Entrevista – Es necesaria la reconciliación frente a lo que está sucediendo

“Es necesaria la reconciliación frente a lo que está sucediendo”
Padre Luis Miguel Caviedes

La Palabra entrevistó al Padre Luis Miguel Caviedes, de la Iglesia Metodista, quien ha servido como garante de la vida y de la protesta ciudadana en la zona de la comuna 20 de Cali, y nos compartió el trabajo que viene realizando con los habitantes del sector en esta coyuntura social tan compleja.



Por: Julieth Narváez
Maestra en Ciencias Antropológicas, UAM Iztapalapa.
Psicóloga – Universidad del Valle




Foto: Alexandra Ruíz Poveda. Tomada de https://bit.ly/3v7ni9K


¿Quién es usted en la comunidad de Siloé y en qué consiste su trabajo?

Nosotros somos la Iglesia Colombiana Metodista, venimos trabajando en Siloé hace aproximadamente tres años y lo que hacemos es un acompañamiento a las comunidades frente a actividades artísticas, comunitarias y también un trabajo con habitantes de calle. Sin embargo, a partir de este paro nacional decidimos salir a acompañar a los jóvenes en movilización y también en el punto de resistencia, entendiendo que como iglesia tenemos que ser garantes de la vida y la protesta que nos sigue caracterizando como Iglesia Metodista.

Hemos venido haciendo un trabajo de acompañamiento en tres sentidos: en temas jurídicos y de derechos humanos, a través de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y diferentes colectivos de abogados, ayudando a las personas que han sido capturadas, víctimas de los asesinatos y que han resultado heridas muy gravemente; acompañamiento frente a las amenazas que se han presentado en los diferentes espacios hacia los jóvenes y hacia las personas que han mostrado sus rostros en estas movilizaciones, y acompañamiento en temas de ayuda humanitaria, porque sabemos que esta es una situación difícil frente a temas como la alimentación, al que se ha hecho frente con las ollas comunitarias y con mercados a aquellos jóvenes que, por encontrarse en estos puntos de concentración y resistencia, no han podido dar a sus familias los alimentos correspondientes. Así mismo, hemos venido realizando una labor con diferentes organizaciones de ayuda psicosocial y psicoespiritual, porque entendemos que en medio de todas estas situaciones se genera un impacto que a través de apoyos psicológicos y psicosociales se puede mitigar.

Hay una generalidad en medios tradicionales de Colombia de estigmatizar a estos jóvenes, encuadrarlos como vándalos, adjudicarles a ellos el desorden y el caos que tiene otros intereses y viene de otras fuerzas con agendas que no tienen que ver con ellos. ¿Podría darnos su opinión sobre la humanidad de estos jóvenes? ¿Quiénes son? ¿Cómo los ve usted? ¿Cuáles son sus ideales? Todo lo que ha aflorado en estas jornadas de protesta en todo el país, y en particular en Cali y en barrios como Siloé.

Tenemos que entender que son dos puntos de resistencia: la Glorieta de Siloé y La Nave. Estos dos puntos de resistencia están compuestos por jóvenes que son del sector. En medio de todo, cuando empiezan las concentraciones, a partir del 4 de mayo se toma la decisión de crear un bloqueo precisamente por el ataque que se generó el 3 de mayo. Allí me encuentro jóvenes con los que ya habíamos abordado temas artísticos en anteriores experiencias con la Iglesia y con fundaciones con las que hemos trabajado.

Esto me ha permitido evidenciar que son jóvenes de la comuna, jóvenes sin oportunidades de estudio y sin oportunidades laborales. Algunos de ellos son graduados como técnicos del SENA y hoy no tienen oportunidades laborales. También podemos hablar de jóvenes moto-ratones que toman su vehículo personal para realizar esta labor y así mismo poder desplazarse, movilizarse y generar un recurso para su economía. Pero no solamente son jóvenes; detrás están las madres de los jóvenes, y detrás de las madres están los sectores populares de la comuna 20. Hablemos de la comuna 20 porque Siloé es uno de los barrios, pero detrás hay otros barrios que se encuentran también allí presentes en la Glorieta.

Definitivamente tendríamos que decir que estas fuerzas oscuras se presentan como la oportunidad para el Gobierno de reprimir, porque es muy fácil confundir y estigmatizar a la periferia y a los barrios que han sido empobrecidos y olvidados por el mismo Estado. Sí hay una estigmatización, precisamente por un problema que ha generado el mismo Gobierno local y también el Gobierno nacional, y es algo que ha evidenciado el paro, no que lo trajo el paro, y eso hay que dejarlo claro.


Homenaje a los jóvenes asesinados en el marco del paro nacional.
Foto: https://razonpublica.com/humillados-ofendidos-los-jovenes-cali-paro-nacional/


El paro simplemente deja ver toda esta injusticia, inequidad y exclusión acumulada que venía siendo anunciada desde hace mucho tiempo, incluso en las estadísticas. ¿Qué impacto siente usted que han tenido estos puntos de resistencia en la vida comunitaria?

Primero, hay dolor por los asesinatos. Siloé ha sido uno de los puntos que más ha presentado asesinatos en diferentes momentos del paro nacional. Estamos hablando de cinco momentos: el 3, 10, 20, 21 y 28 de mayo. Esas son las fechas en las que se ha vivido más represión en Siloé. Así mismo, dentro de todas estas situaciones ha salido una comunidad a apoyar, independientemente de ese miedo y ese dolor que han generado estos asesinatos y esta represión.

En estos momentos hay una organización importante, están incluso tratando de articular a los pequeños empresarios de Siloé, representados también por una persona; a las madres comunitarias que se encuentran en el sector y así mismo a cada uno de los líderes y liderezas que se encuentran en la historia de Siloé, porque hay que recordar que siempre ha habido movimientos populares en la comuna 20.

Entonces viene un apoyo directo de personas que no hacen parte de instituciones como las Juntas Administradoras Locales o las Juntas de Acción Comunal, sino que son voceros de toda la vida, líderes sociales dentro de la comuna que han buscado informarse un poco más. Incluso los voceros de la Iglesia Católica han logrado acercarse a este espacio y han logrado que la misma comunidad se cohesione en ese apoyo y en ese abrazo frente a los jóvenes. Claramente no podemos decir que esto se presenta de manera homogénea. Habrá también personas que no estén de acuerdo porque se sienten afectadas por lo que está sucediendo, pero, en su gran mayoría, de lo que se habla es de un apoyo directo y concreto al movimiento juvenil que se ha presentado en la comuna 20.

Sobre el tema de las ollas comunitarias se han visto muchas experiencias en este mes. ¿Qué nos puede puntualizar sobre el papel que tienen las mujeres de la comunidad? ¿Cómo llegan las vituallas? ¿Cómo ha sido este proceso que es, finalmente, una muestra muy hermosa de solidaridad?

Es muy importante algo que recalcas, y es la vocería o el liderazgo de las mujeres, y no solamente en las ollas comunitarias sino también en esas llamadas primeras líneas. Creo que ha sido también importante ese liderazgo apropiado por la mujer, que lo que ha hecho ha sido unir a los diferentes grupos. Es muy interesante cuando uno ve que la voz de la mujer, en el caso de resistencias en las que hablamos de jóvenes que en algún momento tuvieron problemas de fronteras invisibles, ha logrado matizar estas situaciones. Gracias a la voz de mujeres que se han apropiado de estos espacios.

Respecto a las ollas comunitarias, hay que decir que esto se ha hecho identificando que hay una primera línea que se está desgastando, tratando de protegerse muy ingenuamente con sus escudos, porque un escudo no detiene la bala de un fusil, y que también se necesita fortaleza en la alimentación. Entonces, un grupo de personas que hacen parte de comités de discapacitados, miembros de iglesias independientes, mujeres madres comunitarias que han estado en el sector, deciden unirse y decir: “Vamos a aportar con lo que sabemos hacer mejor”, y es llamando a la comunidad para aportar un granito de arena a las ollas comunitarias, en este caso a la olla de la Glorieta de Siloé, donde lo que se hace es pedir donaciones a las personas que se encuentran ahí, ya sea desde una libra de arroz, hasta lo que más pueda generarse. Esto hace parte de una línea importante: la resistencia por medio de la alimentación, donde los jóvenes afirman: “Es que aquí, hoy, ya por fin estoy comiendo las tres comidas que antes no comía”, y comen también personas que, aunque no hacen parte del movimiento de resistencia, son habitantes de calle que están en el sector. Allí comen la gran mayoría de personas que se encuentran alrededor de la Glorieta de Siloé.

¿Usted cree que la creación de estos puntos también es un reclamo por la creación de lugares de encuentro en la ciudad para los jóvenes?

Sí. Una de las maneras en las que hemos podido tener esos encuentros ha sido ahí en la Glorieta, y han dejado participaciones artísticas, han permitido que se conozcan artistas de los mismos barrios, que empiecen a realizar canciones de rap sobre lo que ha sucedido. También hubo una reunión de mujeres cobijando la protesta social, estuvo la sinfónica, etc.

Sí, se necesitan esos espacios de encuentro. Primero, por el tema de memoria; segundo, por el tema de justicia y no impunidad, y tercero, por el tema de la reconciliación, porque es necesaria la reconciliación frente a lo que está sucediendo. Sabemos que la Policía está a escasos metros de la Glorieta de Siloé y esta autoridad va a tener que volver a tomar el control, pero la comunidad se pregunta cómo va a suceder eso. Va tener que haber espacios, precisamente, de perdón, de no olvido, pero también de justicia, y aquí vamos a ver si nuestro sistema realmente funciona o si va a terminar habiendo impunidad frente a los asesinatos y frente a un problema mucho más grande: el tema de la reconciliación con la institucionalidad.


Padre Luis Miguel Caviedes


¿Siente que estos puntos han tenido algún impacto en la disminución de la violencia o la delincuencia en la comuna 20?

Esto ha tenido momentos. Estamos ya a un mes largo. Las tres primeras semanas se presentó una disminución completa, dada la posibilidad de unirse en la resistencia personas de distintos barrios que estaban en estas discusiones de las fronteras invisibles. Sin embargo, también cabe decir que llegan nuevas bandas delincuenciales a tratar de controlar el territorio. En este sentido, se sale un poco de las manos porque una de las preocupaciones es que en este momento la comuna 20 no tiene Policía. Lo que he podido escuchar en toda la comuna 20 es decir: “La Policía se fue después de haber asesinado a nuestros jóvenes”, y esta es una preocupación comunitaria.

También hay otra preocupación, y es que estas bandas delincuenciales están controlando territorios. Entonces, ¿cómo se va a generar ahora la seguridad en los barrios? Sí, hay una problemática; sí, hubo momentos en los que se bajó la delincuencia y la inseguridad, pero como hay esas otras fuerzas, esos otros actores que quizá desconocemos, también vienen nuevas formas de violencia.

Padre, ha habido varios muertos en Siloé y se sabe que les han disparado, que han sido miembros de la Policía u otro tipo de actores. Usted que ha estado ahí, ¿qué nos puede puntualizar al respecto?

Creo que hay que ser tajantes con el tema porque la situación siempre se ha presentado por represión de la fuerza pública. El primer caso, el del 3 de mayo, cuando se realizaba una velatón por el joven asesinado en Paso del Comercio, en medio de esta situación se hace una velatón porque el chico participaba en diferentes espacios de la comuna 20, era un artista de la comuna, por lo que se decide realizar esto tanto por él como por los demás jóvenes que habían caído. Simplemente el hecho de reprimir una velatón donde se encontraban niños, ancianos, con diferentes actores de la fuerza pública como el GOES, como los militares, la misma Policía armada, utilizando el helicóptero y lanzando los gases desde ahí. Yo creo que esto es un tratamiento de guerra que la misma fuerza pública utilizó contra la población.

Tenemos que decir que eso fue lo que pasó ese día y que por eso la comunidad está tan dolida, porque aún no se ha aceptado lo que ha sucedido. En varias ocasiones se ha denunciado lo que ha pasado y el mismo secretario de Seguridad de Cali, el señor Carlos Rojas, lo que ha dicho es: “No, eso está en manos de la Fiscalía porque nosotros sabemos muy poco de lo que sucedió el 3 de mayo”. Así mismo nos contestó el alcalde: “No, no supimos muy bien. Cuéntenos ustedes, que son de la comunidad, lo qué pasó el 3 de mayo”.

Si esas son las respuestas de las autoridades de la ciudad, entonces, ¿quién está dando control a la Policía, que son quienes han generado esta situación? De ahí hacia acá se han registrado civiles armados atacando a la población, como fue el anterior 28 de mayo, cuando después de que la gente saliera a manifestarse en la movilización hacia Univalle, vuelven al barrio, entran por la Glorieta y les empiezan a disparar civiles armados,. Incluso hay videos de quiénes son estas personas que han atacado.

Entonces podemos decir y evidenciar que la misma fuerza pública y civiles armados son los que están atacando a la comunidad. Ahora, decir que desde Siloé no se ha disparado, pues sería también irresponsable, porque ha sucedido. No hay que negar la problemática que existe por el empobrecimiento. Sería ser muy ciegos. Pero, ¿quiénes utilizan las armas para atacar y para matar? Empieza en la fuerza pública y después de unos días bajan aquellos jóvenes que no son de las resistencias iniciales, a tratar de defenderse con armas que no son equivalentes a todo ese aparato del Estado y su fuerza pública. Y no estoy queriendo excusar la violencia y las armas. Hay que rechazarlas y decir no a la violencia de ninguna de las dos partes, pero esa violencia estatal, esa violencia estructurada, es la que hay que recriminar en mayor sentido, porque se está utilizando un tratamiento de guerra contra la comunidad.

Frente al proceso de negociación que se ha iniciado con la Unión de Resistencias de Cali (URC), donde están representados los jóvenes de los distintos puntos, ¿cómo ve usted esto? ¿Cómo ha sido el proceso?

Hay que tener en cuenta que la estrategia del Gobierno fue centrarse en escuchar a las diferentes comunas, y esto desarrolló una queja porque derivó en tratar de retomar los puntos uno por uno. Por eso se creó la URC, precisamente diciendo: “No, hay una mesa, y esta mesa lo que quiere hacer es presentar un pliego inicialmente frente al tema de garantías y no persecución de las personas que se encuentran en los diferentes puntos de concentración”. A partir de esto, cada punto se ha organizado, ha generado unos voceros para la URC y ya han empezado aquellos diálogos tan importantes.

La pregunta que está en el aire es si realmente se están brindando esas garantías, y esto es importante decirlo porque mientras se está dialogando, hemos evidenciado atentados y amenazas contra las personas que han sido testigos o las personas que hemos estado en esos espacios de resistencia, señalamientos hacia los voceros.

Ojalá este decreto que se ve como una esperanza en medio de tanta dificultad, genere aquellos diálogos tan necesarios hoy. Pero que no se olviden, porque estamos muy cercanos a lo que aconteció con los diálogos del acuerdo de paz, que aun cuando se generó en medio de garantes internacionales, pues termina irrespetándose. Y si esto se ha irrespetado, no sabemos cómo se van a tratar ahora estos acuerdos que se están dando para no ocasionar más muertes. Lo vemos con esperanza porque la vía es el diálogo, pero así mismo nosotros queremos preocuparnos por la vida de las personas que se encuentran en estos puntos de resistencia. Ojalá estos diálogos tengan una buena finalización y podamos encontrar aquella paz tan necesaria en nuestros territorios.




Foto: José Vargas. Tomada de https://www.elespectador.com/colombia/cali/en-fotos-habitantes-de-siloe-cali-denuncian-que-recibieron-disparos-de-la-policia-article/

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