En las entrañas de la marimba
Este año, una vez más, agosto fue el mes del Pacífico en Cali gracias a la XXVII edición del Festival Petronio Álvarez. Por esto, realizamos una inmersión en la protagonista de este importante evento: la marimba.
Es tener una playa en los ojos, una selva en las manos
es tener un brillo entre los poros, una sonrisa igual a una tristeza.
Es tener manos como palmas golpeando, asombros como dioses de viento
y pómulos como tambores. Porque la negra piel es toda aurora
bajo el cálido son que da su sangre a la vista del día.
Boccanera J.
Por: Ana Lorena Tulcán
Trabajadora social, Univalle

A vísperas del festival, el director Marino Aguado nos montó a El viaje de la marimba, documental que nos revela la inteligencia, la supervivencia y la resistencia con la que este instrumento de mar y río mantiene vivas las raíces ancestrales de las comunidades afrodescendientes del litoral del Pacífico. En este festival, ríos de gente confluyen y desembocan en la Unidad Deportiva Alberto Galindopara deleitarse y disfrutar de la música, las bebidas tradicionales, la gastronomía, la moda y las artesanías del Pacífico colombiano.
Existe una amplia variedad de ritmos musicales que nacen de la marimba, tales como los bambucos viejos, jugas y bundes. En ellos se puede experimentar alegría o tristeza, dependiendo de si se trata de un arrullo de adoración o de cuna, un currulao, un alabao o un rezo. ¿Qué será, entonces, aquello que tiene la marimba que pone a bailar a toda una multitud al son del pañuelo blanco bajo los sonidos del manglar? Su origen proviene de África. Durante el periodo de esclavización, los primeros africanos que llegaron a América encontraron en el balafón una forma de desahogarse y, poco a poco, lo reformaron hasta obtener las primeras marimbas que se registran a partir del siglo XV, por vez primera, en México.
Después de llegar a Centroamérica tomó rumbo hacia la costa norte del Ecuador y de ahí no tardó en llegar a la frontera con Colombia. Los puertos fluviales de Barbacoas, Guapi y Timbiquífueron los primeros en recibir la marimba. Pese a que la Iglesia la satanizara y ordenara quemarla, ella resistió y se mantuvo perenne, aunque la religión católica la asociara con el demonio y la brujería. Los primeros fabricadores de marimba la consideraban como una integrante de la familia, pues antes de ser interpretada, la bautizaban con un soplo de viche antes de iniciar una celebración o un rito fúnebre. Para elaborar una marimba, primero se corta la palma de chonta en luna menguante; luego se pone a secar la madera el tiempo necesario para obtener la sonoridad precisa; posteriormente, se cortan las tablas y se afinan en las esquinas con machete y, finalmente, se mide el tamaño de las guaduas que acompañará cada tablilla para amplificar su sonido, de acuerdo a las notas musicales que corresponda.
Algunos maestros aseguran que, quien ha aprendido a tocar la marimba por tradición familiar, podrá dominar los espíritus del bosque tropical porque su corazón está alineado con la memoria de su linaje y está afinado con los sonidos del bosque tropical. Según el número de tablas, encontramos tres tipos de marimba: la tradicional, la diatónica y la cromática. En el Parque Artesanal Loma de la Cruz, sitio emblemático de Cali ubicado en el barrio San Antonio, se encuentran a la venta en diferentes tipos, tamaños y precios: hay una marimba para el gusto de cada persona que desee conocerla y aprender de ella. Igualmente, en Cali se halla la Fundación Palma Chonta y Proyecto Selva, quienes construyen y distribuyen este instrumento, además de brindar talleres de música autóctona del Pacífico a todo el público.
E origen de la marimba proviene de África. Durante el periodo de esclavización, los primeros africanos que llegaron a América encontraron en el balafón una forma de desahogarse y, poco a poco, lo reformaron hasta obtener las primeras marimbas que se registran a partir del siglo XV, por vez primera, en México.
Ahora, ¿cómo describir lo que se siente cuando el ritmo de la marimba se adueña del cuerpo? A la poeta guapireña Mary Grueso, “la sangre le corre formando un concierto en su interior cuando escucha una voz que le ordena: ¡Levántate, negra! No te hagas la sorda al llamado ancestral, levanta esa frente y exige al mundo que haya equidad”. Cuando escucha la marimba, se siente tan negra que expresa lo siguiente:
Maderos que cantan
palos que repican
de chontas milenarias
tócales a los otros
que son diferentes
para que te aprendan
a querer y amar.
cuéntales tu historia
que es un monumento
a la perseverancia
y un culto a tus ancestros
y a la libertad.

Con este llamado poético se reconoce el valor inmaterial de la marimba, dado que es un símbolo de identidad y cultura para las comunidades afrodescendientes de los cuatro departamentos del suroccidente colombiano. Para el maestro Gualajo, uno de los primeros marimberos en Cali, la marimba es “un ser viviente que tiene el poder de crear comunidad junto con el bombo, el cununo y el guasá”.Durante el Petronio Álvarez se hacen a un lado las barreras del clasismo, racismo y sexismo impuesto por la supremacía blanca que ha abierto una gran herida de rechazo y opresión en el inconsciente colectivo. Sin prejuicios ni distinciones, el público de la Casa Grandese convierte en una sola raza, las alegrías y los pesares nos unen en un lazo de hermandad que ratificó Francia Márquez en esta última edición del festival: “Me alegra ver a la gente de mi Pacífico, que en medio de todas las adversidades y de todos los dolores, la familia extensa del Pacífico está creciendo y está aquí expresando su alegría”.
Para elaborar una marimba, primero se corta la palma de chonta en luna menguante; luego se pone a secar la madera el tiempo necesario para obtener la sonoridad precisa; posteriormente, se cortan las tablas y se afinan en las esquinas con machete y, finalmente, se mide el tamaño de las guaduas que acompañará cada tablilla para amplificar su sonido, de acuerdo a las notas musicales que corresponda.
Donde reina la marimba, reinan los encuentros, reina la sana convivencia, al igual que la denuncia pública de las problemáticas que han tenido que encarnar hombres y mujeres oriundos del litoral. Para familiarizarnos con sus historias, este playlist nos acerca a la cotidianidad de la costa Pacífica. Por ejemplo, existen composiciones dedicadas a Dios, “al Señor de las alturas, al rey de la humanidad”,como “Alaé Alaá”, deRuca y el Quinde de Barbacoas. Desde el río Guapi, Sonar del Río aviva las fiestas patronales de este territorio con su canción“Nazareno”. Desde Tumaco, “A la gloria va”, de la agrupación Changó, atraviesa la piel con un chigualo dedicado a los niños menores de siete años que partieron de este mundo antes de tiempo.
Ruca y el Quinde de Barbacoas – Alaé Alaá
Sonar del Río – Nazareno
Changó – A la gloria va
Desde la perla del Pacífico, Plu con Pla también fusiona la marimba con ritmos alternativos y le hace un reclamo a la sociedad con su canción “No más velorio”: “…no disparen más armas, no queremos más muertos, ya no podemos vivir en nuestro pite de tierra… fuimos a la libertad y nos trajeron la guerra, ¡Déjenos vivir tranquilos!”.A este canto se une la agrupación Semblanza del Río Guapi con “¡Abran la puerta a la paz!”:“Hoy yo cambio mi escopeta, mi machete por un bombo, pa´ cantar con mi marimba unidos a este gran combo… ¡Abran la puerta a la paz!”. Y si de reconciliación se trata, Alexis Play, con su canción “Prietitud”, nos regala un himno para sentirse libre y orgulloso de llevar la afrodescendencia en la piel: “…que en la sangre se lleva, porque se necesita más que un turbante para ser un prieto… no se trata de tonos, de religión o de colores, los prietos somos los de la lucha verdadera”.
Plu con Pla – No más velorio
Semblanza del Río Guapi – ¡Abran la puerta a la paz!
Alexis Play – Prietitud
La marimba de mar y río purifica y condensa emociones profundas en sus notas musicales, y cada vez demuestra su versatilidad al fusionarse con otros géneros. El DJ argentino Uji viajó hasta el río Guapi y grabó una versión electrónica de “Andarele” con Hugo Candelario. Dentro de la electrónica orgánica, Barrio lindo y el DJ Inglés conocido como Búho, también crearon una versión de “Rumba Juankita” para ponerse de pie, cerrar los ojos y entrar al trance ancestral. En definitiva, si desea continuar añadiendo “Un poquito de agua”a esta lista musical, convocamos al Espíritu Balanta y Estrellas de Timbiquí, para que abran paso al canal de comunicación con los dioses y ancestros protectores que acompañan a la humanidad desde su nacimiento hasta la muerte, y guíen a los espíritus del agua que brotan de las tablas de la palma de chonta.
Uji · Dinastía Torres · Hugo Candelario – Andarele
History of Colour · Barrio Lindo · El Búho – Rumba Juankita
Espíritu Balanta y Estrellas de Timbiquí – Un poquito de agua
Algunos maestros aseguran que, quien ha aprendido a tocar la marimba por tradición familiar, podrá dominar los espíritus del bosque tropical porque su corazón está alineado con la memoria de su linaje y está afinado con los sonidos del bosque tropical.
La marimba inspira admiración y respeto por el camino que ha recorrido y por el lugar que ha ocupado dentro de la cultura afrodescendiente. En el mes de diciembre llegará “La balsada”, como lo anuncia la agrupación Proyecto Selva Guapi.
Proyecto Selva Guapi – La balsada
Esta fiesta reunirá a la gente del Pacífico sur con el alumbramiento a los santos en las orillas del río Guapi. “Con embarcaciones decoradas, luces, flores, juegos pirotécnicos, baile, cantos y alabaos”, esta celebración refrescará el alma de quienes asistan en diciembre a este encuentro pacífico, y desde allí recordaremos, con sollozo, los versos que se desprenden de la mano de la mujer mareña cuando los ancestros la llaman:
Cuando el negro dice marimba y guasá
su voz tiene el color de las algas y el manglar,
la dulce provocación del chontaduro,
el insinuoso vaivén de las palmeras
el amarillo de oro
y el sentimiento de nostalgia del África (…)
la sangre se da prisa en las venas
bailando al compás de los arrullos,
de sentimientos que se escapan a los labios
cuando anuncian la fiesta en el altar
y te deja en la boca la frescura
del himno que te falta por cantar
y los amores que faltan por llegar.




