Crítica

Amistades intermutantes y fantasía hiperreal a la orden de un perfil web

Por: Ida Valencia Ortiz
Profesora de la Escuela de Estudios Literarios, Univalle

Foto: Netflix.

La propuesta actual de series audiovisuales ha aumentado de manera significativa, debido a la creación de plataformas streaming especializadas en la producción y difusión hipermediática de estas narraciones por entrega. Poco a poco el acceso a estos servicios, que dejaron atrás la televisión por cable, ha rebajado sus precios y la mayoría de la población está familiarizada con la programación ofrecida por cada plataforma. Diferente a como ocurría en los primeros años de estas empresas de entretenimiento, ahora cineastas de los más reconocidos y best seller lanzan y transmiten sus obras audiovisuales por este medio. En un paneo que he realizado acabando el año 2022 e iniciando el 2023, ocurrieron dos fenómenos interesantes: El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, y Wednesday de Tim Burton. En esta ocasión, me detendré en la serie del director híbrido de reconocida trayectoria que mezcla lo mejor del stopmotion, estilo Svankmajer y Quay, con los ambientes góticos, tenebrosos y antiheróicos heredados del expresionismo alemán, que involucran poderes sobrenaturales y la vida después de la muerte.

“Un sombrío día nació”: Miércoles, Wednesday, Merlina: mixtura de maga, detective y adolescente rebelde obsedida por la muerte y el asesinato como resolución ante cualquier injusticia o molestia demasiado humana. Especial entre especiales, Tim Burton se focaliza en esta personaje nacida de la tinta de Charles Addams en 1938, hace su fan fiction. El impacto de esta serie, estructurada en una temporada de ocho capítulos, fue arrollador dada su acertada combinación de creatividad guionística, plasticidad de la imagen, ambientación y actuación, porque Jena Ortega ya había dado buenas puntadas escenificando a Ellie: jovencita inteligente e insurrecta que se escapa de las manos psicópatas de Joe Goldberg en la serie You.

Abordar este clásico relato de freaks y el lado oscuro del american way of life, desde la perspectiva de la historia de secundaria, permite explorar episodios que siempre esperó la fanaticada de esta familia sombría. La astucia y la capacidad de respuesta, características de Merlina, dan el matiz de humor sarcástico que ha marcado desde sus inicios la entrega seriada y se convierte en un estandarte para quienes tienen esa tendencia a no ser complacientes, a decir face to face la amarga y refrescante verdad. Muestra de esa irreverencia son los cuestionamientos que hace a su vampira madre Morticia y el baile que se hizo viral en las redes sociales, una versión aesthetic del baile de graduación (tan definitivo en muchas producciones audiovisuales como Carrie, por nombrar solo una y de las más sangrientas) que remasteriza el psicodélico surf punk Goo goo muck: clásico ochentero de The Cramps.

El impacto de esta serie, estructurada en una temporada de ocho capítulos, fue arrollador dada su acertada combinación de creatividad guionística, plasticidad de la imagen, ambientación y actuación, porque Jena Ortega ya había dado buenas puntadas escenificando a Ellie: jovencita inteligente e insurrecta que se escapa de las manos psicópatas de Joe Goldberg en la serie You.

Esta comedia de misterio sobrenatural y juvenil engancha desde la primera secuencia al exhibir la academia como producto de una mente sádica donde la convivencia entre adolescentes es masoquista y fatal. Comunidad de jóvenes en formación divididos en normis y raros que llevan a cuestas los karmas genéticos y judiciales de sus familias. Un Nevermore que rememora la pesadilla ausentista de Poe, que Wednesday ausculta enfáticamente en el episodio tres, punto de giro que fisura toda esa construcción del entretenimiento histórico del hiperrealismo gringo que registra a conveniencia los nacimientos de la nación. Eso es lo que representa Mundo peregrino: religión y estigma segregando a la juventud con engaños y relatos fake. Por eso la chica Addams es una justiciera quitamáscaras que, valiéndose de sus visiones, se conecta con su antecesora medieval para resolver los crímenes que vinculan a su familia, definen el destino del colegio y ponen en jaque a la gobernancia opresora del pueblo, conformada por líderes policivos que buscan reducir el feminicidio de la cacería de brujas a un parque temático. De aquellos que pululan y exhiben réplicas de eventos históricos para esconder los rezagos del clasismo y el racismo que invaden a toda la comunidad.

Musicalizada por Danny Elfman, compositor de más de cien bandas sonoras y músico de cabecera de Tim Burton, esta narración por entregas aborda el tema de la amistad entre contrarios de manera complementaria: Enid, colorida y sentimental lobezna, logra que su roomie Merlina, dark y fría psicópata, traspase las barreras cromáticas para unirse en un abrazo que afianza la cofradía más allá de las mutaciones psicofisiológicas. Las dos chicas construyen su lazo afectivo capítulo a capítulo, en los que Enid va encarando su bestialidad y Merlina conoce la nobleza del afecto sincero, revitalizador. El clímax de este proceso de fortalecimiento del carácter de las dos chicas ocurre cuando Enid, enlobada, liberada lobezna, salva la vida de Merlina que, a fuego mortal, enfrenta monstruos y maldiciones del más allá.

Tim Burton, director norteamericano.
Foto: The Associated Press. Tomada de: forbes.com

“En blanco y negro como un filtro de Instagram”, Wednesday abandera las necesidades de diferenciarse del padre y de la madre, de no ser una versión de ellos que postergan el lastre de tradiciones anacrónicas, así como la importancia de quitar los velos que mantienen a las comunidades esclavas de viejos paradigmas. En ese desafío, la adolescente sarcástica hermana ese reciclaje cultural, tan característico del director, para clarificar que la corrupción conlleva a la guerra, que la opresión sobre las minorías se mantiene a través de siglos y que es necesario romper el patrón, salirse de la norma, cuestionar la ley, burlar las barreras, para complementarse en el caos social; suscitando nuevas maneras de ser, de relacionarse, de sentir. Tim Burton afirma, una vez más, que las sombras tenebrosas son los seres más sensibles es una premisa perfecta en esta era- simulacro de sensibilidad, porque su fantasía hiperreal ahonda en la condición humana con ese tono de miedo divertido que genera la fascinación de ser inadaptado.

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