Evento

Afro: Una cultura, mil historias

El pasado miércoles 14 de febrero el canal regional Telepacífico inauguró su franja: “Afro: Una cultura, mil historias”, una parrilla de múltiples formatos y temas con un eje transversal único: el universo afro. Una propuesta que hace parte de la política de inclusión liderada por el gobierno departamental que busca representar, fortalecer y acrecentar el imaginario afro, resaltando todo el aporte que le ha hecho esta comunidad étnica al desarrollo de nuestra región y de nuestro país. La franja está programada en el horario de lunes a viernes a las 10 pm.

Por: Redacción La Palabra

Foto: http://telepacifico.com
Foto: http://telepacifico.com

La inauguración de esta franja se llevó a cabo con un conversatorio entre Marino Aguado, Director de producción de Telepacífico, la periodista y líder de opinión Mabel Lara, el sociólogo y activista Daniel Mera Villamizar, y el cineasta y productor Jhonny Hendrix Hinestroza, en el que conversaron en torno a cómo se debería proyectar y significar el universo afro en la televisión.

De acuerdo con Marino Aguado, “Afro: Una cultura, mil historias”, es una franja que está diseñada para entretener, pero a la vez, para incentivar la reflexión entre los televidentes. En este sentido, Aguado planteó la discusión indagando acerca de qué contenidos le interesan a los medios de comunicación, y cuál debería ser el tono para que tengan relación con el universo afro. Mabel Lara se mostró crítica e hizo una diferencia fundamental entre lo que los medios quieren de la comunidad afro y cómo esta población quiere que se les muestre. “Una cosa es lo que les interesa a los medios y otra muy distinta lo que queremos contar también como parte de esta población afrodescendiente. Y eso es clave porque los medios de comunicación nos han representado de una manera determinada y nosotros nos hemos dejado representar de esa manera, y yo siento también que desde el plano de la identidad como afrocolombianos, también tenemos que plantearnos la pregunta de cómo queremos ser representados. Hay tantas formas de ser afrodescendiente como de ser mujer, de ser humanos.”

Por su parte, Daniel Mera Villamizar le restó importancia al color de la piel como aspecto determinante de una identidad, y evidenció la incapacidad de los medios para dar cuenta de la complejidad y diversidad de la población afrocolombiana. “Los medios reflejan a la población afro con la visión o la comprensión que tienen: tienden a ver a los afro como a los indígenas. No es una visión inventada por ellos. Si culturalmente un afrocolombiano se parece más a un colombiano promedio que a un indígena, es porque se insiste en ver a la población negra como un solo ente étnico colectivo, cuando en realidad la piel no determina la cultura de las personas. No por ser negro se puede atribuir determinadas características culturales a una persona. Así que creo que los medios en este momento no saben reflejar la complejidad y la diversidad de la población afrocolombiana y se van por la fácil: creer que los afros son como los indígenas.”

Aprovechando la posibilidad que tiene Jhonny Hendrix Hinestroza en el cine de escoger sus temas y las historias que quiere contar, se le preguntó por sus intereses temáticos en su actividad como cineasta y cómo mostraría el universo afro. Jhonny le pasó factura a los medios y resaltó su compromiso con la comunidad afro y su necesidad de visibilización en un entorno que tiende a invisibilizarlos.“A mí lo que más me interesa es contar historias que me duelen, darle voz a determinados personajes que normalmente no existen en nuestra cinematografía y en nuestro panorama. Creo que los medios de comunicación casi siempre muestran a la comunidad afro con desdén, con desinterés y desde esa perspectiva, en mi labor como cineasta, trato de darles protagonismo, un lugar visible, y más que ser una simple intención, creo que es una obligación y una responsabilidad que me adjudicaron sin querer, y que al final adopté, pues me encontré que yo mismo era discriminado cuando, por ejemplo, se me etiquetaba como director de cine afro y no sólo como director de cine.”

En cuanto al tema de la auto discriminación, y a propósito de la iniciativa en la que Daniel participó como gestor titulada “El afrocolombiano del año”, Mera anotó: “Sí. Hay unas paradojas implícitas en “El afrocolombiano del año”, y por eso El Espectador adoptó la idea por 10 años como una acción afirmativa para contrarrestar esos estereotipos sociales que de tiempo atrás han asociado el color de la piel con determinadas posiciones subalternas en la sociedad y con determinados campos, como por ejemplo el fútbol o la música. En “El afrocolombiano del año” se reconocen los aportes de representantes simbólicos de la población negra en trece campos, y esto es una acción afirmativa en la medida en que le dice a los colombianos: no hay límites por el color de la piel, es la sociedad la que impone esos límites. Pero esto no podemos estar diciéndolo por décadas y décadas porque entonces tendríamos que reconocer también al mestizo del año, al indígena del año, etc., y entonces la comunidad colombiana se va a partir en una serie de comunidades por esas distinciones. Entonces es complejo porque hay paradojas involucradas.”

A mí lo que más me interesa es contar historias que me duelen, darle voz a determinados personajes que normalmente no existen en nuestra cinematografía y en nuestro panorama. Creo que los medios de comunicación casi siempre muestran a la comunidad afro con desdén, con desinterés y desde esa perspectiva, en mi labor como cineasta, trato de darles protagonismo, un lugar visible, y más que ser una simple intención, creo que es una obligación y una responsabilidad que me adjudicaron sin querer, y que al final adopté, pues me encontré que yo mismo era discriminado cuando, por ejemplo, se me etiquetaba como director de cine afro y no sólo como director de cine.

En relación al tema de las agendas de los medios informativos, se tocó el tema del rol del periodista en la construcción de esas agendas, para lo cual Mabel Lara manifestó: “Hay un vacío muy grande en hablar sobre los temas de país. Yo creo que los afrodescendientes requerimos estar en las conversaciones nacionales. Hablando de la salud, no sólo para los afro sino para todo el país, porque esa es la carencia nuestra en este instante: que nos ven como ciudadanos de tercer nivel. Nos falta gente preparada que se involucre en los debates nacionales y no sólo en los temas de la población afro en un tono lastimero y asistencialista. Creo que al colombiano afrodescendiente le hace falta sentirse más colombiano para exigir, desde esa colombianidad, sus derechos como ciudadano. Y esa es una carencia enorme.”

De izquierda a derecha: Marino Aguado, Jhonny Hendrix Hinestroza, Daniel Mera y Mabel Lara. Teatro Estudio de Telepacífico. Foto: http://telepacifico.com
De izquierda a derecha: Marino Aguado, Jhonny Hendrix Hinestroza, Daniel Mera y Mabel Lara. Teatro Estudio de Telepacífico.
Foto: http://telepacifico.com

Llevando la discusión al plano de lo cotidiano, se habló de la forma peyorativa con la que los medios de comunicación representan el universo de los afro, y se discutió alrededor de la identidad negra en un contexto en el que hay tantas formas de ser negro hoy en día. Mabel Lara puso el acento en la complejidad de esa presunto modo de ser negro: “Si hay miradas peyorativas hacia los afro por parte de los medios, pero yo sí creo que hay un negro urbanizado, que hemos cambiado, que a nuestros abuelos les tocó abrirse camino y aceptar esta discriminación pero los afrodescendientes de hoy hemos pasado por universidades, nos hemos formado, y estamos también con necesidad de dar el salto. Es muy importante quienes trabajan el tema afro desde la identidad, desde cómo se ven, cómo se visten, cómo se asumen, pero hay muchos jóvenes que también están esperando ser retratados desde lo urbano, desde dónde estamos en la ciudad, de que somos modernos, de que vestimos modernos, consumimos medios de comunicación. Entonces yo también creo que allí hay mucho por hacer. Y que también debemos trabajar hacia allá.”

Hay un vacío muy grande en hablar sobre los temas de país. Yo creo que los afrodescendientes requerimos estar en las conversaciones nacionales. Hablando de la salud, no sólo para los afro sino para todo el país, porque esa es la carencia nuestra en este instante: que nos ven como ciudadanos de tercer nivel. Nos falta gente preparada que se involucre en los debates nacionales y no sólo en los temas de la población afro en un tono lastimero y asistencialista. Creo que al colombiano afrodescendiente le hace falta sentirse más colombiano para exigir, desde esa colombianidad, sus derechos como ciudadano. Y esa es una carencia enorme.

Por su parte, Daniel Mera recalcó sobre la manera en que los medios influyen en la forma como las poblaciones se ven a sí mismas: “Supongamos que la franja afro de Telepacífico está entre la visión de la diferencia, aquella que enfatiza en el grupo étnico, y la visión de la igualdad, la que privilegia la integración. En un caso la franja podría hacer un especial sobre la guardia cimarrona, que es un fenómeno que se da en algunas zonas rurales, o hacer un especial sobre los afros que están en las fuerzas armadas y contar la experiencia de los negros que han llegado a ser altos oficiales. Son dos maneras de ver un tema. La cuestión es que la franja produzca contenidos para un público general. Hay distintas miradas y el medio puede recogerlas todas. No hay que exagerar la importancia del color de la piel a la hora de ofrecer contenidos.

Al respecto, Jhonny Hinestroza, al contrario de Mera, se mostró más realista y rescató la importancia de enfocar la programación a contenidos de interés meramente afro: “Yo creo que del dicho al hecho hay mucho trecho. Es fácil decirlo, más no es fácil hacerlo. A mí me preguntan si soy afro o negro, y yo respondo: negro y colombiano. Alguna vez fui a Sudáfrica y lo primero que me pidieron fue el pasaporte, y este certifica que soy colombiano; ahí dejé atrás la cuestión de la raza, pero lo que sí es claro es que si yo miro a mi abuelo, a mi padre, a mi madre, sí ha habido una discriminación tajante y radical, y desde esa perspectiva yo no me puedo olvidar del color. Es más, no me permiten olvidarme de ese color, porque todo el tiempo me están recordando eso; entonces si no me lo permiten, yo lo tengo que utilizar como bandera. Creo que es una lucha que, para bien o para mal, hay que mantenerla. No digo que solo haya que hablar de eso las 24 horas del día, pero si me lo recuerdan, yo prefiero sacar la bandera y dar la pelea.”

Mabel Lara también atizó a Mera y, muy por el contrario, rescató el valor de la diversidad como una riqueza a la que no hay que renunciar: “Yo sí creo que la diferencia enriquece. No podemos desconocer que tenemos unas características más allá de la tonalidad de nuestra piel que nos hace cercanos. La identidad es como una huella digital, es como un sello, una impronta frente a lo cual uno ya no tiene nada que hacer. Y eso te dignifica. Entender de dónde vienes y para dónde vas, pero que no es única, sino que uno va llenándose de experiencias, uno se va, si se quiere, contaminando, mezclando. Yo sí creo que el enfoque debe ser desde la diversidad porque esta enriquece desde lo positivo. Estamos en un momento clave hoy en América Latina y en un país como el nuestro, porque yo creo que hay una mayor aceptación en algunos espacios, pero en el día a día, en las zonas rurales, esa diversidad pesa y cuesta muchísimo.”

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