Perfil – Antonio di Benedetto

Antonio di Benedetto
Las profundas marcas de nuestro tiempo

“Yo estaba como separado de todo, en la cocina, solo, olvidado. Podía morir allí sin que nadie lo notara. No me preocupaba cesar. Pero, me dije, sería terrible que en el trance gritara de dolor –o de miedo– y nadie me escuchara.”
Antonio di Benedetto


Por: Jorge Sánchez Fernández
Licenciado en Literatura




Antonio di Benedetto, periodista y escritor argentino (1922 – 1986).
Foto: https://www.lacapital.com.ar/mas/di-benedetto-periodista-n1325002.html


¿Qué hace a un escritor recibir esa categoría? ¿Por cuáles tormentos debe pasar su alma, su cuerpo, hasta poder ser llamada artista? ¿De qué infierno necesita escapar para luego volver y morir sin gloria? Esas son preguntas que no se pueden responder fácilmente, y que una página no podría contener de ser contestadas. La vida de esos seres marginados que llamamos escritores es un crisol inmenso y sin fin. Cada detalle, cada lágrima de dolor, cada batalla perdida (porque toda batalla se pierde), es otro ingrediente de su literatura. ¿Tiene que pasar alguien por todo esto para ser llamado escritor? No. Pero son aquellos que siente el látigo del que habla Capote, los que dejan una obra digna de recordar; en esta categoría se encuentra Antonio di Benedetto.

Nacido en la ciudad de Mendoza −Argentina−, en 1922 di Benedetto fue un escritor, periodista y catedrático comprometido en las luchas sociales de su país. Es autor de novelas y varios libros de relatos: “Mundo animal” (1953), “El pentágono” (1955; reeditado en 1974 con el título “Anabella”), “Zama” (1956), “Grot” (1957; reeditado en 1969 con el título “Cuentos claros”), “Declinación y ángel” (1958), “El cariño de los tontos” (1961), “El silenciero” (1964), “Los suicidas” (1969), “Absurdos” (1978) y “Sombras nada más” (1984).

Desde muy corta edad se interesó por la literatura, lo que lo llevó a viajar a la ciudad de Buenos Aires donde conoció la imprenta de un periódico local. Este hecho significaría un gran impacto para el joven escritor, y prefiguraría lo que más adelante se iba consolidar como una de las obras periodísticas más interesantes y profundas en Latinoamérica. En 1941 ingresa a la universidad de Córdoba con el afán de estudiar Derecho, nunca termina la carrera. Vuelve a Mendoza debido a sus obligaciones familiares y allí comienza su carrera como periodista. Ese mismo año empezó sus labores como reportero profesional en el diario La Libertad, para el cual cubrió el impactante terremoto de San Juan, mientras colaboraba en publicaciones como La Nación y la revista Mundo Argentino.

En 1945 llega uno de los acontecimientos cruciales para la vida del autor: comienza a trabajar en el diario Los Andes, donde llegó a ser subdirector. Con la dictadura en pleno apogeo, este diario se dio a la tarea de mostrar los acontecimientos nacionales tal como sucedían, sin ninguna clase de censura gubernamental, para lo cual la pluma de Antonio di Benedetto fue crucial. Por esta razón, el 24 de marzo de 1976, los militares irrumpieron en las oficinas de esta publicación y lo secuestraron.

Comenzó para él un tiempo más brumoso y sin sentido. Torturado física y psicológicamente, fue retenido por dieciséis meses, y liberado por la intervención del Nobel alemán Heinrich Böll. De aquella época di Benedetto escribiría “creo nunca estaré seguro que fui encarcelado por algo que publiqué. Mi sufrimiento hubiese sido menor si alguna vez me hubieran dicho qué exactamente; pero no lo supe. esta incertidumbre es la más horrorosas de las torturas”.



Novela titulada Zama, 1956. Considerada mundialmente como la obra maestra de Antonio di Benedetto.
Foto: https://www.casadellibro.com/libro-zama/9788416287222/5989950


Una muy bella anécdota de estos tiempos, lo cual demuestra que la belleza puede prevaleces aún en época de dictadura, la cuenta Adelma Petroni, escultora amiga de di Benedetto, quien en una entrevista con la escritora maría Esther Vázquez, dice: “Sin poder escribir, porque le rompían todos sus papeles, me mandaba cartas donde me decía: ‘anoche tuve un sueño muy lindo, voy a contártelo’. y transcribía el texto del cuento con letra microscópica (había que leerla con lupa). después esos cuentos se editaron bajo el título de Absurdos”.

Anímicamente destrozado poco después de su liberación parte para Europa. Allí recomenzó en paises tan diversos como Francia, donde dictó clases, o España. En ninguno de estos lugares se destacó, y en 1984, después de caer la dictadura, regresa a la Argentina. De nuevo en Buenos Aires, un modesto trabajo en la Casa de Mendoza le permitió subsistir hasta su muerte el 10 de octubre de 1986.

Su obra más conocida, y mundialmente considerada como una obra maestra, es Zama, lanzada en 1956. En ella se narra la vida solitaria y suspendida de Don Diego de Zama, un funcionario de la corona española en Asunción del Paraguay que, víctima de una interminable espera, aguarda ser trasladado a Buenos Aires a fines del siglo XVIII. La espera de Zama no es meramente temporal, en ella se refleja problemas filosóficos profundos, pregunta que la humanidad se ha hecho desde que es humanidad: por qué estamos aquí, cuál es nuestro papel en todo esto que llamamos vida, cuál es su sentido.

Respecto a Zama, el crítico y escritor argentino, quien hace poco completó los 12 tomos críticos de la historia de la literatura argentina, Noe Jitrick, dice: “Aunque Zama transcurra en 1790, es una novela actual, perfectamente insertada en su lenguaje en las profundas marcas de nuestro tiempo.”

De la misma manera la vida y obra de di Benedetto se insertan en nuestra propia vida. Él es un ejemplo de la literatura por un fin, en busca de reinventarse y reencontrarse. Siempre inquieto, siempre constante. Es por esto, y por cada línea de sus libros, que Antoni di Benedetto se encuentra más vivo hoy que nunca y que, pese al paso del tiempo, nunca morirá.

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