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Harold Pardey: “Radio Zudaca
Sursystem: crónicas de un viaje subjetivo”
Por Judith Colombia González Eraso*
“Sólo el loco está despierto, mientras la cuerda
mayoría sigue soñando”. Nietzsche
Radio Zudaca Sursystem: Crónicas de viaje subjetivo”
es una publicación alternativa, autogestionada y
auto-biográfica donde el autor se encuentra entre la
frontera de la realidad y la ficción, presentándonos
la cara de la otra ciudad, Cali, en la cual muchos
viven, pero que muy pocos conocen; donde la noche
cobra vida, recuerdos, olores, bohemias, alegrías y
tristezas, triunfos y derrotas. Sus personajes son
antihéroes, antidamas, antisistema, en un mundo
regido por la pasión, la contra-norma, la
contracultura, siendo cada uno un modelo
irrepetible. La cultura popular, el barrio, la calle
y el estadio muestran las imágenes de un
calidoscopio sin final; sus personajes son sus alter
egos como el “Zudaca Boy” y el rude boy “Maelcum
Marley”, quienes le dan “larga vida al mestizaje
cultural”. Este se origina de la trashumancia del
autor por algunas ciudades latinoamericanas,
reinventadas en sus laberínticas revoluciones
estéticas”. Buenos Aires, Porto Alegre, Asunción,
Rio de Janeiro, Mar de Plata, Caracas son el
escenario para que este refleje “todo lo que
aprendió en las calles para guerrear por la
panamericana”.
¿Qué es “Radio Zudaca Sursystem”?
Son crónicas que muestran la nueva narrativa
posmoderna, que reflejan el hoy y el ahora de una
ciudad que crece cada día más, donde no sólo reina
la indiferencia sino también la pasión por el
fútbol, la rumba, la música y la imaginación; donde
los nudos se desatan y las voces no paran de
gritar.
Harold Pardey Becerra: El fútbol lo va matar:
Es fanático américano, integrante de la barra que
tiene más aguante, “Barón Rojo Sur”, que cada
domingo embruja la calle Quinta con los diablos
escarlatas, “un grupo de sujetos que desbordan sus
emociones con verdadera autenticidad y honestidad
brutal por el asfalto”, que no deja de animar al
rojo corazón: “Porque los rojo somos pura calle, el
barrio, los parches, nosotros somos puro pueblo,
vagos de los que se meten a los caños y culebrean,
bajan mangos, y piden plata en los semáforos para
poder entrar a la cancha…”. A Harold Pardey Becerra
el fútbol lo va matar: “sos mi amor sos mi alegría,
yo quiero morir, por la escarlata, cada noche cada
día, cada instante de mi vida, sos mi amor sos mi
alegría”.
Harold Pardey Becerra nació en 1978 en Cali, es
Comunicador Social y periodista egresado de la
Universidad del Valle (2001), co-autor del libro “La
Ciudad de los Fanáticos: aproximación a las barras
de fútbol locales Barón Rojo Sur y Frente Radical
Verdiblanco (1999-2001)”, guionista y realizador de
documentales “La Ciudad de los Fanáticos” (2001),
“Retrato del Habitante” (2001) y “Trauma: Retrato
Sur-Realista” (2002). Colaborador del Periódico
La Palabra. Coordinador del Taller de Escritura
y Poética audiovisual “Sentir la Ciudad”, para los
jóvenes de las comunas de Cali. Entre sus
publicaciones de narrativa urbana sobre la
Caliciudad se destaca el libro “Crónicas del
Callejeras Dobleupunto”, que aborda la cuidad desde
la narrativa experimental.
Su discurso es de hondo sentido político y social y
refleja en sus obras una hermenéutica callejera. Se
siente influenciado por el pensamiento y la
escritura de Andrés Caicedo, Jack Kerouac, Ursula K
Leguin, William Gibson, Rafael Chaparro Madiedo; en
la música, a la inspiración y letras de Robi Draco
Rosa, Manu Chao, Bob Marley y The Wailers, entre
otros, ya que para él, la música y el fútbol son
más que una pasión.
Pardey ha publicado en todas partes, a la manera del
sociólogo Pierre Bourdeau, quien publicaba hasta en
revistas de cocina. Sus escritos podemos
encontrarlos en fanzines[1],
como “Fuzil: Arma Gráfica”, “Fanático Escarlata”,
“Trinchera Ganja”, “Musa Enferma”, “Sursystem”
“Revista Mefisto”, entre otros.
El libro, publicado por la editorial del “Sindicato
de Iniciativas” en la “Calibabylon -Tercer mundo
-Planeta Trampa”, donde cada quien es su propia
editorial, es en palabras del comunicador Harold
Pardey, “un homenaje sincero y comprometido con la
comunicación alternativa desde el punto de vista
outsider de la trashumancia por las calles, parques
y estadios de América Latina, persiguiendo utopías
carnavalescas de ritmos, rimas, cadencias, compases
y sonidos mestizos para nunca parar de transgredir
el Babylón System y construir otros mundos
posibles”.
La noche se vive sin cronometro, los demonios
tropicales como el “Zudaca” hacen parte de los
Ángeles de la noche, que hacen de la ciudad un
infierno paradisíaco, neurótico, dionisiaco,
adictivo y apasionado, donde los sueños se difuminan
con los rayos del sol.
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