Evento

El Kamishibai: un regalo de Japón para el mundo

Pepe Cabana Kojachi, uno de los máximos exponentes del Kamishibai en Latinoamérica, compartió su pasión por esta maravillosa técnica que cautiva por las llamativas imágenes y la magia de las palabras. El conversatorio tuvo lugar en el Centro Cultural Japonés, el día 16 de noviembre, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro de Cali 2024, que tuvo a Japón como país invitado de honor.

Por: Yulieth Navia
Estudiante de Licenciatura en Literatura, Univalle

Pepe Cabana Kojachi. Centro Cultural Colombo Japonés.
Foto: Yulieth Navia.

Pepe Cabana Kojachi es profesor, escritor, gestor cultural y diseñador gráfico de raíces peruano-japonesas. “Mukashi Mukashi”, como también es conocido, es uno de los más destacados narradores orales latinoamericanos. Con el Kamishibai encontró una forma de contar historias que combina la tradición con la creatividad moderna. Es así que, con su propuesta artístico-pedagógica, ha llevado su arte a diferentes países como Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Cuba, España, Estados Unidos, México, Paraguay y Polonia.

Kamishibai significa “Teatro o drama de papel”. Es una forma tradicional de narrar las historias de manera oral en Japón. Al mismo tiempo, se muestran las ilustraciones de los cuentos hechas a mano y en papel en forma de láminas. Cada lámina va enumerada y tiene, en la parte posterior, el texto que le corresponde a otra. En ese sentido, el texto de la primera imagen se encuentra en el lado posterior de la última lámina, de tal manera que el narrador pueda ir leyendo a medida que se van removiendo las ilustraciones del pequeño escenario (butai).

En el mundo se están haciendo diferentes formatos del Kamishibai, pero la mayoría no tienen nada que ver como son en Japón. Para Pepe Cabana, si se va a mostrar algo de una cultura, tiene que ser como se usa, y para eso se tiene que investigar. ¿Qué está pasando? Dice que se están usando variaciones, como colocar en la última lámina todo el texto de toda la historia. Para él, esto hace parte de la técnica, que no es sacar por sacar láminas, “tiene que haber una transición” (velocidad, movimientos) confirmando que lo que se está narrando corresponde a la imagen que se está mostrando.

Pero, ¿cómo nació el Kamishibai? Nos cuenta que surgió en las calles de Japón, hace aproximadamente cien años. Se fortaleció en la Segunda Guerra Mundial cuando los militares lo usaban para hacer propaganda contra Estados Unidos contando historias para exacerbar el nacionalismo. Pero los japoneses se dieron cuenta que el Kamishibai tenía que ser un medio para la paz y la historia cambió.

Tras la crisis económica, para combatir el desempleo a alguien se le ocurrió “la gran idea” de utilizar una bicicleta. En ella, se colocó una caja de madera y, dentro de esta, dulces para vender. Para atraer a la gente, se tocaban unas tabletas o palos de madera (hyoshigi). Si le compraban dulces, al levantarse la tapa, la caja se transformaba en un escenario de madera con una ventana donde se veían las ilustraciones hechas en papel. Se sentaban frente al escenario y, una vez ubicada la audiencia, el narrador comenzaba la historia.

Su magia se ha extendido hasta nuestro continente. Su técnica trasciende la simple lectura a través de relatos visuales llenos de emoción y creatividad. Es a partir de esa atmósfera especial que quedamos atrapados por las historias. De ahí que sea una gran herramienta para incentivar y contagiar la lectura y la escritura tanto en niños como en jóvenes y adultos de cualquier parte del mundo. 

Un cambio significativo fue el uso del Kamishibai Educativo, donde se desarrolla una ventana posterior que permite realizar una lectura con más imagines. En Japón, estos escenarios pueden ser con tres puertas, dos, una o sin puertas; una historia puede tener hasta mil láminas; y no tiene tamaños o medidas estándar. Cada escenario es algo “muy personal”. Es de gran valor cuando cada persona lo hace.

En sus inicios, Pepe Cabana quiso sentir lo que sintieron los primeros artesanos de Kamishibai. Por eso, su sueño empezó también con una bicicleta. En el 2007, después de años de investigación, exploración y prototipos, logró presentar una propuesta de fusión, única y pionera en el mundo, teniendo como motivación sus raíces.

Aunque, con la llegada de la televisión empezó a desaparecer el Kamishibai, hoy en día se reconoce como una forma práctica y divertida de construir un texto, utilizada cada vez más como una herramienta educativa para fomentar el gusto por la lectura y la escritura. De hecho, no es solamente una herramienta para contar cuentos, pues también permite trabajar diferentes temas como campañas de salud, publicidad, capacitaciones, etc. El teatro de papel es para compartir, “es algo para hacer en comunidad”, ya que se necesitan mínimo dos personas: el que interpreta y el que escucha.

Portada del libro – Pepe Cabana Kojachi.

Sea cual sea el uso, es seguro que consigue atrapar la atención del público, especialmente de los más pequeños. Su magia se ha extendido hasta nuestro continente. Su técnica trasciende la simple lectura a través de relatos visuales llenos de emoción y creatividad. Es a partir de esa atmósfera especial que quedamos atrapados por las historias. De ahí que sea una gran herramienta para incentivar y contagiar la lectura y la escritura tanto en niños como en jóvenes y adultos de cualquier parte del mundo.  

Para finalizar, no podía faltar la función de kamishibai, “una tecnología de última generación” que no necesita batería, wifi, ninguna plataforma ni energía solar. Sólo necesita “la energía de tu corazón”. Este fue, sin duda, un momento memorable a partir de un cuento de su autoría: “Ratón, ratón, ¿qué tanto estás buscando hoy?”(2016).La historia dejaba un hermoso mensaje: “La felicidad está donde uno menos se lo espera”.

De esta manera, este año la Feria Internacional del Libro posibilitó apreciar tradiciones literarias y artísticas de la mano de expertos en diferentes campos como origami, ceremonia del té, manga, anime, kamishibai, artes marciales, meditación tradicional, gastronomía, entre otras. En esta ocasión, el evento sobre lahistoria del Kamishibaiestuvo lleno de pasión, de sonrisas y de magia. Pepe Cabana tiene un carisma que hizo maravilloso el encuentro con la cultura japonesa. Como buen narrador oral, la manera de compartir su historia con el “teatro de papel” fue inspirador.

Conversatorio Historia del Kamishibai. Centro Cultural Colombo Japonés
Feria Internacional del Libro de Cali 2024.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba