicas; y, por otro lado, mencionó una estrategia nueva, perversa e insidiosa: los ataques digitales a través del desprestigio en las redes sociales por parte de fanáticos pagados.  

Angélica Cárcamo, por otro lado, hizo un diagnóstico general del deterioro del periodismo en Centroamérica: “Hay todo un escenario de deterioro de las democracias: la dictadura de Ortega en Nicaragua; en Guatemala gobierna un pacto de corruptos; en Honduras, Xiomara Castro coquetea mucho con las prácticas de Bukéle; en Costa Rica, el presidente Chávez también quiere parecerse mucho a Bukéle, aunque no le salga, y el mismo Bukéle, un populista más que retoma prácticas de otros gobiernos como los de Chávez, Correa y Trump, e invierte mucho en propaganda para legitimar su proceder ente los ciudadanos. Ante la desesperanza generalizada, los populistas tienen el terreno abonado para prometer cosas y la gente les cree. En el caso de Bukéle, lo que lo ha mantenido es su eficacia en temas de seguridad a costa de la vulneración de los derechos humanos. En este escenario, el periodismo es visto como un enemigo y se le combate con acoso judicial, presiones económicas y campañas de desprestigio a través de redes sociales, lo cual ha llevado, esto último, a predisponer negativamente a la ciudadanía contra el oficio del periodismo. Pese a todo ello, el periodismo está más unido que nunca y ha construido redes de apoyo para combatir estas amenazas”.

Charla: Voces del sur global: comunidades, periodismo y emergencia climática

En regiones como la Amazonía brasileña o el Centro, Este y Sur de Camerún, donde los bosques rebosan de recursos vitales para la vida, las comunidades enfrentan múltiples desafíos como el extractivismo, la deforestación, la injusta balanza de los mercados globales y la desigualdad para salvaguardar estos ecosistemas y tener un rol significativo en las perspectivas globales.

Este conversatorio sobre el futuro de nuestros bosques y ecosistemas, el papel del periodismo y el rol vital de las comunidades en la lucha contra la emergencia climática, reunió perspectivas del Sur Global para comprender, desde la experiencia y el periodismo local, cómo seguir promoviendo nuevas narrativas que generen acciones transformadoras para las comunidades más vulnerables e impactadas por la crisis climática. Contó con la participación de la camerunés Madeleine Ngeunga, editora para el África del Pulitzer Center; Edilma Prada, directora del medio independiente Agenda Propia, y Jonatan Rodríguez, sociólogo colombiano y gerente de programas para el Pulitzer Center.

De izquierda a derecha: Madeleine Ngeunga, Jonatan Rodríguez y Edilma Prada. Foto: Festival Gabo.
De izquierda a derecha: Madeleine Ngeunga, Jonatan Rodríguez y Edilma Prada.
Foto: Festival Gabo.

En su intervención, Madeleine Ngeunga se refirió a las posibilidades que tiene el periodismo de amplificar la voz de las comunidades locales y la forma como los periodistas deben acercarse a ellas. “Recuerdo una historia en Camerún, por ejemplo, en donde estaban haciendo deforestación ilegal, y en donde involucramos a la comunidad. Aprendimos mucho de esta experiencia porque pudimos construir confianza con ellos, porque a pesar de que algunos líderes comunitarios participan de estas prácticas ilegales, compartieron con nosotros gracias a que pudimos generar seguridad. Es por ello que tenemos que entender que nosotros tenemos un rol muy importante a la hora de contar estas historias sin prejuicios que estigmaticen a las comunidades, sino con el objetivo de responsabilizar a quienes verdaderamente están detrás de todo esto, a las cabezas, no a la comunidad”. También mencionó la importancia de acercarse a las comunidades no con una postura salvadora ni con el objetivo de utilizarlos, como lo hacen algunas ONG u otras organizaciones, sino, más bien, con una actitud comprensiva y de escucha.

Madeleine Ngeunga. Foto: Festival Gabo.
Madeleine Ngeunga.
Foto: Festival Gabo.

Por otra parte, Edilma Prada resaltó la importancia de restaurar a la Madre Tierra desde el periodismo. “Yo creo que hay que decolonizar el periodismo, y esto se hace, por ejemplo, creando conjuntamente las agendas periodísticas con las comunidades y teniendo en cuenta sus intereses, dejando a un lado, así, la imposición de las agendas por parte de nosotros los medios. También hay que ir más allá de las llamadas voces oficiales, así como dejar de escucharnos exclusivamente entre nosotros los periodistas y escuchar más a las comunidades. Por último, hay que darle la voz a las mujeres, que son quienes están defendiendo, en últimas, el medio ambiente, y a los jóvenes, que son quienes reciben la tierra enferma.

Charla: Ni magia ni el fin del mundo: entender la IA para contar historias

En esta conversación Marina Walker, editora ejecutiva del Pulitzer Center, y Karen Hao, pionera de la cobertura de IA, dieron algunas claves para entender las relaciones de poder, dinero e ideología que dan forma al momento actual. También compartieron sus estrategias para investigar y usar la IA en las redacciones, y dieron a conocer métodos para navegar más allá de la euforia y el alarmismo tecnológico y preparar a las redacciones y las audiencias para un momento de cambios vertiginosos.

En su intervención, Karen Hao habló, entre otras cosas, de la IA como un punto central en las agendas periodísticas, pues es innegable que permea todos los ámbitos de la sociedad. “Los periodistas no deben dejarse intimidar por la IA porque todos deberían escribir sobre este fenómeno, ya que está presente en la política, en la educación, en la salud, etc. Es un momento muy emocionante para cubrir todo lo que tenga qué ver con IA, y no hay que tener un conocimiento especializado para hacerlo; basta con las herramientas que el periodismo proporciona. Las historias alrededor de la IA, contrario a lo que se podría pensar, son acerca de las personas, que son quienes crean la IA, no sobre tecnología. La única manera de saber si la IA puede ayudar a la humanidad o, por el contrario, afectarla negativamente, es viendo cómo nos afecta a nosotros los seres humanos, y ahí el periodismo es vital para contar esas historias”.

Karen Hao
Foto: Festival Gabo.

En cuanto a los usos de la IA como herramienta en el oficio del periodismo, Hao se refirió a la utilidad y a las precauciones que se deben tener a la hora de utilizarlas. “Es importante decir que, si bien es muy útil, la IA no es una herramienta de alta precisión, ya que utiliza métodos estadísticos basados en aproximaciones que crean modelos que generan respuestas respecto de las preguntas que les formulamos. Así que nosotros como periodistas debemos ser conscientes del nivel de precisión que algunas de nuestras tareas requieren, pues algunas necesitan de gran precisión y ahí es donde nos empezamos a mover en arenas movedizas y a entrar en terrenos peligrosos para con la responsabilidad que tenemos con nuestras audiencias.

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