Crónica – Puerto Resistencia: punto de referencia para la resistencia en Cali

Puerto Resistencia: punto de referencia para la resistencia en Cali

Puerto Resistencia, uno de los puntos de resistencia en el paro iniciado el 28 de abril, guarda una historia de personas luchadoras que lo dieron todo por lograr una vida digna.


Por: Andrea del Mar Gómez
Estudiante de Estudios Políticos – Univalle





Estructura:

Desde el cambuche donde las primeras Líneas de Puerto Resistencia descansan y se resguardan se escucharon los gritos alegres de la niñez: ¡Resistencia! ¡Resistencia! ¡Resistencia! La pequeña marcha la guiaba un padre de familia seguido por dos niños y una niña. Todos llevaban la camisa y banderas de Colombia. Cuando pasaron por la rendija del cambuche les dijo lleno de orgullo

–Miren niños ellos son los verdaderos héroes.

Desde el 28 de abril del 2021 las calles de Cali se levantaron ante la indignación de una reforma tributaria que aumentaría los costos de vida de las mayorías en Colombia. Puerto Resistencia es uno de los más de 20 puntos de concentración donde se levantaron barricadas dentro de los territorios impidiendo el normal funcionamiento de las calles y exigiendo la vida digna para Colombia, para Cali, para los vecinos y vecinas.

Puerto Rellena territorio de gente luchadora

El origen de lo que hace pocos años se llamó Puerto Rellena y sus barrios surgió de la lucha de diferentes familias por obtener vivienda. Entre 1960 y 1964 desplazados del Valle, Chocó, Caldas y Cauca se asentaron en las zonas de la carrera primera (Palmolive), La Hacienda y El Rodeo. Las ocupaciones de las humildes familias en los territorios ocasionaron enfrentamientos con la fuerza pública, con prioridad desde siempre de defender intereses privados. La comunidad termina incompleta de dichos enfrentamientos, muere Juana María García una mujer en estado de embarazo, que años después inspiraría el nombre de la sede comunal del barrio Villa del Sur.

La lamentable pérdida obligó a cambiar de estrategia a los forasteros sobre la forma de ocupar, habitar y hasta de cuáles serían sus futuros territorios. No solo comienzan a reunirse, sino que también se organizan bajo el nombre de “Comité Departamental de Unión de Vivienda Popular”. Con la premura del tiempo y la necesidad de establecerse compraron un lote que va desde la carrera 25 (Coliseo María Isabel Urrutia) hasta la carrera 39 y le asignaron el nombre del ingrediente más importante para lograr su objetivo: La Unión. En el setenta ese gran barrio decide dividirse por su amplitud en cuatro: Mariano Ramos, Cristo Maestro, República de Israel y la Unión.

Cuando el Río Cañaveralejo pasaba por Puerto Rellena, cuando aún ni siquiera pensaban las señoras salir a rebuscarse el diario vivir con sus ventas de rellena, existía ya en 1951 el barrio Colón, seguido nueve años después por el barrio la Independencia. En esa época había varios lotes donde se cuidaba ganado y una hacienda llamada Periquillo por sus vastas zonas de sembrado de millo que atraían estas aves. El paisaje contaba además con humedales y estaba atravesado por la carrilera del tren.

–Cuenta un vecino que manejaba una locomotora que cuando pasaba para allá quedaban los charcos de agua natural y cuentan también todos los muchachos que cuando llovía quedaban charcos de aquí hasta el Río Meléndez. Entonces uno se iba bañando en esos charcos a pasarla sabroso, a que el tren le machucara las moneditas y a meterse. Algunos eran más arriesgados y hacían huecos debajo de la carrilera y ahí se metían–recuerda don Ariel, uno de los vecinos que habita el sector desde 1977 y que se ha dedicado a reconstruir la historia de su territorio.

Aproximadamente en los años 60 el gobierno a través del instituto de crédito territorial compró la hacienda Periquillo y construyó las primeras viviendas de lo que se llamó el barrio “Periquillo primera etapa”, ahora llamado Ciudad Modelo, y “Periquillo segunda etapa”. Don Ariel trae a colación, de sus investigaciones, como fue la ocupación de ambos barrios

–Para entregarte una casa de esas tenías que ser un obrero y demostrar tu salario. Con el crecimiento de empresas en la ciudad existían muchos sindicatos: Sidelpa, Empresas del Estado, Maestros, empresas del sector industrial y del sector Estatal.

En el 71 un cartel de letras rojas daba la bienvenida al barrio Villa del Sur, anunciando así que ya no habría barrios con el nombre de la antigua hacienda. Cuenta también don Ariel que

–Antes del 69, antes de Villa del Sur, ahí donde está la panadería, ahí se ubicaban unas ventas de rellena– en esa época un grupo de mujeres iniciaron en el sector las emblemáticas ventas de rellena con aguapanela, materializadas en 20 o 25 puestos que llevaban como techo toldas realizadas a punta de hilo y bultos de harina. En los años 80 se construye la Simón Bolívar y se conecta Puerto Rellena con la octava López, al principio en una doble vía. En ese mismo año también surgen los barrios Ciudad Córdoba, el Vallado y el Retiro.

En el 84, cuando llegó Jaime Llanos, las casas eran de un piso, la sede comunal estaba caída, el parque era pequeño y poco cuidado, existía una sede de Telecom, le faltaba una de las calzadas a la Simón Bolivar y pasaban las rutas de transporte: San Fernando, Verde Bretaña, Azul crema, Amarillo Crema y Papagayo. Tres años después de su llegada Jaime Llanos montó el conocido negocio de papas puntudas donde distintas generaciones del sector se reunieron a tomar café, a terminar los remates de las rumbas y encontrarse con amigos y amigas.

–Estábamos frente a los bomberos hace mucho rato y después ya se empezó a organizar el barrio, se empezó a organizar las calles, después nos pasamos acá donde está ahora el CAI y ahora estoy aquí en el parque hace unos 12 años– enumera Jaime los distintos lugares donde ubicó su negocio y persistió con él. Añade que

–Más de medio Cali conoce ya la papa puntuda–lo dice con alegría de haber tomado la mejor decisión y ver los frutos de su esfuerzo.

¿De dónde sos vos? Ya no es Puerto Rellena, ahora hablemos de Puerto Resistencia

Ahora convergen tres comunas: 16, 11 y 10. Es un cruce de caminos entre La Universidad del Valle, Jamundí y el centro. En su centro tuvo una glorieta, luego un CAI y ahora las vías dobles en donde se bloquea para exigir nuestros derechos. Entre sus barrios se cuenta La Unión, Cristo Maestro, Villa del Sur, José Luis Garcés, Unión de vivienda Popular, La Independencia, Ciudad modelo, José Holguín, Mariano Ramos y República de Israel. Sobreviven sólo dos de los anteriores puestos de Rellena que antes tenía y se llama Puerto Resistencia en vez de Puerto Rellena.

Pese a que el nombre del territorio se empezó a resignificar en los últimos años, su historia de lucha no es reciente. En 1977 se dice que ya era para el paro cívico un punto de resistencia en donde los manifestantes sacaron llantas y las quemaron. Muchos años después el territorio recordaría su vocación de lucha en el paro del 21 de noviembre del 2019 donde se propuso el entonces Puerto Rellena como punto de llegada.

–En esa ocasión vinieron y corretiaron la gente. A la gente la sacaron, nos movieron de acá del punto, sin embargo, la gente era muy poca, aguantó, resistió– recuerda don Ariel cómo fue esa noche donde declararon toque de queda en la ciudad y atemorizaron a las personas con la idea de que los llamados “vándalos” vendrían a saquear los hogares.

Desde ese día la indignación que se manifestó en distintos lugares de Cali con los golpes de las cucharas en las ollas latió y se sintió desde las entrañas de ese lugar destinado para luchar. Puerto Resistencia le comenzaron a llamar y durante los siguientes años un movimiento, sobre todo juvenil, continuó reuniéndose en el sardinel frente a la panadería. Uno de los jóvenes participantes de los encuentros describe las actividades que se han realizado desde entonces

–Hemos hecho sesiones de radio popular, cines a la pandemia, actividades con los niños, luladas, sancochadas, ollas comunitarias

Confirma además que lo que pretenden es –fortalecer la cohesión popular, la cohesión entre los diferentes actores del barrio y pues que la gente se dé cuenta que nosotros no solamente nos drogamos o estamos en pandillas o ese tipo de cosas sino que también tenemos otro tipo de visión del mundo.

Para finalizar aclara que

–Puerto Resistencia es un espacio, no es un colectivo, no es una organización. Puerto Resistencia es un lugar que nace por la unión de varios colectivos, mini colectivos, de pelados, de barras bravas, de personas quizás para muchos sean vagos, pero para nosotros significan personas que no han tenido oportunidades y que quieren cambiar y tener oportunidades de estudiar, de trabajar, de vivir una vida más digna y de brindarle eso a su familia y a sus hijos.



La Lucha ahora: 28A

–En nuestro barrio el 28, 29 y 30 las calles fueron gaseadas–relata don Ariel el inicio de lo que hoy es en Cali uno de los puntos de concentración y resistencia más grande. Cuentan los manifestantes y habitantes del sector que durante esos días la presencia del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios de Colombia) y la policía fue fuerte e intimidante en el territorio. Dicen que cerca de 600 jóvenes salieron a hacerle frente a punta de piedra e intuición a la represión Estatal que cobró la vida de Marcelo Agredo de solo 17 años y Miguel Ángel Pinto.

Kathe Ortiz una conocida creadora de contenido caleña, que ha participado activamente del punto de concentración de Puerto Resistencia desde una de sus ollas comunitarias, en los distintos diálogos y ayudando a visibilizar desde sus redes el Paro, cuenta que el 29

–la gente estaba resistiendo desde la voz, desde el cuerpo, desde el arte, y siempre ha sido así. Estábamos teniendo unos diálogos re-positivos, re-significativos y estábamos incluso conociendo a gente que nos estamos sumando al paro nacional y de repente empezaron con el bombardeo y con los gases y no tuvieron en cuenta que uno, había niños, que había personas adultas. entonces fue una experiencia muy traumática y muy horrible.

Pese a que se había creado un pacto de no agresión con los agentes de la policía y el ESMAD y de que los manifestantes estaban arrinconados entre las cuadras, las personas coinciden en que se dio ruptura al trato con disparos de gases no solo contra quienes participaban del plantón sino también entre cuadras y casas. Gases que ahogaban a familias enteras. El apoyo de la comunidad fue esencial para resistir la arremetida de la fuerza pública. Muchas personas como forma de apoyo sacaron mangueras, tarros con agua y leche para combatir la molestia de los gases. Se despojaron también de muchos de sus muebles para prender pequeñas fogatas entre las calles con el objetivo de mitigar los efectos de los gases lacrimógenos. Para Kathe esta ayuda

–Fue una red de apoyo que realmente lleno de magia el continuar con la resistencia.

Después de varios días de aguante, de lograr proteger de los diferentes ataques a las familias y participantes del punto de Concentración en Puerto Resistencia, el anterior CAI de policía se convirtió en una biblioteca popular, varios contenedores sirven de barricas y hasta uno de los puestos de Rellena que no fue cedido a ninguna otra persona es hoy refugio y barricada de la lucha que se lleva en este territorio. Sus calles se han llenado de arte, de grafitis que plasman las diferentes agresiones que se han sufrido con las manifestaciones, de pactos entre las barras del Cali y el América, de obras de teatro, de clases universitarias llevadas a los barrios, de canto y de ollas comunitarias.

1 Líneas: al pie del cañón

Desde una de las esquinas que da entrada al punto de concentración, donde las primeras líneas han adecuado un lugar de descanso con cobijas, sábanas, muebles desgastados e improvisados, estas personas relatan desde sus experiencias, pero sobre todo como colectivo sus motivos para realizar un bloqueo tan prolongado, qué piensan y cómo han sido estos días de paro.

–El paro es como una resistencia de los muchachos de hoy en día, porque están saliendo de las casas sin oportunidades. Se dificulta la educación, se dificulta la salud y los poquitos que logran acceder a esos pocos beneficios lo primero que dicen las empresas: experiencia laboral. Cómo un chico de esos que sale por primera vez a una empresa le van a pedir experiencia laboral si no la han adquirido. Quieren cerrar todas las oportunidades de ellos empezar a vivir su vida.

Reafirman esa repetida frase sobre la fortaleza de la juventud con sus propias palabras

–Estos chicos que les llaman los chicos de cristal, la generación de cristal sacó las garras ante este gobierno. Ante estos que manipulan todo, todo lo que hay alrededor de nosotros y estamos aquí.

Sin embargo, coinciden en que no solamente hay jóvenes como primeras líneas, también hay señores y señoras motivados en alcanzar una vida digna para sus seres queridos.

A pesar de la dificultad y los peligros a los que se han enfrentado, que van desde el acoso policiaco, personal de la Sijin rondando los alrededores, disparos al aire, hostigamiento con granadas de aturdimiento, camionetas sospechosas y las desapariciones, manifiestan su firmeza en continuar hasta que se dé un verdadero cambio. La mayoría espera que el resultado sea una verdadera democracia y que las reformas dejen de ser contra el pueblo

–Esperamos que realmente haya una democracia, porque lo que estamos evidenciando es que a pesar de que el pueblo habla, el gobierno no escucha y hace lo que se le da la gana, prácticamente es como si se estuviera desenmascarando una dictadura.

–Que deje de ser un gobierno clasista y que empiece a ser democrático– complementa otro compañero de la Primera Línea.

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